ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Llegada de la brigada a Perú el 31 de marzo de 2017. Foto: Cortesía del entrevistado

«Estamos dispuestos a vencer cualquier adversidad» manifestó a Granma Internacional el doctor cubano Ricardo Martínez Llizo, integrante de la brigada número 23 del Contingente Internacional Especializado en Situaciones de Desastre y Graves Epidemias Henry Reeve, que labora en estos momentos en Perú.

El doctor Ricardo Martínez Llizo clasifica y organiza las 7,2 toneladas de medicamentos y material gastable de la carga llevada por los galenos cubanos a Perú. Foto: Cortesía del entrevistado

En la región peruana de Catacaos, en el Bajo Piura, laboran 23 cooperantes de la Mayor de las Antillas, desde el 31 de marzo último, para socorrer a las víctimas de las intensas lluvias e inundaciones ocurridas en ese país sudamericano. Este es, sin lugar a dudas, un ejemplo de altruismo que continúa el legado del Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara, médico y combatiente internacionalista en las luchas emancipadoras por la independencia de los pueblos de América Latina y el Caribe y África.

Con anterioridad, el doctor Martínez Llizo prestó servicios en la República Bolivariana de Venezuela del 2010 al 2014, y como miembro del contingente Henry Reeve combatió el peligroso brote epidémico del ébola en Liberia, en África Occidental, desde octubre del 2014 hasta marzo del 2015.

Igualmente acudió al llamado de la República Árabe Saharaui Democrática a finales del 2015 y con posterioridad en Haití desde julio del 2016 hasta enero del 2017.

El también especialista de primer grado de Medicina Interna e Intensiva explica en su mensaje vía email que se desempeña como médico clínico y presta servicios en las salas de cuidados intensivos en cada una de las brigadas internacionales donde ha participado.

De esta intensa labor recuerda a un niño liberiano enfermo del ébola. Refiere que al entrar a su turno de guardia, el muchacho le suplicó con lágrimas en los ojos y a viva voz: «Ayúdame cubano, no quiero morir».

Señala que esas palabras todavía puede escucharlas y le provocan un sentimiento de profundo dolor.

Miembros de la brigada médica cubana distribuyendo la ayuda enviada por el gobierno de la Mayor de las Antillas para los damnificados en Perú. Foto: Cortesía del entrevistado

«Todos nos enfrascamos en cumplir los protocolos médicos, ser rigurosos con los tratamientos y la alimentación de ese niño que logramos salvar de la muerte. Cuando se le dio el alta médica repetía: «Gracias Cuba», relata el doctor cubano.

Ante los sucesos de Perú fue localizado en su turno de guardia en el Instituto Iberoamericano de Traumatología y Ortopedia Frank País, ubicado en el municipio capitalino de La Lisa. Acudió a la Unidad Central de Colaboración Médica de La Habana, donde le informan de la grave situación climatológica. Inmediatamente recibió una preparación general y partió hacia el país sudamericano.

«Me preguntaron acerca de mi disposición para cumplir con esta misión y, al expresar mi consentimiento, comencé a participar en varias charlas sobre cómo actuar en medio de una situación epidemiológica como la que me enfrentaría y cuáles iban a ser las enfermedades más recurrentes en la zona. Repasamos los diagnósticos y los posibles tratamientos. Se insistió en nuestro cuidado personal para no convertirnos en pacientes», explicó Martínez Llizo.

El galeno cubano se encuentra trabajando en el hospital de Santa Rosa II-2, del departamento Piura, donde han tenido que atender a pacientes hipertensos que sufrieron accidentes vasculares encefálicos, debido al stress post catástrofe. También han salvado de la muerte a personas sometidas a cirugías con evolución complicada.

Más de 3 600 consultas han brindado los médicos cubanos en Perú desde su llegada a esa nación andina para asistir a los damnificados. Foto: ACN

«Nuestro estado de ánimo es muy positivo, tenemos muchos deseos de ayudar al pueblo peruano. Nos alientan nuestros principios revolucionarios y el sentimiento humanista de ganarle vidas a la muerte», afirma.

