ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Matanzas.—Bajo el aliento permanente de Fidel, quien dio luz a la cultura cubana y latinoamericana, según anotó el poeta Miguel Barnet, los escritores y artistas matanceros efectuaron su balance correspondiente al 2016, un foro en el que afloraron preocupaciones viejas pero que por sobre todas cosas ratificó el compromiso del movimiento intelectual de la provincia con la Revolución.

El ensayista Lincoln Capote, director del Centro Provincial del Libro y la Literatura; y Lilian Padrón, directora de la compañía Danza Espiral, fueron de los primeros en subrayar la voluntad artística y política de los creadores del territorio en defensa de la cultura cubana.

Sin embargo, no dejaron de mostrarse inconformes. La destacada coreógrafa y otros artistas del territorio se refirieron a la necesidad de promover cursos emergentes para la formación de bailarines y actores de teatro, pues los egresados del sistema de enseñanza artística en la capital no regresan a la provincia a cumplir con su servicio social, circunstancia que lesiona los intereses de las agrupaciones matanceras.

El escritor y crítico Luis Espino lamentó que en estos momentos la provincia no disponga de un solo proyector de cine, aún cuando es subsede del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano y cada año entrega el Premio Vigía.

Según el parecer de algunos artistas, todavía persisten problemas sobre la programación del llamado talento local, así como con la contratación de músicos y otros creadores para trabajar en el polo turístico de Varadero. También objetaron el requerimiento de audición, inclusive aquellos graduados del nivel medio, para desempeñarse en hoteles del balneario. 

Sobre el particular, Fernando Rojas, viceministro de Cultura, previno que los programadores no pueden disponer a su antojo, que la prioridad es básicamente para el talento territorial. Tenemos la obligación de ofrecer el mayor alimento espiritual, que la obra de vanguardia llegue a la mayor cantidad de personas, dijo tras subrayar que la empresa no puede hacer concesiones en política cultural.    

Unos recabaron mayor apoyo de los creadores en aras de la transformación de la ciudad, y otros convinieron en observar acerca de la obsolescencia de la tecnología para beneficiarse de Internet y difundir la cultura en las redes sociales.

Tras el debate sobre los más diversos temas quedó claro el papel cada vez más vigilante que debe asumir la organización ante la oleada colonizadora imperial y su intención de destruirnos. Es nuestra cultura como valladar contra ese plan lo único que nos salva, sostuvo el poeta cubano Alpidio Alonso, funcionamiento del Comité Central del Partido.

Por eso estamos obligados a ser coherentes, ponernos de acuerdo en los propósitos, formular proyectos, concertar esfuerzos, mantener un permanente diálogo con las direcciones de las instituciones, en fin,  hablar un mismo idioma en el tema de política cultural, pues en esto nos va la vida, significó.  

El arresto de afirmarse en ese espíritu motivó que el propio Barnet, presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), dijera que en el ámbito del arte y la cultura la vida debe estar cada vez más impregnada de Fidel.

Elogió el alto número de artistas de primer relieve con que cuenta la provincia, y mencionó a la poetisa Carilda Oliver Labra (autora del ya sexagenario Canto a Fidel ), un nervio importante de esta ciudad de gran potencial cultural, manifestó. 

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.