ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
La Facultad de Ciencias Médicas Calixto García forma a los jóvenes en las carreras técnicas y universitarias de Medicina, Licenciatura en Enfermería, Estomatología, Tecnología de la salud y Psicología. Foto: Jose M. Correa

Como heredera histórica en la formación de los recursos humanos, hoy la habanera Facultad de Ciencias Médicas Calixto García constituye un pilar dentro de los resultados alcanzados por Cuba en la esfera de la salud pública.

Este centro de altos estudios prepara en las carreras técnicas y universitarias de Medicina, Licenciatura en Enfermería, Estomatología, Tecnología de la salud y Psicología, a los profesionales que laborarán en los diferentes programas médicos dentro y fuera del país.

La Decana de la Facultad Mabel Aguiar Groguis: “Dirigir esta facultad significa un gran reto personal en la misma medida que crece mi orgullo por desempeñar una tarea social de suma importancia”. Foto: Jose M. Correa

Su nacimiento data del 23 de enero de 1896 al construirse el centro hospitalario Alfonso XIII en los terrenos cercanos al Castillo del Príncipe. Respondiendo a las demandas conquistadas por los estudiantes universitarios, en 1943 por decreto presidencial pasa a llamarse Hospital Universitario "General Calixto García".

Primeramente contó con las cátedras de Fisiología, Física-Biológica y

Química-Biológica, a las que se sumaron Medicina Legal y Toxicología. Como novedad se introduce la asignatura Ética Médica sin figurar en otros planes docentes de universidades privadas. En los años 30 se incorpora también la docencia en obstetricia.

Sus alumnos y profesores participaron abiertamente en las luchas revolucionarias en contra de los gobiernos entreguistas y semi coloniales del siglo XX y en enero de 1934 pierde la vida en una huelga el doctor José Elías Borges Carreras, destacado líder de la Federación Médica Nacional.

Con la presidencia del dictador Fulgencio Batista a partir del 10 de marzo de 1952, los estudiantes de medicina toman parte de las protestas y colaboran en prestar auxilio a los revolucionarios heridos por las hordas militares. El alumno Manuel Hernández León se convierte en uno de los mártires junto a otros empleados, torturados salvajemente y luego asesinados.

Con el cierre de la Universidad de la Habana en diciembre de 1956, la facultad de medicina también clausuró sus aulas y varios de los jóvenes matriculados allí, partieron a la Sierra Maestra a combatir en las filas del Ejército Rebelde liderado por Fidel Castro.

CANTERA DE PATRIOTAS

Con el triunfo de la Revolución, la facultad resultó intervenida el 2 de febrero de 1959 y se nombra a una nueva dirección, que promueve el ingreso de profesores seriamente comprometidos con el pueblo. Ellos también asumen la labor asistencial en el hospital por el éxodo masivo de profesionales hacia el exterior, alentados por campañas mediáticas de Estados Unidos.

La doctora Olga María Piera Rocillo, Profesora de Mérito, quien fue alumna de la facultad y cuenta en su haber con más de 60 años de labor en el centro. Foto: Jose M. Correa

A su vez preparan a un grupo de estudiantes aventajados en diferentes asignaturas para impartir clases a centenares de jóvenes llegados a la universidad de forma masiva por la apertura promovida por el sistema social naciente.

Así lo relata la Profesora de Mérito, DrC Olga María Piera Rocillo, quien ingresó a la facultad en 1954, interrumpió sus estudios en 1956 por el cierre de la facultad y pudo continuarlos en 1959. Con ella hablaron para que asumiera la asignatura de Propedéutica Clínica y Semiología Médica del segundo año como instructora no graduada.

En los cursos realizados antes del triunfo de la Revolución pudo notar que a los alumnos les prohibían tocar a los pacientes y asegura conocer a colegas graduados sin haber presenciado un parto o visitado un salón de operaciones, tampoco realizaron un pase de visita con otros médicos.

Al graduarse en 1962 la convidaron a elegir la especialidad de Anatomía Patológica por la nulidad de especialistas en esa rama, de la cual se fue enamorando con posterioridad, gracias a la esmerada instrucción de un profesor búlgaro, que prestó ayuda solidaria en Cuba.

La doctora califica la docencia como el centro de su vida: “Yo entro a una clase y es como si un artista subiera al escenario para desdoblarse en su personaje. En el aula lo doy todo y enseño dónde buscar más, para que mis alumnos me superen, -advierte la también doctora en ciencias y profesora titular- Hoy veo que mis discípulos ocupan diferentes cargos de dirección, otros son profesores y varios científicos”.

Acumula muchas anécdotas de sus estudiantes, recuerda al suspenso por errores ortográficos, o la tristeza de un ecuatoriano por tener a su papá enfermo. También a su alumno Augusto Enrique que se atrevió a cantar en el mismo escenario que la trovadora argentina Mercedes Sosa y hoy se dedica a la música.

