ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Ricardo López Hevia

La calma es el sinónimo de la bahía de La Habana, que no se inmuta al paso de la lanchita de Regla ni de los cruceros internacionales, cada vez más comunes en el entorno del litoral capitalino. Las aguas tranquilas y el viento que amortigua el calor del verano dan a la ciudad esta paz y nadie sospecha que, del otro lado, un buque fondea y custodia la costa las 24 horas del día.

Más de diez cabos hacen firme al buque patrullero 391 (BP 391) a un muelle de Casa Blanca, municipio de Regla. El escudo cubano, el de la Palma Real, adorna la proa y resalta sobre el color gris y negro de la embarcación. El buque se construyó como trawler o pesquero en España, en la década del 70 del siglo pasado, y ha sido reconvertido en una unidad de superficie, orgullo de la Marina de Guerra Revolucionaria (MGR).

Foto: Ricardo López Hevia

El Río Damují, su nombre original, perteneció a la Marina de Pesca hasta el año 2004, fecha en la que pasó a la MGR. De aproximadamente 2 500 toneladas de desplazamiento, fue reconvertido en buque patrullero como parte del Proyecto Vanguardia del Ministerio de las Fuerzas Armadas.

Su gran porte permitió sustituir los medios de pesca por armamento naval y una plataforma para helicópteros en la popa. Como un pájaro gigante se alzó, además, una grúa marina –telescópica y electrohidráulica, advierten los oficiales– de gran capacidad y operatividad. Lanchas rápidas y armamento coheteril y de artillería refuerzan los aires de modernidad del BP 391, que dispone de un sistema contra incendios, un abastecedor de combustible y de suministro de aire para helicópteros; estos sistemas cumplen con las normas medioambientales.  

Foto: Ricardo López Hevia

La transformación del pesquero corrió a cargo del Centro de Investigaciones Navales (Cidnav), de la Unión Industria Militar. Un equipo de científicos estudió minuciosamente las características constructivas y sus posibilidades combativas, con la asesoría de profesionales de la pesca, y logró instalar el equipamiento militar.

Esa rehabilitación «ahorró al país millones de dólares, pues nunca habríamos podido tener acceso a un buque con esas características. El costo de uno nuevo es demasiado alto», asegura el capitán de fragata Romilio Marcelo Chaveco Matos, comandante del BP 391.

Su primera salida al mar como buque de guerra la hizo el 7 de septiembre del 2016, luego de estar 18 años atracado en un muelle, y desde entonces no ha dejado de navegar.

«El BP 391 tiene gran autonomía y puede alcanzar larga permanencia en el mar en cumplimiento de misiones de defensa de la Isla, vigilancia de las aguas jurisdiccionales y la lucha contra el narcotráfico en cooperación con las tropas guardafronteras; y la búsqueda, salvamento y rescate de buques o aeronaves naufragados», comenta el Comandante.

Este buque patrullero participó en el ejercicio estratégico Bastión 2016, donde «hicimos pruebas de todo el armamento del buque con resultados satisfactorios», asegura.

Foto: Ricardo López Hevia

A BORDO

Fiel a su carácter defensivo en un país de paz, el BP 391 es una embarcación detenida sobre las aguas en la bahía de La Habana. Pero en su interior no hay calma. Desde el amanecer comienza el ajetreo en los compartimientos y la cubierta del buque. Se inician las labores rutinarias de revisión, mantenimiento y limpieza del armamento.  

Componen la tripulación menos de cien marinos, con una edad promedio de 24 años, de ellos dos mujeres. Ellos conforman los seis departamentos de combate del buque: navegación, artillería, cohetes, comunicaciones, máquinas y aviación.

«Todas las mañanas la tripulación forma en el combés en la cubierta superior del barco. Cuando yo indico “rompan filas”, cada cual conoce qué responsabilidades le corresponden en el día», añade el Comandante.

Ellos pasan más tiempo a bordo que en sus propias casas, y junto al trabajo hay tiempo para el descanso y la recreación, con salas de video y lectura que alivian las horas de guardia y atención al buque.

El teniente de fragata Juan Manuel García, oficial navegante, lleva tres años a bordo del BP 391, el mismo tiempo que hace que egresó de la Academia Naval Granma, donde obtuvo el título de licenciado en Ciencias Navales. Con 25 años de edad, es el responsable de planificar las travesías del BP 391.

La vida en el mar no es simple, reconoce. «Los marinos siempre salimos tensos a navegar. Nadie sabe a ciencia cierta lo que puede estar esperando afuera. Sabemos que hay riesgo de perder la vida en altamar, pero estamos comprometidos con nuestra profesión y nuestro país», dice.

El buque patrullero 391 durante el ejercicio Bastión 2016. Foto: Jose M. Correa

DEFENDER A CUBA TAMBIÉN DESDE LAS COSTAS

El BP 391 custodia nuestros mares pero, a pocos kilómetros de donde el buque fondea, una Unidad Coheteril de Costas de la Marina de Guerra Revolucionaria, perteneciente al Ejército Occidental, le asiste en la seguridad del litoral cubano.

Desde su fundación en 1989, se ha especializado en el lanzamiento de cohetes contra buques de superficie enemigos, y toda la técnica ha sido modernizada y confeccionada en la industria militar cubana.

«Este es un armamento puramente defensivo, que se emplearía en el caso de que se intente agredir a nuestra patria», explica el capitán de fragata Juan Milián Gálvez, jefe de Estado Mayor de la unidad.

«Todos los años realizamos lanzamientos coheteriles para poner a prueba nuestra técnica y capacidad combativa, y hemos comprobado que la eficacia es muy alta», añade el capitán de fragata.

Foto: Ricardo López Hevia

Un alto por ciento de los marinos de la unidad son mujeres. Para la joven teniente de fragata Claudia Baró López, jefa de Comunicaciones de la unidad, «esta no es solo una profesión de hombres. No se trata de fuerza, sino de compromiso y valor. Conozco los riesgos y me da mucho orgullo estar aquí desde hace dos años».

Ella y sus compañeros están de celebración estos días, lo que explica el asalto de los periodistas al barco y a la unidad coheteril. El 5 de septiembre de 1957 decenas de civiles y miembros de la Marina de Guerra perdieron la vida en el alzamiento popular de la ciudad de Cienfuegos contra el dictador Fulgencio Batista.

Sesenta años después se recuerda con gratitud y en paz aquellos hechos, porque en las costas cubanas hay miles de oficiales y marineros que, aunque la ciudad esté en calma, jamás dejan de mirar al mar.

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Frank Roque dijo:

6

1 de diciembre de 2017

14:50:13


Yo formé parte de este navío durante dos años cumpliendo con mi servicio militar y les digo yo que sentí el rugir de su Maquina Principal, las olas rompiendo contra el bulvo y la roda, los bandasos, los cabos gruñendo de la tensíon cuando el aire despegaba el barco del muelle, este barco tiene unas execelentes cualidades para navegar, incluso después de tantos años sirviendo en la flota de pesca y de estar atracado en los muelles de ASTICAR despues de esto, es un barco que fue el primero de su serie que se lanzó al agua en el año 1976 (escrito en una tarja en el frente de la Cabina de Maquinas) es una lastima que de los 26 barcos de este tipo que se construyeron solo queden 2