ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

LAS TUNAS.—Evaluar los resultados de la integración universitaria e intercambiar con cuadros, estudiantes y profesores, fue el objetivo de la visita a esta provincia del doctor en Ciencias  Rodolfo Alarcón Ortiz, titular del Ministerio de Educación Supe­rior (MES).

Luego de recibir una amplia información de las características de la nueva universidad tunera, su composición y líneas de trabajo, el ministro aprovechó para transmitir a los presentes los principales aspectos que rigen hoy las transformaciones en los centros de altos estudios de todo el país. Con énfasis en el impacto de las nuevas tecnologías, en el papel de estos centros para influir en el entorno que los rodea y sobre todo, la profundidad que debe caracterizar al proceso de enseñanza y aprendizaje, Alarcón Ortiz realizó interesantes reflexiones.

“Nos enfrentamos a un ritmo violento en materia de ciencia e innovación tecnológica, por ello, la manera de enseñar y aprender tiene que cambiar. El profesor no debe creer que tiene la verdad absoluta, porque el énfasis no está en la enseñanza, sino en el aprendizaje. Las clases deben trascender el ámbito de una asignatura y convertirse en un medio para enriquecer la cultura y los valores del estudiante”.

Otro elemento analizado con fuerza por el ministro del MES, está relacionado con el protagonismo de todos los factores en el desarrollo de la universidad. Al respecto insistió en que debe erradicarse la fórmula manida del “ordeno y mando”, para dar paso al diálogo y al in­ter­cam­bio como bases en la solución de los problemas.

“Hay que discutir todos los procesos con la comunidad universitaria, de otra forma estaríamos hablando solo de cambios formales. Vamos por el camino de descentralizar las decisiones y las maneras de hacer, para que los cuadros en la base tengan cada vez mayor autonomía. El nuevo reglamento que se construye hoy para la educación superior, fortalece estas ideas”.

Durante su presencia en la Universidad de Las Tunas, Rodolfo Alarcón Ortiz enfatizó en la im­portancia de la formación integral y en el papel que tienen hoy las universidades para la preparación de los maestros, y para impulsar el ingreso de los jóvenes a las carreras pedagógicas. En este sentido recalcó que, para el logro de tales objetivos, resulta indispensable apelar a enfoques multidisciplinarios y transdisciplinarios.

Finalmente señaló que la integración, como proceso, debe trascender el plano estructural pa­ra abarcar todo el ámbito de trabajo de la universidad. De ahí que deban crecer el impacto de la extensión universitaria, el enfoque de los problemas desde la investigación científica y la meta de lograr la integralidad de los graduados y su papel en la continuidad del socialismo cubano.

“Necesitamos profesionales comprometidos con la Patria, con el contexto que vive nuestro país; es por ello que el maestro que no esté dispuesto a convertirse en activista de los valores de nuestra sociedad, no tiene cabida en las universidades cubanas”.

El titular del MES escuchó también opiniones de profesores y estudiantes y recorrió algunas áreas de la sede Pepito Tey, que antes de la integración funcionaba como Universidad de Cien­cias Pedagógicas.

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Zenia dijo:

11

15 de junio de 2016

16:41:47


No creo que sea correcto decir que el proceso de integración ha conllevado a problemas en la UdG. Creo que, como todo cambio, hay retos que enfrentar, pero creo que debemos de repetar el trabajo y lo que se ha logrado en estos pocos meses, considero que la UDG ha avanzado, pero lo mejor es que creo que aun le queda mucho por avanzar.

doctor dijo:

12

15 de junio de 2016

17:02:19


Las transformaciones en la educación superior tienen como objetivo perfeccionar el papel de las universidades para asumir de forma coherente y efectiva la satisfacción de las demandas sociales que genera la emergencia de la sociedad del conocimiento. Una de las respuestas en este sentido en Cuba es el proceso de integración. La integración de las universidades es –no podía ser de otra forma- un proceso complejo, que une a la construcción de una nueva cultura organizacional la dinámica propia de crear una mentalidad que asuma los retos como un desafío para crecer, para que los cambios se conciban como oportunidad de desarrollo. Sería conveniente que los granmenses aprendamos a emplear la integración como una oportunidad de desarrollo, venciendo el reto que significa cambiarnos a nosotros mismos, para que el valor del aporte acompañe al placer de construir, con el concurso de todos, la nueva universidad que necesitamos.

doctor dijo:

13

15 de junio de 2016

17:04:33


Como proceso de construcción de una nueva universidad, que se parezca a las realidades y necesidades del territorio y sus habitantes, el proceso de integración de la educación superior puede ser la palanca llamada a perfeccionar la formación continua de los profesionales que exige la construcción de un socialismo próspero y sostenible, que bien nos merecemos todos los cubanos. En el caso de Granma, este proceso –no exento de los desaciertos iniciales que toda puesta en marcha entraña- ha significado una oportunidad de consolidar en 8 facultades los procesos sustantivos para la formación de profesionales de 36 carreras, próximas a los requerimientos del desarrollo de la producción, los servicios y la vida sociopolítica de la región. Una matrícula cercana a los 5000 estudiantes se beneficia del perfeccionamiento de sus currículos de formación y más de 1200 profesores que en un 67% ostenta grado científico y/o título académico superior, constituyen una prueba evidente de la fortaleza que brinda la integración universitaria, que precisa de ser profundizada y perfeccionada desde una cultura única de acción.

doctor dijo:

14

15 de junio de 2016

17:12:00


Como parte de la construcción de una nueva realidad -demanda implícita en la integración de la universidad- conviene asumir una actitud proactiva, que lejos de emplear la crítica mordaz, lacerante e inútil por su mala intención, sepa usar los espacios colectivos de análisis y decisión para cotribuir a perfeccionar un ejercicio complejo como el de crear una institución de educación superior que responda, desde la alta cultura y la ciencia, a lo que espera la población de Cuba y de Granma que sea una universidad. Ganemos en cultura del debate y ya estaremos contribuyendo a ello. Hagamos de este empeño un aporte colectivo "con todos y para el bien de todos", como enseña Martí.

Profesor UDG dijo:

15

16 de junio de 2016

10:39:27


Toda obra humana es perfectible, máxime aquellas que implican cambios no solo en la subjetividades individuales, sino en la que construyen los grupos, las organizaciones...Quienquiera que se precie de objetividad deberá sin resquemores ser cauto para ejercer juicios de y con valor sobre el proceso de integración en los Centros de Educación Superior del país. Estimo que este cambio organizacional en Granma reporta hasta la fecha saldos positivos, si bien es cierto existen reservas aún por explotar para elevar la visibilidad de los impactos en la comunidad universitaria y en la provincia. Mas, ¿de quién depende ello?¿Cómo los miembros de la comunidad de la Universidad de Granma estamos participando en el proceso?¿Acaso estamos poniendo al servicio del proceso de integración nuestras potencialidades o nos comportamos como meros espectadores?Estimo que en su mayoría, los directivos, el claustro, los trabajadores no docentes y los estudiantes cada día nos empeñamos con Martí en pensar y hacer de nuestra entrañable Universidad de Granma "ara y no pedestal"...Por ello, convoco desde mi trinchera como profesor de esta institución a redoblar los esfuerzos para alcanzar la excelencia en el desempeño de nuestros roles..."'¡...los flojos respeten, los grandes adelante...esta es tarea de grandes!"