CIRO REDONDO, Ciego de Ávila.–Sembrado en el centro mismo de este territorio, el municipio de Ciro Redondo fue también por estos días eje de las celebraciones por el aniversario 72 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.
A ese terruño le fue otorgada la sede del acto provincial por la efeméride, una celebración que mantiene desvelados a sus pobladores desde mucho antes de conocerse la noticia.
La realización de la más reciente zafra, con sus tropiezos, pero finalizada con sudor de los trabajadores del sector y mucho esfuerzo colectivo, es motivo de orgullo para los lugareños, quienes no ocultan el saberse herederos de una cultura azucarera de siglos.
Una de las nativas, Clara Opizo Ruiz, presume, modestamente, de haber conocido al Che cuando, en febrero de 1963, el Guerrillero Heroico llegó hasta la colonia La Norma, para probar las primeras máquinas cortadoras de caña, una de las cuales operaba, convirtiéndose así en la primera mujer en Cuba en realizar ese oficio.
«Al Che lo conocí el 2 o el 3 de febrero de ese año. Se bajó en la entrada de La Norma. Yo pensé que era Fidel. Di un grito en el batey y se formó el “corre corre”. La escolta no nos dejó pasar, pero yo seguí impulsada, y él dijo: “Déjenla que llegue”. Me preguntó que cómo estaba, y yo, casi sin poder hablar… Así lo conocí.
«El municipio ha avanzado mucho –comenta Clara–. A este lugar lo llamaban Pina. Entonces había unos pocos médicos que cobraban la atención, escuelas a las que no podían asistir todos los niños, y algunos “místeres” de la Compañía Sugar Company que se habían tragado el pueblo, esa es la verdad».
La historia del tiempo muerto y de los braceros baratos terminó en 1959. Después, en agosto de 1960, cuando se realizó la nacionalización, Pina se transformó en Ciro Redondo, nombre de un héroe vinculado a la historia, al Moncada, a la expedición del yate Granma.
«Son numerosas las obras en construcción que toman impulso con la celebración que se avecina ahora», comenta Clara.
Desde que recibieron la noticia, en Ciro Redondo reinan la alegría y el trabajo, para arribar a la celebración «con nuevo rostro», como afirma Anabel Ramírez López, primera secretaria del Comité Municipal del Partido, allí donde, por tercera ocasión, se vuelve a vivir la dinámica de una sede del 26. La primera fue en 1992, la segunda en 2023, y ahora.
Esta vez se han concentrado en lo que se considera allí batallas estratégicas, en las cuales el territorio se mantuvo a la vanguardia durante las distintas etapas del movimiento político Ciego en 26:
«La consolidación de la ideología revolucionaria es la primera de estas batallas; el frente energético para cumplir lo planificado en el consumo de electricidad; la poda de árboles en contacto con las redes eléctricas, y la necesidad del uso eficiente de la energía, con vistas a evitar el funcionamiento de equipos de alto gasto en horarios de máxima demanda.
«De igual manera, las prestaciones en los establecimientos del Comercio, la Gastronomía, los Servicios y las formas de gestión no estatal propiciaron dividendos en el indicador de la circulación mercantil minorista.
«Aunque insatisfechos, mejoró la limpieza de las calles y la recogida de desechos sólidos, a partir de la vinculación de esta tarea con medios de transporte de las cooperativas de producción agropecuaria y de centros de trabajo», explicó la Primera Secretaria.
Basta una pregunta para que cada uno, a su manera, exprese satisfacción por cuanto se realiza en el territorio. Elena Martínez, una septuagenaria ama de casa, se emocionó con la conquista de la sede, cuyo movimiento ha generado un cambio que, según comenta, es visible con solo asomarse a la ventana de su casa.
Desde el 14 de junio pasado, cuando le otorgaron la sede al municipio, se propusieron unas 600 actividades, tales como el mejoramiento de la carretera hacia Los Naranjos, el bacheo de las calles de la zona urbana, el cambio de imagen de las entradas a las comunidades en transformación, como es el caso de Ilusión, y el vertimiento de relleno en los viales de otras localidades.
Por su importancia, en el sector educacional se concretan varias obras, como la impermeabilización de las cubiertas de la escuela Honorato del Castillo, en la que también se acometen reparaciones de las tuberías sanitarias y pintura de los locales, labor esta última que se extiende a otras instituciones de diversos sectores del municipio.
La Primera Secretaria del Partido en Ciro Redondo comentó acerca de algunas obras cuya sensibilidad implica una dosis especial de empeño.
«En el plantel Eduardo Agramonte Piña, de la Educación Especial, se trabaja en la recuperación de equipos electrónicos y en el mejoramiento de los baños y los albergues; mientras que en el Hogar de Ancianos laboran para rehabilitar las instalaciones sanitarias y el enchape de los baños.
«De vital importancia resulta la siembra de más de 30 hectáreas de caña y la limpieza de 2 000, a partir de movilizaciones de los organismos junto con la dirección de la Empresa Agroindustrial Azucarera Ciro Redondo, la cual, dicho sea de paso, tuvo un mejor hermanamiento con la Bioeléctrica en la zafra 2024-2025, aunque la producción de azúcar crudo solo logró el 51,2 % del plan. Ese incumplimiento repercute en la canasta familiar normada y en el programa de exportación».
El reinicio de la producción, en la Fábrica de Levadura Torula, para la alimentación animal, también marca un antes y un después.
Por estos días, y como muestra del eterno compromiso con la historia, se remodeló el complejo monumentario dedicado al Che en la otrora finca La Norma.
Y como el triunfo en la emulación por el 26 es del pueblo, después del 26 habrá que seguir.
Si algo distingue a este municipio del centro de la provincia, es la continuidad de una obra colectiva en total renovación.
En medio de esta vorágine, como en la provincia toda, es de suma importancia el hecho de haber logrado un sistema de trabajo que impulse y ocupe a las personas en tareas útiles, en tanto el propósito de esta emulación es mejorar la calidad de vida de la población.
«Habrá que seguir después del 26, porque no todo quedará resuelto», afirma Anabel Ramírez López, y menciona cuánto quedará por hacer en la construcción de viales, en la edificación de viviendas, en el transporte, en la producción de alimentos y en la fabricación de azúcar.
Por lo pronto, todos los entrevistados coinciden en que sería bueno que, tanto en la provincia como en el municipio, esta efervescencia transformadora durara todo el año, para siempre volver con nuevos bríos, y seguir.

Mientras Cuba conmemora este 26 de Julio la continuidad que llevó a una gesta definitiva para la independencia de la Patria, Ciro Redondo alza su nombre con orgullo singular y la unidad inquebrantable de un pueblo que hace suyos los principios del Moncada.

















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