ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Con 65 años de servicios Julio Font Tió todavía realiza tareas igualmente útiles, como las de ayudar a estudiantes y jóvenes galenos. Foto: Cortesía del entrevistado

MATANZAS.—Aunque ya quedó atrás el tiempo de incansable actividad que caracterizó su existencia como médico, con 65 años de servicios Julio Font Tió no vive inmerso en la bruma de la vejez. Todavía realiza tareas igualmente útiles, como las de ayudar a estudiantes y jóvenes galenos y favorecer con su experiencia líneas de investigación en los distintos centros de salud en el territorio.

Es considerado Maestro de maestros. Varias generaciones de médicos en esta provincia se formaron y crecieron escuchando y aprendiendo de su obra. Para colmarlo de elogios, algunos colegas aseguran que la cirugía en Matanzas debiera escribirse con J.

El cirujano cumplió por estos días 90 años de edad, rodeado del afecto de su familia y satisfecho por las pruebas de admiración del pueblo y sus innumerables pacientes. Un cubano definitivamente patriota, de aquellos que al triunfo del 1ro. de enero de 1959 decidieron no encorvar el espinazo ante la prebenda imperial, y echaron su suerte con los suyos y la Revolución naciente.

Un hombre noble, pero tenaz y resuelto, que demostró su firmeza desde muy joven. Al evocar aquel momento de definición recuerda que le prometieron todo tipo de ascensos y honores. “Me invitaron a escoger el lugar y el momento para empezar a trabajar en una reconocida clínica de Miami, pero nunca siquiera pensé en la posibilidad de abandonar mi país”, sostiene el doctor.

Otro notable profesional de la salud, el doctor Guillermo Fundora, resalta en Julito Font su limpieza en el ejercicio del oficio y su apego a los principios patrios y a la Revolución. Pudo haber atesorado fortuna fuera de Cuba, pero tuvo la honradez y la valentía de quedarse para defender su propia causa, algo digno de elogio, comentó el también cirujano.

Julito se desempeñó por décadas en hospitales de la ciudad, y los especialistas y residentes aprovechaban su presencia en el salón para seguir con mirada atenta las intervenciones quirúrgicas de mayor envergadura que él asumía con destreza. Resulta significativa además su misión internacionalista en Angola por espacio de cuatro años.

Aunque ostenta altas categorías y grados científicos y ha sido merecedor de innumerables reconocimientos, como me­dallas y distinciones, conserva con especial cariño el Premio Nacional de Pedagogía, que le fuera otorgado en el 2010. Eso me hizo muy feliz, dice orgulloso.

Entre los tantos pasajes y momentos cruciales como profesional, hay uno que no olvida, que relata en buena medida el papel de la medicina cubana en los días de Playa Girón. Son recuerdos que afianzan sus principios revolucionarios.

La invasión mercenaria no hizo vacilar al personal médico y paramédico de la Isla. Enseguida hicieron saber su determinación de cumplir su misión en aquellas condiciones desfavorables. A Julio Font lo ubicaron en el pequeño hospitalito de Jovellanos, donde atendieron a muchos de los heridos en Girón.

Recuerda que en el puesto de Jovellanos concibieron dos salones de cirugía y en interminables jornadas en el quirófano realizaron operaciones de gran riesgo.

La dureza del ya experimentado cirujano flaqueó cuando llegaron con el cuerpo del miliciano artillero Nelson Fer­nán­dez. La metralla le había traspasado el abdomen a aquel adolescente de apenas 14 años de edad, que desde su puesto de artillero se fajó a tiros con la aviación mercenaria.

“A pesar de que hicimos hasta lo imposible no pudimos salvarle la vida. A los cinco o seis días falleció como consecuencia de una gangrena gaseosa postraumática. Se decidió traer sueros antigangrena desde el exterior, pero fue en balde. Sentimos una rabia tremenda.

“Esas historias, como las de Nelson Fernández, caído heroicamente en Playa Girón, debieran conocerla al dedillo las nuevas generaciones. Ese ejemplo moral fortalece a la Revolución y no debe quedar en el olvido. Hay que contarlas una y otra vez”, insiste el eminente médico matancero, considerado con razón como el cirujano de la ciudad y, sin dudas, ubicado en un sitial de lujo en la historia de la medicina cubana.

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Humberto Rdguez Gtrrez dijo:

1

3 de agosto de 2016

08:46:51


Soy medico Matanzero,tuve el honor de ser alumno del profesor cuando curse el tercer ano y el sexto de medicina en el Hospital Militar en Mtzas,,en realidad muy sencillo,muy capaz, un libro abierto para todos quienes lo procuraban,,,que viva muchos anos mas por el ,por su familiares y pueblo en general.

Familia Torres Vidal Respondió:


4 de agosto de 2016

18:32:55

Quien tanto debe a ese Gran Galeno Matancero. Muy limpio en su trab y como ser humano De Todo Corazón . Flia Torres-Vidal de Matanzas. Salud y Vida a ese Gran Galeno Matancero Abrazos

Miriam del Sol m dijo:

2

5 de agosto de 2016

11:17:50


Julito,cuanta alegría ver tu foto a los 90 años lo bien te ves, FELICIDADES .Como matan cera me siento orgullosa de todos tus éxitos bien merecido este homenaje te hacen,GRACIAS a nuestro GALENO ser humano y amigo. CARIÑOS ,