ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Recreación del fusilamiento de los estudiantes de Medicina, cuadro del pintor Manuel Mesa.

No existía ningún elemento en concreto para acusarlos, pero algo tenía que hacer el Cuerpo de Voluntarios de La Habana para apuntarles con el dedo del odio y conducir a más de 40 estudiantes de Medicina a dos consejos de guerra.

En el segundo de estos juicios, donde la traición abyecta de los voluntarios se combinó macabramente con la indecisión y la bajeza de las autoridades coloniales españolas, ocho de los universitarios fueron condenados a muerte, lamentable suceso que constituyó uno de los hechos más atroces e injustificados de la historia de la Cuba colonial.

Más que acto jurídico, en verdad fraude con todas las de la ley y circunstancia bochornosa movida por resentimiento e intimidación, aquel juicio condujo al patíbulo a un puñado de muchachos, casi niños, sin responsabilidad penal alguna e inconscientes casi, por consiguiente, de cuanto se les avecinaba.

Alonso Álvarez  de la Campa, a sus 16 años, moriría blanco de los disparos del pelotón de fusilamiento, junto a sus compañeros José de Marcos y Medina, Juan Pascual Rodríguez Pérez, Anacleto Bermúdez y Piñera, Ángel Laborde y Perera, Eladio González y Toledo, Carlos Verdugo y Martínez y Carlos Augusto de la Torre y Madrigal: los siete entre los 17 y los 21 años de edad.

Ellos no profanaron la tumba de Gonzalo Castañón, como falsamente se les imputaba. Ellos solo participaban de la alegría de vivir de sus tempranas edades. Nadie podía creer aquel crimen, salvo los gestores.

Daga artera en el corazón de la inocencia, el asesinato de los ocho estudiantes de Medicina el 27 de noviembre de 1871 –como, con tino, denominó al suceso la prensa internacional–, provocó repulsa mundial y atizó el sentimiento independentista en los cubanos.

El fusilamiento tenía como objetivo escarmentar a la población para frenar el sentimiento libertario; si bien en la práctica el resultado fue justo lo contrario. Tanto el crimen como los juicios sumarísimos que le antecedieron propulsaron tales ideales de libertad en la Isla, presa del yugo español.

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elotropo dijo:

11

30 de noviembre de 2019

09:41:32


No ha existido en la historia de Cuba, desde Hatuey y hasta hoy un crimen tan aborrecible como aquel. No es comparable con nada de lo que hoy se vive en América, donde la muerte ( injusta también) sobreviene luego de una acción conciente, de protesta y lucha. Aquello fué lo más arbitrario y humillante, que un grupo de hombres con el poder y las armas ha podido hacer contra unos niños ABSOLUTAMENTE INOCENTES, solo invito a pensar que eso le pasara a alguien con un ser amado, un hijo por ejemplo. Esa mancha que acompañará a España mientras exista, no podrá ser borrada ni con la visita de cién Reyes, descendientes de los mismos que nos vejaron y casi nos aniquilan. Lástima que esta fecha no se promulgue como de LUTO NACIONAL. Y se reverencie en cada rincón de mi Isla y se le recuerde a la Antigua Metrópolis, hasta que pida perdón. "Cadaveres amados los que un día, Ensueño fuisteis de la Patria MIA".

Juan Carlos Bermúdez Peña dijo:

12

30 de noviembre de 2019

11:05:33


artero crimen a 8 estudiantes de medicina que hoy se ven graduados por la revolucion y combertidos en miles que prestan su apoyo a otros pueblos hermanos, es necesario de ser posible se publique al mundo la defensa realizada por Federico parta que el mundo imperialista, dadores de golpes de estado, asesino de pueblos, y sewcuestradores de nuestros aguerridos hermanos de batas blancas se combensan que cuba no se rinde nunca y seguiremos apoyando a los pueblos que necesiten nuestro servicio de salud, y mas en estos momentos que estamos inmersos en la jornada de la Medicina Latinoamericana