ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Fidel en el acto por la firma de la Reforma Agraria Foto: Archivo

Mucho de pobreza había vivido Cuba antes del triunfo de luz de enero de 1959. Sobre los hombros del campesinado caía la miseria con su carga densa de explotación, insalubridad, hambre, la amenaza perenne de ser desalojados de la tierra a la que sacaban frutos.

Sufrimiento y carencias, vidas perdidas, injusticia, los horrores del latifundio eran incentivos suficientes para que una poderosa fuerza campesina fuera decisiva en cambiar los destinos de entonces, y se sumara con fortaleza arrolladora a la guerra de liberación, nutriera al Ejército Rebelde e hiciera todo cuanto estuvo a su alcance para apoyar a la Revolución naciente, como mismo lo había hecho durante las gestas independentistas del siglo XIX.

La pujanza de un nuevo orden social imponía cambios desde las entrañas. No por gusto, una de las primeras acciones del gobierno revolucionario fue proclamar la Reforma Agraria, que proscribió el latifundio y fue suscrita el 17 de mayo de 1959, desde la Comandancia de La Plata en las entrañas de la Sierra Maestra.

Esta primera ley guió el camino a transformaciones más profundas dentro de la Revolución y para algunos estudiosos le dio su carácter democrático-popular agrario y antimperialista, pues no solo desaparecieron los grandes latifundios nacionales sino extranjeros, sobre todo estadounidenses.

«La Revolución, al proclamar la Reforma Agraria el 17 de mayo de 1959, liberó a la masa campesina y a la masa obrera de la explotación: 100 000 arrendatarios, aparceros y precaristas se convirtieron en propietarios en virtud de esa ley (…)», diría el Comandante en Jefe Fidel Castro en el discurso pronunciado en el acto central por el aniversario 25 de la Ley en mayo de 1984.

Una década antes, y para fecha similar, había aseverado: «No hay que olvidarse de que la Ley Agraria no solo fue una ley para los campesinos: fue también una ley para los obreros agrícolas. Porque los obreros agrícolas eran explotados miserablemente en las plantaciones arroceras, en las plantaciones cañeras; vivían en las peores condiciones de miseria, de opresión, de abandono: sin escuelas, sin viviendas, sin asistencia médica, sin jubilación, sin seguridad de ninguna clase».

La tierra volvía a las manos de sus verdaderos dueños, regresaba la esperanza a los campos y a miles de familias. Nacía también, pero en 1961, la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, una organización que defendería los intereses del campesinado, esos por los que muchos hicieran su ofrenda de vida.

Hoy, otras leyes injerencistas, extraterritoriales e inaplicables en Cuba, como la Helms-Burton, amenazan con despojar a los cubanos de lo que por derecho les pertenece. Hoy, a 60 años de aquel 17 de mayo de 1959, los campesinos siguen siendo el soplo de aire impetuoso que desde el amor a la tierra encauza los destinos de la nación.

Precisiones:
Antes de 1959:

-el 85 % de los pequeños agricultores estaban pagando renta y vivían bajo la perenne amenaza de despojo de sus parcelas.

-85 % de casas de campesinos carecían de agua corriente.

-90 % de las viviendas campesinas no disponían de electricidad.

- 8 % y menos de la población rural recibía atención médica gratuita.

- 45 % de los niños de seis a 14 años no asistían a las escuelas. En las escuelas públicas de cada cien niños que matriculaban solo seis llegaban al sexto grado.

Después de 1959

-150 000 familias se convirtieron en propietarias con la Reforma Agraria que proclamó Fidel el 17 de mayo de 1959

-100 % de la población cubana cuenta con energía eléctrica en los hogares en el 2018.

-74,4 % de la población cubana tiene acceso al agua del acueducto, de acuerdo con el Censo de Población y Vivienda del 2012.

- 1 médico por cada 122 habitantes es la cifra actual y la atención médica es gratuita y un derecho amparado en la Constitución.

- La enseñanza en Cuba hoy es gratuita y obligatoria hasta el noveno grado.


Fuentes: Libro ¿Por qué la Revolución Cubana? y Censo de Población y Vivienda del 2012, Anuario Estadístico de Cuba 2017y Mesa Redonda.

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