La navegación marítima entraña riesgos. Mundialmente es considerada una de las vías más seguras para el traslado masivo de personas y mercancías, para la conexión global del siglo XXI, pero exige rigurosas medidas de seguridad y recursos económicos para mantener en estado óptimo los medios navales y atender un grupo de procedimientos y útiles, que junto al estado del tiempo devienen factores decisivos.
De acuerdo con estadísticas de la Organización Marítima Internacional, autoridad encargada de establecer las normas para mejorar la seguridad de la navegación en el planeta, el transporte marítimo internacional representa en torno al 85 % del traslado mundial de mercancías, pues constituye un medio eficiente y seguro.
Las estadísticas internacionales señalan que en los últimos diez años se produjo un promedio anual de 113 barcos desaparecidos en todo el mundo, y el error humano representa entre el 75 y el 96 % de los accidentes; muchas veces condicionados por la falta de percepción de riesgos y la violación de normas y procedimientos establecidos para la navegación segura.
EN CUBA
En el caso de Cuba, a las tendencias mundiales se suma el impacto negativo y acumulativo del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra la Isla, que se ha extendido por más de 56 años y limita el acceso a embarcaciones, medios de comunicaciones, navegación y salvamento adecuados por parte de la comunidad náutica cubana. Es por ello que en el país predomina la práctica de los deportes náuticos con el empleo de embarcaciones de construcción artesanal, cuya fragilidad las hace vulnerables ante los desafíos del mar.
La Jefatura de Tropas Guardafronteras del Ministerio del Interior (Minint) informó que hasta agosto del 2018 se han incrementado los hechos y la cantidad de personas rescatadas en el mar, principalmente de embarcaciones particulares destinadas a la actividad de pesca deportiva y comercial privada, así como medios navales de recreo extranjeros que utilizan nuestro mar territorial para navegar y realizar actividades náuticas.
Durante el 2017 se realizaron 87 acciones de Salvamento y Rescate y fueron asistidas un total de 290 personas, de ellas 15 evacuaciones médicas. Hasta agosto del 2018 se dio respuesta a 97 solicitudes de auxilio con 513 rescatados, incluidos 21 por razones de salud. En lo que va de año se recuperaron los cuerpos sin vida de diez personas involucradas en accidentes marítimos.

LAS CAUSAS
La mayoría de esos hechos tuvieron como causa principal la falta de percepción de riesgo de los tripulantes de las embarcaciones, el incumplimiento de medidas de seguridad náutica y fallas mecánicas.
En muchos casos se hicieron a la mar en condiciones del tiempo desfavorables, sin adoptar las medidas idóneas para la navegación, sin chalecos salvavidas, medios de comunicación, iluminación, de achique o contra incendios, ni botiquín para los primeros auxilios.
También influye negativamente que muchas de las personas que practican la pesca deportiva desde embarcaciones no son profesionales, navegan de forma esporádica y utilizan medios muy frágiles.
Además de poner en peligro la vida de las personas que van a bordo de esas embarcaciones, las actuaciones irresponsables o el descuido de las medidas de seguridad implican el costoso despliegue de medios navales y aéreos de las Tropas Guardafronteras del Minint, con el apoyo de la fuerza aérea de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, para realizar acciones de búsqueda y salvamento, poniendo en riesgo también a los efectivos especializados en esas labores de auxilio.
Pese a los múltiples obstáculos que impone el bloqueo de EE. UU. para adquirir los medios adecuados de navegación, rescate y salvamento, el Gobierno cubano ha tenido que invertir importantes recursos para garantizar la seguridad de las travesías por nuestros mares y tener disponibilidad para acudir en auxilio de quienes lo necesiten, empeño que requiere de medios y recursos generalmente muy costosos, dadas las exigencias de equipamiento de alta tecnología.
Asimismo, los efectivos de las Tropas Guardafronteras que participan en esas labores reciben una rigurosa preparación para tales contingencias y han sido dotados de los recursos imprescindibles.
No obstante los esfuerzos de las autoridades competentes, se requiere mayor responsabilidad por parte de quienes se hacen a la mar y cumplir rigurosamente las medidas de seguridad que internacionalmente se exigen para la navegación.
MEDIDAS INTERNACIONALES PARA LA SEGURIDAD NÁUTICA Y DE LA VIDA HUMANA EN EL MAR
- Disponer, como mínimo, de un chaleco para cada tripulante adaptado a su talla, peso y edad.
- Llevar medio de comunicación. Puede ser un teléfono celular con suficiente carga que asegure la comunicación durante la jornada de navegación.
- Disponer de una linterna, con bombillo y baterías de repuesto.
- Contar con medios de achique y contra incendios.
- Poseer un botiquín de primeros auxilios.
- Asegurar un radio receptor que permita mantenerse actualizado de la situación meteorológica.
- Asegurarse de llevar el combustible suficiente.
- Tener un plan de navegación.
- Informar a otras personas que usted se encuentra navegando y en qué lugar; fecha y hora planificadas de regreso a puerto.



















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Roly dijo:
1
22 de noviembre de 2018
11:05:41
Abel dijo:
2
23 de noviembre de 2018
11:16:36
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