ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Pronto finalizará el IV proceso de rendición de cuenta del delegado a sus electores del actual mandato, pues ya se habían efectuado 65 363 reuniones en todo el país (el 94,9 %), según reportes recibidos en la Asamblea Nacional el miércoles último.

Cuando concluya el total de 68 886 de esos encuentros, programados hasta el próximo 31 de mayo, en las 12 588 circunscripciones en las que Cuba está dividida se podrá ofrecer un balance general de los resultados; sin embargo, aunque no de manera uniforme en todos los territorios, se puede adelantar ya que en esta ocasión se ha evidenciado una mejor preparación de los delegados, una mayor integración de los principales actores en la comunidad, dirigida a lograr un clima favorable al diálogo entre electores y elegidos.

Esto es en sentido general en todas las provincias, donde las administraciones han reaccionado reduciendo la insatisfacción popular con reacciones más ágiles ante los señalamientos y críticas, incluso con soluciones inmediatas a problemas planteados en el decursar del propio proceso.

En muchos de esos encuentros en los barrios se han hecho reconocimientos públicos a vecinos destacados en diferentes sectores, como la salud, la docencia, la cultura y la ciencia; también a quienes participaron en la lucha contra la tiranía de Batista, en los combates contra las bandas armadas o en Playa Girón, o en hazañas internacionalistas militares o civiles.

Pero no en la misma proporción y emotividad se ha resaltado en esos espacios la figura y el trabajo del delegado, como corresponde a esos hombres y mujeres elegidos para que nos representen y ejerzan gobierno como miembros de la Asamblea del Poder Popular en el municipio, donde adoptan importantes acuerdos, laboran en comisiones de trabajo y desarrollan un importante papel en los consejos populares.

Unas veces por incomprensiones o desconocimiento de sus atribuciones o porque subvaloramos la dedicación de esos servidores públicos voluntarios, a veces pasamos por alto que el delegado o delegada es un trabajador más, a quien apenas le queda tiempo para descansar y distraerse, capacitarse laboralmente o atender a su propia familia.

Es cierto que no todos esos representantes populares son iguales, que los hay con limitaciones o características distintas para la difícil misión de organizar y encauzar las fuerzas de la comunidad en un sentido positivo; pero precisamente por salir del seno del pueblo también son expresión de la diversidad y las realidades presentes en nuestra sociedad, sometida a presiones brutales por parte de sus adversarios empecinados en torcernos el camino libremente escogido.

Los caracteriza igualmente su entrega al propósito de consolidar y defender la obra revolucionaria, contribuir al perfeccionamiento del Poder Popular e impulsar los planes económicos en su demarcación, pues a partir de la eficiencia en la producción y los servicios es que se podrá ir dando solución a muchos de los problemas planteados por sus electores.

Alrededor de la exposición, respuesta o solución de los planteamientos recogidos en las reuniones de rendición de cuenta, gira gran parte de las opiniones valorativas de la gestión de nuestros delegados. Si así fuera, estaríamos limitando esa oportunidad a solo dos veces en el año, cuando no debe ser así.

Todos nuestros representantes tienen en la circunscripción un día habilitado semanalmente para despachar con sus electores, ocasión en la que conversan, escuchan, aconsejan, orientan y recogen quejas, denuncias o propuestas que se tramitan con las administraciones correspondientes o se buscan solucionar con participación de la comunidad.

El carácter público de las reuniones de los consejos populares es otra oportunidad para sostener el diálogo con la población e intercambiar o recoger criterios sobre diversos asuntos debatidos, relacionados con la vida de la sociedad en su demarcación o con las indisciplinas, ya sean cometidas por las instituciones estatales o los ciudadanos.

De modo que el diálogo elector-elegido se mantendrá hasta el fin del actual mandato de las Asambleas Municipales del Poder Popular.

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APA1 dijo:

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20 de mayo de 2017

05:52:16


Un tema de reflexión es de gran importancia al hacer un análisis comparativo sobre este tema con décadas atrás, las enseñanzas de asginaturas como sociología, Antropología Cultural y Estudios Sociológicos aparejado todo al Estudio de Comunidades nos lleva a concluir que necesitamos perfeccionar el tema delegado de circunscripción y devolverle una especial trascendencia más allá de los trabajos periodísticos papeles y reportajes. En los barrios en los que se busca una integración que parte de la categoría COMUNIDAD, porque hay comunidad de intereses, aunque en la actualidad a algunos le parezca un poco incierto, se defienden para el bien común se comparte el mismo territorio con sus cosas buenas y las no tan buenas. El delegado debe ser esa persona que escucha atentamente y con mente abierta a los electores y no los ve como quejosos, luego de este paso su voz tiene que ser es escuchada por los administrativos o instancias superiores del poder legislativo y ejecutivo, porque llega el momento que nadie habla en una rendición de cuentas y si se hace un planteamiento es algo que noe s trascendente para la COMUNIDAD, porque los problemas latentes aún permaneces inamovibles, conviviendo con los comunitarios y estos ya no los mencionan y por tanto no mencionan otros porque sería sumar más matices a la lista triste de la espera de soluciones, qué es lo que se quiere, no explicaciones vacías, como algunos dan, incluso ocupando cargos en instancias del propio Poder Popular. ¨...Revolución es momento del sentido histórico...¨ es cambiar todo lo que debe ser cambiado... lo queno podemos cambiar es que la gente hable los problemas y estos tengan su respuesta adecuada, porque así se forja la confianza y la credibilidad y la verdadera participación. No podemos abusar del tiempo si nuestros líderes lo aprovecharon tanto que los que vivieron poco parece que han sido eternos y lo serán para los revolucionarios cubanos y del mundo. El silencio es el cómplice más peligroso que tiene el enemigo, el criterio de la gente es constructivo y desdichadamente vemos como la gente habla menos o nada. Hay que revertir esa situación muchas leerán estas palabras a muchos le molestarán, pero en el corazón de un revolucionario no ha de caber el miedo y la autocrítica, orque a pesar de todo y de lo que sea los cubanos queremos a nuestra patria socialista y la defenderemos al precio de cualquier sacrificio nadie se equivoque. Viva Cuba y la Revolución Socialista.