ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Aun cuando abril tenga un comportamiento seco, los 242 embalses administrados por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH) recibirán el comienzo del periodo lluvioso, el venidero 1ro. de mayo, con uno de los niveles de llenado más altos de los últimos 20 años, al retener al cierre de marzo en su conjunto 6 985 millones de metros cúbicos de agua, cifra equivalente al 77 % de la capacidad total.

Como informó el máster en Ciencias Argelio Omar Fernández, especialista de la Dirección de Uso Racional del Agua del mencionado organismo, dicho volumen supera en 3 471 millones lo acopiado en igual fecha del 2017, mientras sobrepasa en 1 911 millones el promedio histórico para la época.

De modo particular, las presas que abastecen de agua a las principales ciudades del país muestran también un estado muy favorable, con el 85 % de llenado útil, mientras los 15 acuíferos (agua subterránea) de Categoría 1 vinculados al suministro del vital recurso a las más importantes urbes y polos turísticos de la nación, se encuentran en estado normal.

Llama la atención que, a pesar de la presencia del evento La Niña en el oceáno Pacífico ecuatorial, cuya influencia sobre Cuba suele provocar una disminución de las habituales pocas precipitaciones durante el periodo seco, el acumulado nacional registrado entre noviembre y marzo asciende a 340,9 milímetros, el 130 % de la media histórica de esos cinco meses.

Por regiones la más favorecida ha sido la oriental, al recibir 530,8 mm (166 % de lo esperado), en tanto en el centro y el occidente cayeron, por ese orden, 309,8 (141 %) y 163,2 (65 %).

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Mendaro Gregory dijo:

1

21 de abril de 2018

13:25:55


Estimado Orfilio Peláez. Su artículo nos trae noticias muy buenas, pero sin embargo eso no logra alegrar mi corazón. Desde los 10 años hasta los 22, viví en Centro Habana y allí tuve que cargar mucha agua, aún sin haber sequía. Donde vivo desde aquel entonces no falta el agua, pero cuanto me duele ver, casi a diario, el botarse nuestra rebosada cisterna sin que se ponga el motor del agua para que llegue a los vecinos del edificio. Y me imagino que casos similares existan muchos más. ¿Qué se puede hacer para que no desperdiciemos ese preciado líquido que tantas personas apenas tienen? Saludos. Mendaro.