Holguín.–Los 27 700 neumáticos que se propone recapar este año la ueb Arsenio Escalona son parte de las 153 000 unidades que pretende recuperar con idéntico procedimiento el país en el mismo periodo mediante los aportes productivos de establecimientos de igual tipo ubicados en La Habana, Villa Clara, Camagüey y Santiago de Cuba.
Con la labor de esas plantas industriales, pertenecientes a la Empresa Nacional de la Goma (Poligom), según información ofrecida por su director general, ingeniero Pedro Cardoso Prieto, será posible ahorrar unos 12 000 000 de dólares al evitar la compra de neumáticos nuevos.
Es un propósito que también depende de los organismos y entidades de la nación, que deben velar porque la explotación de los neumáticos se extienda hasta el momento de ser enviados a recape, lo que va acompañado de acciones de sensibilización a cargo de los especialistas de Poligom, quienes, entre otras cosas, realizaron hace poco en la capital cubana una conferencia sobre el tema, con la participación de representantes de más de 160 entidades.
Animado por esa situación retadora, a principios de enero, durante la discusión del Plan de la Economía para 2020, el ingeniero Waldemar Silva Tamayo, director de la Arsenio Escalona, fue severo y franco con sus subordinados. Con la entrada en vigor de la Resolución 114 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, está claro que en la medida en que produzcamos más y con eficiencia, los salarios serán mejores», les dijo.
Estaba seguro, añadió, que muchos compañeros argumentarían que, como ocurrió durante 2019, podría fallar el suministro de materias primas, pero precisó que aún con flujo continuo de estas, allí existen problemas por resolver y reservas por explotar.
Ahora, en conversación con Granma, sostiene que «muchas veces la gente busca la llave donde hay luz y no donde se perdió». Para anular ese absurdo punto de vista, explica, el Consejo de Dirección ha identificado cada asunto interno que puede interferir en el cumplimiento de las metas productivas.
RECIBIR LO QUE CADA UNO MERECE
«Junto con acciones organizativas y de control para mejorar el aprovechamiento de las jornadas laborales, seguiremos con el pago por rendimiento y vamos a introducir en los procesos que ocurren en los talleres de Recape y de Mezcla el pago a destajo, que también involucra al personal de mantenimiento. Esto se hace con el objetivo de estimular la producción e incrementar el sentido de pertenencia hacia la actividad que realizan.
Para establecer ese sistema de pago, aclara, deben crearse las condiciones técnicas y organizativas que permitan identificar las fallas del proceso productivo. «Debe considerarse que al trabajador tampoco se le puede imputar aquello en lo que no tiene responsabilidad. Puede ser que el trabajo no se ejecutó por falta de fluido eléctrico».
Pero si el incumplimiento, argumenta, fue causado por falta de mantenimiento, hay que identificar a quien violó sus deberes funcionales o no realizó el plan correspondiente o no exigió por su materialización.
«Así, al concluir el mes, los análisis que se hacen desde la brigada hasta la dirección de la ueb, con la participación de representantes del Sindicato, deben favorecer a los trabajadores con mejores resultados. En estos sistemas de pago hay una exigencia superior para que los más productivos y destacados reciban más que quienes muestran poco interés hacia el cumplimiento de los planes».
UNA CLAVE ESTÁ EN LA «AUTOCLAVE»
Enrique Walmer Urrutia Ferrer, director de Mantenimiento, es responsable de restablecer el funcionamiento óptimo de la «autoclave» que funciona con vapor, clasificada como una máquina muy útil, porque en ella recapan al mismo tiempo decenas de neumáticos.
«Es un equipo de primer mundo, con muchos sensores que se ven afectados por la alta humedad del vapor obtenido en nuestra caldera. Creemos que la solución del problema está en colocar camisas o vainas en los sensores para que estos hagan las lecturas necesarias. También debemos reprogramar su sistema operativo».
Si finalmente la máquina funciona como se requiere, junto con otra de igual tipo alimentada con electricidad, será posible procesar diariamente, en tres turnos de trabajo, entre cien y 140 neumáticos, lo que puede garantizar en igual periodo ingresos superiores a 300 000 pesos.
