ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Elba Salazar Cuba

ISLA DE LA JUVENTUD-Agradecimientos al Comandante en Jefe Fidel Castro y a Cuba resaltaron en el acto por el aniversario 40 de la educación internacionalista, desarrollado en la plaza memorial El Pinero en la Isla de la Juventud, donde se formaron miles de estudiantes extranjeros.

El embajador de Namibia en Cuba, el excelentísimo Dr. Jerobeam Shaanika al intervenir, reconoció en Fidel al líder que hizo posible escribir esa página de solidaridad con el mundo y citó la sensible labor de los pineros que acogieron a sobrevivientes de la masacre de Cassinga en 1978.

Emotivas resultaron las intervenciones de los exbecarios de Ghana, Cliffod Sebovocho y de Nicaragua, Edgar Zapata, quien pidió un minuto de silencio para homenajear a quienes ya no existen pero aportaron a ese programa diseñado por Fidel y que contribuyó al desarrollo educativo y cultural de naciones afectadas por años de explotación colonial.

Durante la celebración, se reconoció la labor de más de una veintena de docentes que hicieron posible también la formación de los niños, adolescentes y jóvenes y que llegaron a esa ínsula procedentes de naciones como Namibia, Etiopía, Nicaragua, Mozambique, Congo y Ghana, algunas representadas allí por sus delegaciones.

Inalvis Mazar Fernández, directora de Educación en el territorio, al clausurar el acto, agradeció la confianza del Comandante en Jefe en los educadores pineros, que respetaron culturas y tradiciones de los educandos extranjeros a quienes convirtieron en personas de bien.

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Miguel Angel dijo:

1

13 de octubre de 2017

05:49:06


El legado de Fidel eternamente presente, justo reconocimiento a sus ideas y a su obra, nos inculcó la actitud internacionalista y de colaboración q derrocha nuestro noble pueblo, ayer y hoy, sobre la base de mucho sacrificio, q incluye el derramamiento de la heroica sangre de sus mejores hijos. Aquella tarea no fue fácil, conozco de algunos de sus protagonistas la complejidad de la misma, pero el esfuerzo no fue en vano, ahí se recogen algunos testimonios, cuajados de amor y agradecimiento, son decenas de miles de niños y jóvenes de diferentes latitudes los q se educaron en la Isla de la Juventud y en otras instituciones a lo largo y ancho de nuestro archipiélago. Claro q nos regocijamos con sano orgullo revolucionario e internacionalista en el 40º aniversario del inicio de aquella proeza. Muy adecuado el reconocimiento a aquellas personas q contribuyeron a su realización. Muchas gracias.

Pinero dijo:

2

13 de octubre de 2017

08:28:55


Recuerdo esa linda etapa en mi isla eran miles de jóvenes estudiando de varias naciones, muy buenos recuerdos aquellos para los que vivimos esa experiencia.

Ulisex Che dijo:

3

13 de octubre de 2017

12:34:02


¡Que no se apague nunca la candela que prendió en el corazón internacionalista de tanta buena gente! ¡Que la senda de Fidel guíe venturosa cada uno de vuestros millones de pasos!

YNK dijo:

