ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Este vertimiento beneficiará a casi ocho kilómetros de playa en la cayería norte avileña. Foto: Pastor Batista

Un acontecimiento sin precedentes tiene lugar en playas del destino turístico Jardines del Rey, al norte de la provincia de Ciego de Ávila, sustentado en avances de la ciencia y de la técnica. Se trata del vertimiento de arena para rescatar el esplendor natural en áreas de baño fuertemente perjudicadas por la erosión.

Tal es el caso del sector Este de la Playa El Paso, en Cayo Guillermo: sitio que, en un puñado de semanas, ha registrado un giro total, gracias a la extracción, bombeo y adecuada distribución de arena procedente de bancos naturales muy fértiles, ubicados a cierta distancia del litoral.

No es la primera experiencia de su tipo en el país. Después de ejecutar 13 proyectos similares en Varadero, el Programa Nacional de Recuperación y Conservación de Playas alzó manos a favor de un polo como el de Jardines de Rey, cuyas playas claman por una inyección revitalizadora en sus segmentos más deprimidos.

Ramón Pina: Estos trabajos traen notable beneficio para el producto turístico de nuestro Sercotel Club Cayo Guillermo. Foto: Pastor Batista

Para ello, el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) depositó confianza en la Empresa de Inversiones GANMA SA, para asegurar un diagnóstico ambiental de la cayería y crear bases para instrumentar el programa, de conjunto con representantes del territorio.

Investigaciones de campo dieron al traste con levantamientos geológicos, geofísicos, toma de muestras para determinar la compatibilidad, o no, de la arena que se extraería en las zonas de préstamo con la asentada en los puntos de vertimiento…

«Y es asombroso cómo la coincidencia de color, textura y tamaño del grano hace que, tras el lanzamiento, prácticamente no se distinga diferencia entre ambas arenas» —explica el MSc Miguel Izquierdo Álvarez, Jefe del proyecto.

Según afirma Yosvani Batista La Fortuna, a cargo de la atención a los recursos naturales en Cayo Guillermo, la etapa previa incluyó, además, extracción de estructuras y obstáculos sepultados o «a flor de piel» en el área que sería beneficiada. Trabajadores de Empresa de Prestación de Servicios para el Turismo, por ejemplo, evacuaron más de 500 metros cúbicos de escombros, que constituían lastimosa postilla sobre la epidermis del litoral.

Fueron retiradas, temporalmente, sombrillas, soleadores, sillas tumbonas y otros objetos o instalaciones, para que los trabajos fluyeran con la agilidad, rigor y calidad que demanda un proyecto como ese, de gran alcance ambiental y turístico.

DONACIÓN SIN DESGARRAMIENTO

Confirma el doctor Ernesto Tristá Barrera, Coordinador Nacional del Programa, que las labores abarcan, inicialmente, 3,5 kilómetros en la playa El Paso, en Cayo Guillermo, para continuar por Flamenco, Las Coloradas y Playa Larga, en Cayo Coco, hasta totalizar 7,8 kilómetros.

Ello significa mover unos 855 000 metros cúbicos de arena, extraídos de las zonas de préstamo La Jaula y Felipe, a distancias que oscilan de 700 a 4 400 metros.

Aunque en la recuperación de Playa Larga debe intervenir la máquina cubana Quality Star, para aportar unos 225 000 metros cúbicos de arena, el grueso de los trabajos corren a cargo de la Draga Dravo Costa Dorada, holandesa.

Es un buque diseñado para realizar extracciones de fondo, sobre todo desde la marcha, mediante dos brazos hidráulicos de succión que operan en armonía con bombas de inyección para absorber arena (ligada con el agua), depositarla en una gran tolva, a cielo abierto, desde la cual fluye hacia un punto de conexión y es bombeada, por tubería, al lugar seleccionado en la playa.

—¿Extraer arena biogénica (producida por organismos vivos, como las algas calcáreas) para beneficiar la playa, podría dañar a la zona «donante», o sea: significaría vestir a un santo desvistiendo a otro?

Ernesto Tristá: El vertimiento ha permitido ampliar el área de berma a más de 40 metros. Foto: Pastor Batista

«De ningún modo —asevera Ernesto. Los estudios preliminares despejaron cualquier duda al respecto. No hay daño para ambas zonas de préstamo, cada una con más de un millón de metros cúbicos de arena, muy favorecidas por las corrientes y donde no se advierte vegetación marina que pueda ser agredida. Estamos hablando, en fin, de reservorios naturales aptos para donar, sin desgarramiento o perjuicio para ecosistema alguno.»

Como saldo de tales procedimientos, el área de berma o de exposición solar se ha ampliado, de apenas dos o tres metros, en algunos segmentos, a unos 40, con el consiguiente impacto medioambiental y en calidad para el producto turístico.

Por ello, Ramón Pina, representante de la cadena española Sercotel en el Sercotel Club Cayo Guillermo, reitera:

«Si no lo veo, no lo creo. Me parece espectacular. No esperaba que fuera así. La calidad de la arena es altísima; creo que es hasta más blanca. Todo esto va a reforzar mucho al producto que nuestro hotel le seguirá ofreciendo a los turistas, con posibilidades, además, para desarrollar aquí deportes de playa.»

Reabierto el baño, una mujer y su niña serían las primeras en volver a disfrutar el paisaje marino sobre la amplia franja de arena que la mano del hombre le injertó a la naturaleza, justamente donde su piel más amenazada estaba con quedar «en carne viva».

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