Los 12 médicos y 11 licenciados de la brigada médica cubana, con un aval de más de diez años de experiencia y el cumplimiento de otras misiones, han realizado hasta la fecha más de 3 600 consultas para aliviar las infecciones respiratorias y diarreicas, todas bajo control sanitario gracias a las estrategias de trabajo aplicadas.

Para esta misión el gobierno cubano les asignó  7,2 toneladas de medicamentos y material gastable, que permitirán la asistencia de alrededor de 20 000 personas. En los campamentos denominados San Pablo (con 3 000 albergados); Kilómetro 980 (con 6 000), así como Virgen Elena, Comunidad Campesina y Pedregal, donde viven miles de damnificados, se encuentran los puntos de atención de la brigada.

Destaca que han realizado 678 acciones educativas individuales en materia de prevención de salud, además de audiencias sanitarias para crear hábitos en la población sobre las medidas para evitar enfermedades.

Desde su creación en el 2005 por el Comandante en Jefe Fidel Castro, el Contingente Henry Reeve ha estado integrado por más de 7 254 médicos, enfermeros y tecnólogos cubanos de la salud, en 22 brigadas; han prestado su ayuda en 20 naciones de todas las latitudes, incluidas dos veces en Haití y Chile.

Los jóvenes peruanos Yazmín Morín Flores y Henry Carvajal Herrera, estudiantes de 5to. y 6to. Año, respectivamente, de la carrera de Medicina en la facultad de ciencias médicas Ernesto Che Guevara en la occidental provincia de Pinar del Río, manifestaron sentir una profunda admiración por la labor solidaria de los galenos cubanos en su país y expresaron su disposición de partir a socorrer a sus compatriotas de ser necesario.

«Cuba siempre ha sido solidaria con los peruanos», indica Yazmín.

«Recuerdo la ayuda brindada en 1970 ante un terremoto que destruyó una ciudad entera. Muchos cubanos donaron sangre para enviarla a mi país, incluido el presidente Fidel Castro Ruz. También en el año 2007, otra brigada médica cubana fue la primera en llegar a Pisco, en la región de Ica, devastada por otro fuerte sísmo, y permaneció allí durante cinco años. Conozco del agradecimiento del pueblo peruano por tan nobles gestos».

«Para mí es un orgullo hablar de Cuba, en ella veo la solidaridad, la hospitalidad y la ayuda. Un país que colabora con todos los pueblos y se preocupa por exigir justicia social para los pobres del mundo. En esta Isla nos formamos como profesionales de las batas blancas dispuestos a brindar nuestros servicios desinteresadamente y contribuir a aliviar las calamidades de otras personas», destaca por su parte Henry.•

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Miguel Angel dijo:

1

23 de abril de 2017

07:01:56


Los colaboradores cubanos son un digno ejemplo de altruismo, solidaridad, cooperación, humanismo y profesionalidad, dispuestos a brindar sus servicios en cualquier situación, por compleja q esta sea, con plena disposición para enfrentarse a las dificultades y entregar su amor al prójimo. Nuestras felicitaciones hermanos por colocar bien alto el nombre de Cuba.

Arietis dijo:

2

24 de abril de 2017

16:41:40


Me sumo a la felicitación. Fidel y la Revolución nos educaron en el amor a los demás y en a solidaridad. Los médicos cubanos son el ejemplo de lo que se puede hacer con poco. Cuántas vidas han ayudado a salvar y cuánto sufrimiento a mitigar. Felicidades nuevamente, y que se exponga bien alto lo que están haciendo en estos momentos, para aquellos, que tratan de opacar su labor.

mario hilarion murga. dijo:

3

13 de agosto de 2018

04:27:09


Gracias Cuba estoy inmesamente agradecido por ser solidarios sobretodo con la gente que nesecita.