4

13 de octubre de 2017

16:07:46


Un abrazo inmenso a los sobrevivientes de Cassinga, que se restablecieron de las heridas en el cuerpo y el alma gracias a la dedicación maternal de maestros, instructores, funcionarios y dirigentes de Cuba; vanguardia en temas de solidaridad y humanismo pleno. La presencia de esta delegación en las actividades de conmemoración del 40 Aniversario de las escuelas internacionales, es un homenaje a los cubanos que ilustran imborrables páginas de internacionalismo, es un homenaje a nuestro Fidel. Namibios dignificados no solo por la sangre de los guerrilleros de la SWAPO y la solidaridad sin precedente de los cubanos bajo la dirección de nuestro Comandante, gozan del inmenso prestigio de ser hombres íntegros y agradecidos, al no olvidar la mano amiga, amar a Cuba y los cubanos por siempre, al llevar a Fidel en sus raíces y brindar por él y honrarlo en cada aniversarios de su natalicio. Se dignifican a sí mismo en su tangible lealtad a Cuba, mientras hacen realidad en su país parte de los sueños que Fidel tuvo para los pueblos de África, cuando sufren como suya, alguna abatida en el plano político, económico y hasta natural que sufra esta bella Isla: su otra patria. Hoy Namibia, no solo crece teniendo en puestos claves de gobierno a exguerrilleros de la SWPO que nunca perdieron la perspectiva de superarse, inculcada por el padre de la nación San Nujoma, así como a estos niños y jóvenes que desde 1978 comenzaron sus estudios aquí hasta graduarse en diferentes temáticas. Alguno de ellos incluso, en materias por las cuales inicialmente no sentían vocación, pero con tan solo ser la sugerencia del comandante Fidel en una de sus incontables visitas a las escuelas en Isla de la Juventud, se entregaron al estudio de estas con el mayor entusiasmo. Esos ya hombres y mujeres de bien, se llevaron el conocimiento , el amor y los valores humanos aportados por el ejército de educadores que hicieron internacionalismo sin salir de Cuba, y los saberes adquiridos tanto en lo cognitivo como en el plano axiológico, lo han sabido emplear dignamente en su país, sin dejar pasar la oportunidad para disfrutar un saludo cubano, una comida cubana, un baile aprendido en Cuba, así como a demostrar como nadie, su agradecimiento a lo que en ensayos de Piero Gleijeses: ¨La Causa más bonita¨, junto a Jorge Risquet y Fernando Remírez, se escribió sobre la Historia común de lucha y sangre. Puedo constatar y que sirva de regalo a los Educadores internacionalistas, que por simple que parezca cualquier cubano, para ellos significan Cuba, su casa, la madre que les devolvió la dignidad, la vida. En julio pasado visité por primera vez este cálido país, aunque invernaba a mi llegada (5 °C). Agradezco desde el tibio abrazo de recibimiento que me descongeló en el aeropuerto, hasta el adiós inolvidable, incluyendo el del asistente de protocolo que colocó cortésmente el único equipaje que traía, en el lugar previsto dentro del avión que me encaminaba a casa. Fui receptora sin nombramiento ni título alguno, de las mayores muestra de amor y gratitud de los estudiantes namibios en Cuba y pienso a diario en cada una de las personas que se alistaron para ser entrevistadas por mí, para dar su aporte a ese proyecto de vida que me tatuaron en el corazón los Miembros del Comité Central del PCC Dr. Rodolfo Puente Ferro y el invicto Jorge Risquet Valdés en el año 2008, consistente en la escritura de un libro namibio cubano sobre la masacre de Cassinga. En esa visita inolvidable, el propio presidente Geingob y el padre de la Nación Dr. Sam Nujoma, me recibieron en esplendorosa muestra de cortesía para hablar sobre Cassinga, sus experiencias - para ellos humildes- sus recuerdos, pero no faltó la alusión obligada a Cuito Cuanavale, el barrido a las tropas sudafricanas del suelo angolano que obligó a los fingidos vencedores, a sentarse en la mesa de negociaciones a entender que la supremacía blanca había llegado al final, que la realidad en el terreno militar, traía aires de victorias no para la Sudáfrica racista, sino para Angola libre de fantoches, para Namibia a punto de abrazar su independencia y el docto derrocamiento del Apartheid. En esa visita inolvidable, distinguidos Generales retirados o en función, dirigentes de la SWAPO, miembros del Parlamento, Ministros, empresarios, maetras, enfermeras, publicistas, topógrafos- cartógrafos, trabajadores de la pesca, en fín, una gama impensada de gente hermosa, accedieron a colocar el retrovisor 39 años atrás, hacia el más abominable de sus recuerdos: Lo acaecido en Cassinga. Genocidio al que sobrevivieron, pero que aún vegeta en sus memorias como el crimen que fue. A todos ellos, el agradecimiento infinito por su aporte y más que eso, el reconocimiento infinito por vivir leales a los valores que los maestros cubanos con mucho amor, le sembraron bien adentro. Es Namibia una tierra de hombres bravos, así no solo consta en himnos, sino que los internacionalistas cubanos que estuvieron en Angola, pueden ser creíbles testigos. Por mi parte, he acopiado cientos de testimonios alrededor de la epopeya de Cuba en Angola como parte del proyecto del libro, y no falta en ellos, el espacio para quitarse el sombrero cuando de la valentía de los combatientes de la SWAPO se habla. A 40 años de que Machel y Fidel inauguraran la primera escuela internacionalista el día de la raza, en la generosa Isla de la Juventud, agradezco y felicito a los educadores que hicieron posible este sueño del comandante, de reponer en África, la tierra de nuestras raíces; a hombres preparados, con alto sentido humanista, altruista, patriótico y agradecidos. Por eso, en lo que humildemente me compete, doy gloria a los Educadores que hoy no están físicamente para recibir el mayor de los elogios y doy gracias a los que celebran al cabo de 40 años entre lágrimas y cantos, el fruto de su humanísima obra.

YNK dijo:

