ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Un centro para el disfrute de los niños y adolescentes cubanos resulta, sin lugar a duda, el Palacio Central de Pioneros Ernesto Che Guevara, ubicado en el municipio capitalino de Arroyo Naranjo, e inaugurado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, el 15 de julio de 1979.

Ese día, el líder de la Revolución Cubana precisó: «Y un palacio de pioneros es esencialmente un centro de formación, un centro de educación, y quizá el tipo más importante de centro de formación. De formación técnica, de formación cultural, de formación patriótica, de formación deportiva, pero es esencialmente un centro de formación. Eso es un palacio de pioneros».

En Cuba, la Organización de Pioneros José Martí (OPJM) agrupa a los niños  a partir de los seis años de edad hasta finalizar la secundaria básica, con más de 14 años cumplidos.

Nacida el 4 de abril de 1961, la organización pioneril tiene como objetivo principal inculcar valores humanos como el amor a la patria, el cumplimiento del deber, la responsabilidad, la disciplina y la solidaridad.

Basada en esos propósitos, el país cuenta con más de 125 Palacios de Pioneros, financiados por el Estado, y cuya función esencial consiste en la formación vocacional a través de círculos de interés profesional, estimulando el espíritu del aprendizaje y las relaciones cordiales para el trabajo en colectivo,  en vinculación con la enseñanza técnico-profesional.

Este tipo de instituciones tuvo su origen en la Unión Soviética y, según datos históricos, el primero nació en Moscú en 1923 y luego se organizaron otros hasta alcanzar la cifra de 3 500 para el año 1971. La iniciativa también se puso en práctica en diversos países socialistas de Europa del este, que desaparecieron con la caída del socialismo en esa parte del mundo. Actualmente funcionan algunos en Vietnam, China, Corea del Norte y Cuba.

Surgieron con el compromiso de consolidar las bases de la enseñanza iniciada en las aulas y eran edificaciones destinadas a fomentar el trabajo creativo, el entrenamiento deportivo y las actividades extracurriculares de los niños y jóvenes para educarlos en el amor al trabajo y en los principios de la colectividad.

El Palacio Central de Pioneros Ernesto Che Guevara acoge diariamente unos 4 000 niños y adolescentes de La Habana, simultáneamente en las sesiones de la mañana y de la tarde, de lunes a viernes. En cinco días pasan por la institución más de 40 000 pioneros. Cumplen el ciclo lectivo en ocho semanas y salen con los conocimientos esenciales  de una profesión que les servirá  para el futuro.

La licenciada Elaine Marrero Ramírez, directora del Área de Salud, explica a Granma Internacional que en la actualidad se imparten en la institución más de 115 especialidades; hay 12 salas expositivas y 16 áreas atendidas por los organismos de la Administración Central del Estado.

Las actividades son rectoradas por el Ministerio de Educación, pero el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) las asesora.

Todas las áreas del Palacio constituyen dependencias de las universidades, centros científicos e instituciones acreditadas en el país. De esta forma asumen los diversos círculos de interés, atendiendo a las profesiones específicas de cada sector.

La directiva agrega: «Hay áreas vocacionales que tienen 16 círculos de interés. La mayor es la de industrias con más de 20 especialidades. En la parte de salud contamos con ocho. Todas están diseñadas para crear hábitos y habilidades profesionales».

Para cada curso escolar (de septiembre a julio) se definen los círculos que deberán sesionar en ese año lectivo. Antes de iniciarse un periodo, los instructores del Palacio visitan las escuelas de la capital para explicar las particularidades de cada uno de ellos y captar a los niños.

«Lamentablemente —señala Marrero Ramírez— no podemos recibir a todos los pioneros de La Habana por la capacidad limitada del Palacio y de la transportación. La instalación pioneril se encuentra en una zona periférica de la ciudad y dependemos de la flota de ómnibus perteneciente a la Empresa de Transporte Escolar».

Al concluir el periodo lectivo se realiza una fiesta del saber para que los niños demuestren los conocimientos y habilidades adquiridos. Para el mes de mayo se organiza la exposición nacional con los círculos de interés de mejores resultados. En esa fecha el Palacio de Pioneros se abre al público y los niños se convierten en los expositores de las diferentes ramas de las ciencias, las tecnologías y los servicios.

En cuanto a los temas de salud, la licenciada refiere: «Nosotros enseñamos a través del juego. Contamos con diversos simuladores y aprenden cómo medir la presión arterial, canalizar una vena, tomar temperatura y otros procederes. Lo más importante es inculcarle hábitos de higiene y limpieza, que conozcan las señales de una patología determinada y saber cómo buscar ayuda».

La enfermera Herenia Carrillo Pérez, con más de 30 años de labor dentro del Palacio, destaca la motivación de los pioneros en las actividades de extensión. Organizadas por la institución, se realizan visitas a las comunidades para explicar, en cada uno de los centros docentes, en qué consisten las profesiones que se practican en los círculos de interés  del sector de la salud.  Ese proyecto se nombra: Niño, profesión y oficio y lo desarrollan a partir del cuarto grado de escolaridad.

Muchos infantes, en ese instante, se inclinan hacia la práctica de la Medicina, la enfermería o la tecnología (técnicos de nivel medio o licenciado en laboratorio, rayos X, optometría, rehabilitación física y otras).

«Dentro del círculo de interés de enfermería, entre otras cosas, se enseña el amor hacia la profesión y cómo desde esta se puede ayudar a las personas. Esos valores se necesitan para toda la vida, aunque elijan profesiones diferentes. Igualmente conversamos del amor a la patria, los derechos de los niños y siempre destacamos la labor de la solidaridad hacia otros países del mundo», argumenta la especialista.

Ella ha tenido la satisfacción de encontrar a los escolares que han pasado por el Palacio, ya como jóvenes, ejerciendo la Estomatología, la Medicina o la enfermería en los hospitales y policlínicos del país: «Esos ejemplos me dan muchas energías para continuar en mi labor de formación vocacional».

Heidi Hernández Martínez, Anabel Betancourt Despaigne, Cristina Pérez Luis, Jennifer Lazo Mustelier y Daniela Hernández Alonso son algunos ejemplos del gran número de pioneros que asiste a su círculo de interés, los martes en la mañana.

Estas alumnas del octavo grado de la secundaria básica Raúl Suárez, del municipio capitalino de Boyeros, están satisfechas con su elección.

Todas manifestaron inclinarse hacia la carrera de Medicina. Han rotado por diversos círculos de interés desde la primaria, pero los de salud les llaman mucho más la atención. Heidi Hernández Martínez explica sus razones: «Aquí aprendemos cómo auxiliar a nuestros compañeros, amigos y familiares; aprendemos que la profesión ayuda no sólo a los cubanos, sino a muchas personas en el mundo ».

Ellas son conscientes del significado de las palabras del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz al inaugurar el Palacio Central de Pioneros Ernesto Che Guevara, hace casi 38 años: «Y las actividades de los palacios de pioneros no deben reflejar lo que somos hoy, o lo que tenemos hoy, sino lo que seremos, lo que aspiramos a ser mañana, lo que queremos tener mañana».

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.