«La historia de Nuestra América está marcada por la lucha contra el colonialismo y el hegemonismo foráneo. Hoy, Venezuela vive un capítulo crucial de esa misma batalla, donde su derecho inalienable a la autodeterminación es vulnerado», afirma una declaración suscrita este sábado por el Instituto de Historia de Cuba.
Fiel a los principios de solidaridad, antimperialismo y defensa de la soberanía nacional que han guiado a nuestra nación desde su propia gesta independentista, el Instituto expresó su más enérgica condena ante las recientes y continuadas acciones de agresión, coercitivas y unilateralmente impuestas por el gobierno de los Estados Unidos de América contra la hermana República Bolivariana de Venezuela.
«El gobierno de los EEUU ha atacado brutal y sorpresivamente varios puntos del territorio de la hermana República Bolivariana de Venezuela, acción que da continuidad a las medidas económicas ilegales, bloqueos financieros, amenazas militares y campañas de desestabilización promovidas y alentadas desde Washington. Estas acciones constituyen una flagrante violación del Derecho Internacional, la Carta de las Naciones Unidas y los principios más elementales de convivencia entre los estados.
«Nuestra institución, dedicada a la investigación, al estudio y enseñanza de la verdad histórica, recuerda que el empleo de la fuerza, la coerción económica y la guerra no convencional contra pueblos que defienden su independencia, es un patrón recurrente en la política exterior de los Estados Unidos hacia América Latina y el Caribe. De la Doctrina Monroe al "Destino Manifiesto", de las intervenciones militares directas a los modernos «golpes suaves» y las guerras económicas, el objetivo ha sido siempre el mismo: someter a los pueblos y apoderarse de sus recursos.
«La Revolución Cubana, forjada en la resistencia a la agresión imperial, acompaña con firmeza a la Revolución Bolivariana y a su bravo pueblo. La solidaridad con Venezuela y con su Presidente Nicolás Maduro Moros, no es solo un acto de justicia histórica, sino un imperativo ético. El ejemplo de unidad cívico-militar y de dignidad del pueblo y gobierno bolivarianos, liderados por el Presidente Nicolás Maduro Moros, es un baluarte en la defensa de la soberanía y la integridad de la Patria Grande soñada por Bolívar y Martí».
Por tales razones, condenaron enérgicamente cualquier medida de coerción, amenaza o acción que atente contra la paz, la estabilidad constitucional y la soberanía de Venezuela; y exigieron el cese inmediato e incondicional del bloqueo económico y financiero, así como de todas las sanciones ilegales que causan sufrimiento al pueblo venezolano.
También, llamaron a la comunidad académica, historiadores y pueblo consciente de América Latina y el mundo a denunciar esta nueva forma de guerra neocolonial y a movilizarse en defensa de la verdad histórica y la soberanía venezolana.
«La historia, nuestra maestra, nos enseña que los pueblos unidos en defensa de su derecho a ser libres son invencibles. Hoy, como ayer, Cuba está junto a Venezuela»
Asimismo, la Unión de Historiadores de Cuba condenó la «pérfida agresión militar», que ha vulnerado todas las leyes y tratados internacionales, en flagrante violación de la Declaración la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) en 2014, de que América Latina y el Caribe sea una zona de paz.
«Los ataques contra instalaciones militares y civiles de la hermana patria de Bolívar, que han provocado victimas en la población, y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, tienen como objetivo real acelerar un cambio de régimen, la destrucción de la Revolución Bolivariana y la apropiación por el imperio norteamericano del petróleo y las demás riquezas de la nación bolivariana.
«Nuestra solidaridad con el pueblo de Venezuela, que hoy más que nunca estará unido y resuelto a defender su soberanía e independencia. Nuestro rechazo absoluto a esta agresión injustificada, inmoral e ilegal que viola los principios del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas, y el respeto a la libre determinación de los pueblos. La comunidad internacional debe condenar la agresión y solidarizarse con el pueblo y gobierno de Venezuela».



















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