
Entender la situación actual que presentan los suelos en el país resulta fundamental para promover un renglón tan importante como es el de la agricultura.
De acuerdo con Luis Vázquez Moreno, miembro de la Sociedad Científica Latinoamericana de Agroecología, uno de los retos esenciales que presentará el país en un futuro no muy lejano está relacionado con el clima.
También alarma a los especialistas el incremento de la temperatura provocado por los gases de efecto invernadero, pues puede cambiar la biología del suelo.
Ante esta problemática, destaca la necesidad de trabajar desde ahora por evitar la degradación de los suelos, buscando estrategias para conservar la fertilidad e incrementar la producción agrícola, así como encontrar mecanismos y estrategias para combatir y adaptarse al cambio climático.
Otro de los retos está en cómo hacer producciones utilizando la menor cantidad de recursos y evitar así la contaminación del medio ambiente, puntualizó el doctor Luis Agustín Gómez Jorrín, director general del Instituto de Suelos.
Estos son algunos de los desafíos en la Isla para las ciencias del suelo, una materia que está encaminada a dar respuesta y encontrar caminos alternativos a la situación en esta área.
De forma general, los suelos son reconocidos en Cuba como primer recurso en la Estrategia Nacional Ambiental, que además los ve como el más débil.
Ello tiene su base en el estado de los mismos, pues, actualmente, el 71,23 % de la superficie agrícola del país está afectada por la erosión, y de esa cifra un 43 % se califica de fuerte a media.
Al respecto, Gómez Jorrín enfatizó en que en la calidad del suelo influye cómo está formado y cuál es la influencia, positiva o negativa, del hombre sobre esa tierra.
Durante el recién concluido Congreso Internacional de Suelos 2018, el directivo destacó que, en el país, el 70 % de los suelos está afectado por un factor limitante (ver lista), lo que influye en los más de cuatro millones de hectáreas degradadas.
También incide el acumulado de sales que dañan las propiedades del suelo y el desarrollo de los cultivos. Esto perjudica un 15 % de las áreas, aproximadamente cerca de un millón de hectáreas.
Ante esta situación, Cuba implementó el Programa de Producción de Abonos Orgánicos y Biofertilizantes; y el Programa Nacional de Conservación y Mejoramiento de los Suelos, del Ministerio de la Agricultura, que tiene entre sus principales prioridades combatir la erosión, la acidez, alcalinidad, la salinidad y baja fertilidad que los afectan, además de incrementar el nivel de recursos y elevar así los mecanismos que aporten a la protección del suelo.
Asociado a la nutrición de las plantas, resulta necesario aprovechar los mecanismos fisiológicos de líneas y variedades promisorias de estas para sequía, salinidad y altas temperaturas, comentó Gómez Jorrín.

Por ello, se debe incrementar el rendimiento por unidad de área cultivada, lo que propiciará una mayor eficiencia agronómica y un menor uso de nutrientes por tonelada de productos, además de aumentar la eficiencia del uso de agua, en menos litros por toneladas de cosecha producida, y una ampliación de la eficacia energética.
Entonces, ¿cómo puede el suelo mitigar los efectos del cambio climático? La clave para ello, de acuerdo con el directivo, es la materia orgánica, un recurso valioso que lleva a cabo funciones esenciales para el medio ambiente y la economía.
Este elemento, determinante para la fertilidad de los suelos, fija los nutrientes y garantiza que las plantas los puedan utilizar. Es, además, donde radican los organismos del suelo que descomponen los residuos vegetales y los convierten en nutrientes, materia de donde se alimentan las plantas.
La materia orgánica mantiene la estructura del suelo, con la cual se favorece la infiltración del agua, disminuye la evaporación e incrementa la capacidad de retención del líquido, entre otras funciones, explicó.
Como desafíos vinculados a la conservación y el mejoramiento de los suelos, Gómez Jorrín señala continuar impulsando el trabajo en el Programa, fortalecer las políticas de conservación de suelo, así como dar seguimiento al monitoreo de los indicadores de las propiedades de las tierras.
Además de promover los principios de la agricultura de conservación (perturbación mínima del suelo,
cobertura permanente, rotación de cultivos) e integrar este trabajo a la Estrategia Ambiental Nacional.
De igual forma, abordó la importancia de la integración de resultados y la cooperación con otras disciplinas tales como Agronomía, Fisiología de las plantas, Climatología, Hidrología, Ciencias Médicas, Economía y Sociología, todo con el fin de preservar los recursos naturales y aprovechar sus potencialidades mediante el conocimiento.
SITUACIÓN ACTUAL DE LOS SUELOS EN CUBA
- Muy productivos: 5,4 %.
- Productivos: 17,8 %.
- Poco productivos: 30,8 %.
- Muy poco productivos: 46 %.
FACTORES LIMITANTES QUE AFECTAN LOS SUELOS:
- Erosión (de fuerte a media).
- Mal drenaje.
- Baja fertilidad.
- Bajo contenido de materia orgánica.
- Baja retención de humedad.
- Compactación.
- Salinidad y sodicidad.
- Pedregosidad.
















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Oscar Ramos Isla dijo:
1
10 de mayo de 2018
08:53:27
luis dijo:
2
10 de mayo de 2018
13:38:25
lazaro dijo:
3
10 de mayo de 2018
13:58:17
Miguel Esqueda dijo:
4
10 de mayo de 2018
16:32:37
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