La eficiencia que se precisa en la rama agroindustrial azucarera requiere de un sindicato que funcione bien, y esa lección aprehendida en dos jornadas de la II Conferencia Nacional del Sindicato de Trabajadores del sector, requiere rápida generalización en los colectivos.
Tal es la misión de los delegados e invitados al evento, que este viernes abarcó en comisiones todo el espectro de temas, tanto económicos como relacionados con el quehacer sindical, en la búsqueda de emparejar ambos propósitos y avanzar con seguridad hacia el objetivo del lema que guió los debates: «Más caña por hectárea, más azúcar por central».
Escuchar hablar a hombres y mujeres sobre buenas experiencias y a otros reflexionar sobre lo que no debió ocurrir y que ya rectificaron, demuestra que dista de ser un secreto la necesidad de obreros motivados y bien atendidos, capacitación, recuperar equipos, nuevos medios y tecnologías, rescatar tradiciones agrícolas y fabriles y, además, dirigentes sindicales que beban de la estirpe y práctica del líder Jesús Menéndez.
Quienes ya promedian en sus unidades más de 65 toneladas de caña por hectáreas, de seguro también cumplen con su cotización y aporte al Día de la Patria, y aprovechan el importante espacio que son las asambleas de trabajadores, lo mismo en el surco que en los ingenios, esos que sin categorías como los hoteles, al decir de un delegado, deben aspirar en cada molienda a ganar la estrella de plus.
Una noticia muy bien acogida fue la de la política de atención integral a Héroes y Heroínas del Trabajo, que evalúan organismos de la Administración del Estado y que permitirá saldar uno de los acuerdos del xx Congreso de la CTC.
















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Franz dijo:
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30 de octubre de 2018
09:46:40
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