Guantánamo.–Una planta desalinizadora, financiada con capital ruso y del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), entró en servicio en el consejo popular de Punta de Maisí, extremo más oriental de Cuba.
Desde el pasado día 3, la planta suministra agua «limpiecita, pura, apta para el consumo humano», confirmó a Granma Fidencio Oliveros Martínez, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular en Maisí, localidad azotada por recurrentes sequías. No obstante, aclaró Oliveros Martínez, en estos primeros días las entregas del líquido que procesa la desalinizadora se hacen a modo de prueba, «hasta el momento los resultados son satisfactorios».
Con capacidad para desalinizar 12 metros cúbicos de agua por hora, la planta garantiza un per cápita de 130 litros diarios del líquido para los 1 700 habitantes de la árida llanura de Punta de Maisí.
La infraestructura civil de la obra, ejecutada por fuerzas de la Empresa Constructora Integral Guantánamo (Guanco), a un costo que supera el millón y medio de pesos, incluyó la apertura de viales de acceso, la construcción de tanques para salmuera, agua cruda y tratada, y la cimentación de una base de concreto para contenedores.
Igualmente fue necesario perforar dos pozos de 40 metros de profundidad, proveedores del líquido a la planta, que reduce en más de cien veces las concentraciones de sal, al tiempo que remineraliza el agua y le retribuye sus contenidos de calcio y magnesio.
El Estado cubano piensa construir más de 80 plantas desalinizadoras en el país en diferentes territorios, que beneficiarán a la población.
















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LOR dijo:
1
7 de octubre de 2019
08:43:50
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