PROFESIONALES INTEGRALES

La profesora aconseja a sus alumnos guiarse por la veracidad del examen clínico; aprender a escuchar al enfermo; distinguir con la vista alteraciones patológicas en el organismo; relacionar los padecimientos anteriores con el estado actual y orientar los exámenes de laboratorio y radiológicos por necesidad. “Es usual en la práctica médica contemporánea confiar sólo en los estudios complementarios”, - precisa la galena de gran experiencia.

Con ella coincide la Decana de la Facultad Mabel Aguiar Gorguis, especialista de segundo grado en Medicina General Integral, quien asegura que una particularidad de la escuela cubana es la integración de la teoría con la práctica, porque desde el primer año de estudio los alumnos realizan rotaciones por los diferentes niveles de atención médica, donde el estudiante aprende haciendo.

Por ello la facultad cuenta con diversos escenarios docentes en tres municipios de la provincia: Habana del Este, Centro Habana y Habana Vieja. También con las instalaciones del Hospital Universitario Calixto García para el aprendizaje de las ciencias clínicas y quirúrgicas, el Pediátrico de Centro Habana para la atención infantil y el materno América Arias para la ginecología y la obstetricia. Se sirve, además, de los centros especializados y los institutos del nivel terciario para la enseñanza de postgrado.

Por tal motivo, en todo el país está estructurada la modalidad de un departamento docente en cada Dirección Municipal estrechamente vinculado con la facultad y encargado de articular las prácticas médicas de los estudiantes en su territorio.

La profesora ejemplifica: “Los estudiantes de medicina desde el primer año comienzan a realizar los procederes básicos de enfermería. Me refiero al lavado de las manos; la medición de la tensión arterial; la inyección endovenosa, subcutánea e intramuscular. O sea, habilidades necesarias para relacionarse con los pacientes y sus familiares. Por supuesto, están acompañados de un tutor, que resulta ser el médico de asistencia en el consultorio donde se encuentren”.

ESTUDIANTES A LA VANGUARDIA

La angolana Augusta Vanessa José admira la empatía lograda entre el profesional de la salud cubano y su paciente, lo cual describe el carácter humanista de la medicina en Cuba. Foto: Jose M. Correa

Esos mismos pasos son seguidos por los estudiantes de otros países insertados en la facultad que vienen por la vía del autofinanciamiento personal o por convenios firmados entre gobiernos. En las mismas aulas de los cubanos estudian jóvenes de 28 naciones.

Otro grupo de ellos realizan cursos cortos, pasantías, residencia en especialidades médicas, maestrías y doctorados, para lo cual la carrera de medicina ha recibido certificación de calidad como Carrera de Excelencia en tres ocasiones. Suman unos 4000 en total por cada curso lectivo.

Un área importante resultan las investigaciones orientadas como tareas curriculares dentro del programa de estudio pero que responden a líneas estratégicas de indagaciones llevadas a cabo por grupos de profesores y son continuadas en los cursos de postgrados, maestrías y doctorados. Ese conocimiento se socializa en las diferentes jornadas científicas convocadas por el claustro.

Así lo corrobora el estudiante de medicina Alberto Alonso Mompié, quien expresa que su carrera le exige mucho esfuerzo personal y dedicación para vencerla. No obstante vincula esa carga de estudio con actividades extra docentes de la cultura y el deporte.

“Participamos en otras acciones relacionadas con la promoción y prevención de enfermedades en la comunidad. –Comenta el joven- Hablo de las Ferias por la Salud, en las cuales tomamos un parque e instalamos diferentes mesas para explicar las patologías sexuales transmisibles, las crónicas no transmisibles, el control de la diabetes y la hipertensión, la higiene en el hogar y otros muchos temas. Lo hicimos en el barrio de Los Sitios, la Villa Panamericana y el Prado habanero”.

Este criterio lo apoya Yaneisys Gutierrez Villavicencio, quien cursa el tercer año de la carrera de medicina. Ella asegura que los estudiantes de la facultad participan activamente en la vida política del país: “Puedo mencionar dos ejemplos, en la Marcha de las Antorcha desarrollada cada año la noche del 27 de enero para recordar el natalicio de José Martí somos protagonistas. También convocamos a una acampada para esperar el 1ro de Mayo y desfilar el Día Internacional de los Trabajadores junto al pueblo”.

En esas actividades participan los jóvenes de otras nacionalidades, así lo asegura Augusta Vanessa José, de Angola: “He visto el humanismo para tratar a los pacientes. Admiro esa química de empatía que se logra entre el médico y el paciente. Me resulta fascinante estudiar medicina en Cuba”.

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