CAMAGÜEY.—Tuvieron que transcurrir 16 años, desde que comenzara a construirse en 1946, para que abriera sus puertas el hoy Hospital Universitario Manuel Ascunce Domenech, gracias a la voluntad de la naciente Revolución Cubana de transformar los servicios de salud y mejorar la calidad de vida del pueblo.
Créditos y más créditos otorgados para la inversión se «desviaron» hacia los bolsillos y abultadas cuentas bancarias de personajes vinculados a los gobiernos de Ramón Grau San Martín, Carlos Prío Socarrás y Fulgencio Batista, cuyas maquinaciones corruptas eternizaban la ejecución de la obra.
Tras el triunfo de enero de 1959, en medio de una guerra económica que impedía la adquisición de equipos médicos y otros recursos imprescindibles, el gobierno revolucionario decidió culminar y poner en marcha la institución hospitalaria, considerada en esa época la más grande y moderna del interior del país.
El 14 de enero de 1962, con la presencia en la jornada inaugural del doctor José Ramón Machado Ventura, en ese entonces ministro de Salud Pública, comenzaba a escribirse una larga y rica historia de 55 años en el cumplimiento de una encomiable función asistencial, docente e investigativa.
LO TIENE TODO… O CASI TODO
Para cumplir su encargo social, el Hospital Universitario Manuel Ascunce Domenech dispone en la actualidad de 502 camas, 21 salones de operaciones y 44 servicios y departamentos, asistidos por 2 100 trabajadores, de los cuales poco más de la mitad son profesionales del sector de la Salud.

La institución cuenta, además, con centros especializados en Nefrología, Oftalmología y Cardiología, posee todas las especialidades del área clínica y atiende casi la totalidad de las emergencias y patologías clínico-quirúrgicas de Camagüey y las provenientes de otras provincias cercanas.
Desde el año anterior funciona un nuevo cuerpo de guardia que cambia en la provincia la concepción de la asistencia médica de urgencia, pues, además de tener una unidad de cuidados intensivos emergentes, está habilitado con dos salas de observación, una clínica y otra quirúrgica, y tres salones de operaciones.
Con el propósito de elevar los estándares de calidad integral, el hospital camagüeyano se ha beneficiado igualmente con la instalación de equipos de alta tecnología en varios de los servicios y la entrada de mobiliario clínico y no clínico, que ha transformado, para bien, su imagen y confort.
RESULTADOS IMPOSIBLES DE ABARCAR
En extremo difícil resulta mencionar cada uno de los hitos que han marcado la trayectoria del hospital camagüeyano, fruto de la entrega incansable y los desvelos de toda una legión de profesionales que en estos 55 años han transitado por sus especialidades y servicios.
La cantidad de pacientes que recuperaron la salud o salvaron la vida, gracias al trasplante de órganos, la aplicación de novedosas técnicas quirúrgicas y eficaces estudios y procederes clínicos, así como tratamiento oportuno de las dolencias, resulta indicador de la profesionalidad del personal y calidad de los servicios.
Gretel Mosquera Betancourt, vicedirectora quirúrgica, explica que en el 2016 se realizaron más de 25 000 operaciones, con un crecimiento importante de la cirugía ambulatoria, a partir del empleo de tecnologías de mínimo acceso que resultan menos invasivas y permiten la rápida recuperación del paciente..
Resultados favorables se han obtenido también en los últimos años en la realización de ensayos clínicos con candidatos vacunales contra el cáncer de pulmón y de próstata, y en las pesquisas de las personas afectadas por úlceras del pie diabético y la aplicación del cicatrizante Heberprot-P.
El personal altamente calificado que asume estas y otras investigaciones y tareas asistenciales es el mismo que, en calidad de profesores consultantes, tiene a su cargo la formación de estudiantes de pregrado de Medicina, Licenciatura en Enfermería y Tecnologías de la Salud, y de residentes de varias especialidades.
NO SE DETIENE LA OBRA RESTAURADORA
Aunque en distintos momentos de su historia el Manuel Ascunce fue objeto de varias remodelaciones, la acometida a partir del 2013 trasciende por su carácter abarcador.
«La restauración capital del hospital, asegura Miguel García Rodríguez, su director, nos permitirá avanzar en el propósito de convertir la institución en centro asistencial de impacto y reconocimiento por la comunidad, a partir de la excelencia de los servicios y de los indicadores de salud que logremos».

Marisel Hernández Torres, jefa del departamento de inversiones de la Dirección Provincial de Salud, informa que durante el año recién concluido se trabajó, entre otros objetos de obra, en la terminación del área de cirugía ambulatoria y de los servicios de gastroenterología y de terapia física y rehabilitación.
Como principales inversiones a ejecutar en el presente calendario, previstas todas en el programa restaurador en marcha, se proyectan la incorporación de una sala de Oncología y la habilitación de una nueva sala de terapia intensiva polivalente de 20 camas, además del mantenimiento preventivo a otros locales.
De esta manera, paso a paso, el buque insignia de la Salud Pública en Camagüey recupera su prestancia y funcionalidad, para junto a los restantes cinco hospitales provinciales, seis municipales y la extensa red de atención primaria consolidar un sistema que brille por la calidad, profesionalidad y eficiencia en el servicio.












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Miguel Angel dijo:
1
17 de enero de 2017
07:31:41
Henry Diaz dijo:
2
17 de enero de 2017
13:53:52
JOSE TRUJILLO dijo:
3
11 de marzo de 2017
15:14:35
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