
A 60 años de la decisiva reunión de Altos de Mompié, donde se determinó la necesidad de una dirección única, la de Fidel, sobre las fuerzas revolucionarias contra la tiranía, la unidad sigue siendo la simiente más firme del éxito de la Revolución que lideró.
Muy atinada resultó la decisión de la tropa insurrecta.
La más inminente demostración de que estaban en el camino correcto, al definir un líder definitivo, fue el propio triunfo revolucionario apenas unos meses después. El plan FF (Fin de Fidel) fue un rotundo fracaso frente a la fortaleza de las columnas rebeldes ya en avance. Lo que vino después se llama Revolución.
«Cuando hay patriotismo, cuando hay conciencia, cuando hay ideas, cuando hay unión, cuando hay una octrina, un pensamiento político, cuando hay un partido, cuando hay una dirección y cuando se lucha, no puede haber derrota», como mismo él lo reafirmara tiempo después con su mirada estratégica.



















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Miguel Angel dijo:
1
3 de mayo de 2018
04:49:09
Domingo Amuchastegui dijo:
2
3 de mayo de 2018
13:13:03
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