ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: TOMADA DE ACN

Más de 22 500 hectáreas se destinarán en Camagüey a la siembra de arroz en 2026, para las que se cuenta con el balance de agua necesario. Esta cifra, aunque no cubre las 39 000 toneladas que demanda la provincia para su consumo básico, sí incidirá directamente en la sustitución de importaciones –Cuba invierte más de 400 millones de dólares en su importación– y en la soberanía alimentaria.

Según trascendió en una reunión de chequeo del programa arrocero camagüeyano, dirigida por Salvador Valdés Mesa, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba (PCC) y vicepresidente de la República. Fuera de ese plan también se prevén más de 300 hectáreas que no cuentan con el necesario respaldo hídrico. Valdés Mesa insistió en buscar otras áreas como Cayo Confites en Nuevitas, que pueden aportar más de lo planificado.

Incrementar los rendimientos, que este año se ubicaron en 2.13 toneladas por hectárea, adquirir los necesarios paquetes tecnológicos y hacer un uso racional del agua, son algunas de las claves para lograr acercar la producción de este grano a lo que demanda la provincia. En la actual campaña debían tener 500 hectáreas sembradas, de las que se han concretado 481.

«No le hemos llegado a todo el que siembra arroz, no hemos contratado a todo el mundo, no existe todo el control de lo que se produce y tampoco de lo que va al mercado. Hay que controlar, pero hay que hacerlo estimulando a contratar y no sobre la base de la prohibición», enfatizó Valdés Mesa.

Para lograrlo –agregó– tienen que funcionar las estructuras. En ese sentido, se informó que para el plan de 2026 en Camagüey se han contratado poco más de 13 000 hectáreas. Además, tienen que comprar más arroz –actualmente andan por un 20 %–, y en todo eso es clave la contratación.

El Vicepresidente insistió en que entidades como Azcuba, que «tienen tierras y alto potencial de riego, deben por tanto sembrar lo suficiente para autoabastecerse y aportar al balance nacional. Además, es otra vía para buscar ingresos», dijo refiriéndose a las empresas azucareras.

Michel Leyva Delgado, delegado en Camagüey del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, explicó que ellos asegurarán el agua necesaria para las 22 500 hectáreas planificadas, aunque los embalses destinados a la agricultura andan por el 40 %.

Respecto al compromiso que tiene Camagüey, Walter Simón Noris, primer secretario del PCC en la provincia, aseguró que existen reservas para producir más de lo planificado y en ese propósito es esencial el rol de los cuadros y las estructuras.

Cuba aspira a sembrar 200 000 hectáreas de arroz en 2026. Para lograrlo, los arroceros deben hacer un uso racional del agua, crecer en arroz especializado que tiene mejores rendimientos, incrementar la producción de semillas certificadas, acercar la industria al productor, asegurar el buen estado técnico de las maquinarias y viabilizar los créditos bancarios necesarios para financiar las producciones.

Este plan, sin embargo, será letra muerta sin dos elementos claves que fueron enfatizados en el análisis: la disciplina contractual y el control, para asegurar que toda la cosecha se contrate, se coseche y llegue a su destino previsto en los mercados institucionales, cerrando el paso a los desvíos y al acaparamiento.

A su vez, también requiere el despliegue de la ciencia en el surco. Para ello, el programa camagüeyano se apoyará en el uso de semillas de mayor potencial genético y en la ubicación priorizada en las mejores tierras, estrategias que buscan maximizar el rendimiento por hectárea. Esta es la fórmula indispensable: hacer más optimizando cada gota de agua y cada gramo de nutriente del suelo.

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