Desde el pasado año trabajan intensamente en la eliminación de las fugas de vapor en todos los sistemas, de modo que hoy ya han erradicado el 60 % de los salideros, además de reponer el aislamiento térmico de largos tramos de tuberías.
También originan afectaciones los escapes de aire comprimido que se evitan con acciones programadas y mucho ingenio ante las limitaciones de recursos.
«Es cierto que el compresor se ha visto afectado por la falta de partes y piezas, pero reconocemos deficiencias en la calificación de quienes lo operan», admite.
La solución no pasará del año en desarrollo. Vendrá, especifica, con la capacitación de esas personas para que ejecuten correctamente cada procedimiento, puedan reaccionar ante averías y permanezcan al tanto de los periodos de mantenimiento.
MÁS INGRESOS CON LUZ PROPIA
Ni un solo trabajador de la ueb pone en duda que la tarea principal es la recuperación de neumáticos. Daniel Batista Alonso, jefe de Taller, refiere que el año comenzó con 8 000 «cascos» almacenados.
Y como se mira con luz larga, describe las acciones realizadas por el Departamento de Mercado, que recientemente concluyó un estudio sobre el número de tractores de nueva tecnología en uso de instituciones de la Agricultura y de Azcuba en las provincias de Holguín, Granma y Las Tunas.
«Es probable que este año comencemos la recuperación de los neumáticos usados en esos equipos. Nuestra empresa compró las matrices o moldes que esperamos».
Pero el cumplimiento de la tarea principal de la planta industrial no impide mirar hacia otras oportunidades de ingresos. De acuerdo con Oscar Cables Santiesteban, ingeniero químico y jefe técnico productivo, rescatarán las producciones del Taller de Artículos Técnicos de la Goma, un establecimiento que, según recuerdan los trabajadores de más experiencia, en un periodo pasado llegó a aportar anualmente unos 3 000 000 de pesos.
«Hoy allí nos concentramos en hacer tubulados de Neoprén, mangueras y revestimientos de ómnibus. Pero pretendemos reanudar la producción de calzos para motores, juntas de parabrisas y de cafeteras y ollas de presión de modelos viejos y actuales, entre otras cosas. Con ese fin encargaremos los moldes necesarios a industrias de la provincia y de otras partes del país».
La reanimación del taller, según los análisis de los directivos de la ueb, debe proporcionar a finales del año en curso cerca de 500 000 pesos, incentivo económico que igualmente tiene el buen sabor de la sustitución de importaciones porque hoy diversos sectores, entre ellos el de Transporte, adquieren en el exterior artículos similares a los que se obtendrán aquí.
Asimismo, se han empeñado en poner de alta la máquina extrusora del Taller de Mezcla. Ya se hizo la primera prueba y funciona perfectamente. Para llegar a ese momento hubo que recuperar válvulas, cilindros y otros componentes de sus sistemas. En ella se fabricarán diariamente unas cinco toneladas de «penca», una banda de ocho pulgadas de ancho elaborada a base de caucho natural, cuyo destino es el recape de las gomas de tractor.
«La banda se traía de La Habana y ahora también se producirá aquí para las recapadoras de Camagüey y Santiago de Cuba», deja claro Wilder Mora Hechavarría, quien junto a otros innovadores y racionalizadores ha tenido un rol importante en el rescate del complejo equipo.
Por delante quedan la alineación de los molinos y la terminación del tren de alimentación, una obra totalmente nueva. No es poca cosa, pero no hay miedo. Antes, en lo que definieron como reto, restablecieron los sistemas que suministran vapor y aire comprimido. Ambos no se empleaban desde 1996.
Como la mayoría de los equipos instalados tiene más de 40 años de explotación, los directivos de la ueb saben que deben pensar en la modernización y en las correspondientes inversiones. Pero mientras estas se planifican y buscan, a lo que se tiene a mano, como se dice aquí a lo criollo, «hay que sacarle el kilo».

















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alEjandro dijo:
1
26 de febrero de 2020
12:25:55
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