5

13 de octubre de 2017

16:22:09


Un abrazo inmenso a los sobrevivientes de Cassinga, que se restablecieron de las heridas en el cuerpo y el alma gracias a la dedicación maternal de maestros, instructores, funcionarios y dirigentes de Cuba; vanguardia en temas de solidaridad y humanismo pleno. La presencia de esta delegación en las actividades de conmemoración del 40 Aniversario de las escuelas internacionales, es un homenaje a los cubanos que ilustran imborrables páginas de internacionalismo, es un homenaje a nuestro Fidel. Namibios dignificados no solo por la sangre de los guerrilleros de la SWAPO y la solidaridad sin precedente de los cubanos bajo la dirección de nuestro Comandante, gozan del inmenso prestigio de ser hombres íntegros y agradecidos, al no olvidar la mano amiga, amar a Cuba y los cubanos por siempre, al llevar a Fidel en sus raíces y brindar por él y honrarlo en cada aniversarios de su natalicio. Se dignifican a sí mismo en su tangible lealtad a Cuba, mientras hacen realidad en su país parte de los sueños que Fidel tuvo para los pueblos de África, cuando sufren como suya, alguna abatida en el plano político, económico y hasta natural que sufra esta bella Isla: su otra patria. Hoy Namibia, no solo crece teniendo en puestos claves de gobierno a exguerrilleros de la SWPO que nunca perdieron la perspectiva de superarse, inculcada por el padre de la nación San Nujoma, así como a estos niños y jóvenes que desde 1978 comenzaron sus estudios aquí hasta graduarse en diferentes temáticas. Alguno de ellos incluso, en materias por las cuales inicialmente no sentían vocación, pero con tan solo ser la sugerencia del comandante Fidel en una de sus incontables visitas a las escuelas en Isla de la Juventud, se entregaron al estudio de estas con el mayor entusiasmo. Esos ya hombres y mujeres de bien, se llevaron el conocimiento , el amor y los valores humanos aportados por el ejército de educadores que hicieron internacionalismo sin salir de Cuba, y los saberes adquiridos tanto en lo cognitivo como en el plano axiológico, lo han sabido emplear dignamente en su país, sin dejar pasar la oportunidad para disfrutar un saludo cubano, una comida cubana, un baile aprendido en Cuba, así como a demostrar como nadie, su agradecimiento a lo que en ensayos de Piero Gleijeses: ¨La Causa más bonita¨, junto a Jorge Risquet y Fernando Remírez, se escribió sobre la Historia común de lucha y sangre. Puedo constatar y que sirva de regalo a los Educadores internacionalistas, que por simple que parezca cualquier cubano, para ellos significan Cuba, su casa, la madre que les devolvió la dignidad, la vida. En julio pasado visité por primera vez este cálido país, aunque invernaba a mi llegada (5 °C). Agradezco desde el tibio abrazo de recibimiento que me descongeló en el aeropuerto, hasta el adiós inolvidable, incluyendo el del asistente de protocolo que colocó cortésmente el único equipaje que traía, en el lugar previsto dentro del avión que me encaminaba a casa. Fui receptora sin nombramiento ni título alguno, de las mayores muestra de amor y gratitud de los estudiantes namibios en Cuba y pienso a diario en cada una de las personas que se alistaron para ser entrevistadas por mí, para dar su aporte a ese proyecto de vida que me tatuaron en el corazón los Miembros del Comité Central del PCC Dr. Rodolfo Puente Ferro y el invicto Jorge Risquet Valdés en el año 2008, consistente en la escritura de un libro namibio cubano sobre la masacre de Cassinga. En esa visita inolvidable, el propio presidente Geingob y el padre de la Nación Dr. Sam Nujoma, me recibieron en esplendorosa muestra de cortesía para hablar sobre Cassinga, sus experiencias - para ellos humildes- sus recuerdos, pero no faltó la alusión obligada a Cuito Cuanavale, el barrido a las tropas sudafricanas del suelo angolano que obligó a los fingidos vencedores, a sentarse en la mesa de negociaciones a entender que la supremacía blanca había llegado al final, que la realidad en el terreno militar, traía aires de victorias no para la Sudáfrica racista, sino para Angola libre de fantoches, para Namibia a punto de abrazar su independencia y el docto derrocamiento del Apartheid. En esa visita inolvidable, distinguidos Generales retirados o en función, dirigentes de la SWAPO, miembros del Parlamento, Ministros, empresarios, maetras, enfermeras, publicistas, topógrafos- cartógrafos, trabajadores de la pesca, en fín, una gama impensada de gente hermosa, accedieron a colocar el retrovisor 39 años atrás, hacia el más abominable de sus recuerdos: Lo acaecido en Cassinga. Genocidio al que sobrevivieron, pero que aún vegeta en sus memorias como el crimen que fue. A todos ellos, el agradecimiento infinito por su aporte y más que eso, el reconocimiento infinito por vivir leales a los valores que los maestros cubanos con mucho amor, le sembraron bien adentro. Es Namibia una tierra de hombres bravos, así no solo consta en himnos, sino que al respecto los internacionalistas cubanos que estuvieron en Angola, pueden ser creíbles testigos. Por mi parte, he acopiado cientos de testimonios alrededor de la epopeya de Cuba en Angola como parte del proyecto del libro, y no falta en ellos, el espacio para quitarse el sombrero cuando de la valentía de los combatientes de la SWAPO se habla. A 40 años de que Machel y Fidel inauguraran la primera escuela internacionalista el día de la raza, en la generosa Isla de la Juventud, agradezco y felicito a los educadores que hicieron posible este sueño del comandante, de reponer en África, la tierra de nuestras raíces; a hombres preparados, con alto sentido humanista, altruista, patriótico y agradecidos. Por eso, en lo que humildemente me compete, doy gloria a los Educadores que hoy no están físicamente para recibir el mayor de los elogios y doy gracias a los que celebran al cabo de 40 años entre lágrimas y cantos, el fruto de su humanísima obra.