
El llamado “picadillo" en algunas regiones de América Latina, Europa y Asia (giniling en Filipinas) es uno de los platos que normalmente se encuentran en las mesas de Cuba. Integrado a la tradición culinaria, hoy se mantiene como un producto de alta demanda en la población antillana.
Precisamente responder a esos índices es el principal propósito de la empresa mexicana Richmeat que, con la denominación de Richmeat de Cuba, constituye una de las ocho primeras autorizadas para utilizar la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), ubicada a 45 kilómetros al oeste de La Habana.
Creada con 100 por ciento de capital extranjero, la filial se destinará al procesamiento y empacado de cárnicos, con vistas también a exportar desde el Mariel (centro del Caribe, donde se cruzan los ejes Norte-Sur/Este-Oeste del tráfico comercial marítimo) hacia otros mercados cercanos.
Desde la óptica de Alejandra Chapela, vicepresidenta de Richmeat de Cuba S.A., otro de los objetivos esenciales de la nueva entidad radica en contribuir al avance sostenible de la economía cubana, a través de productos que cuentan con años de posicionamiento en el mercado de la Isla.
Antes de que surgiera el proyecto de la ZEDM, explica la directiva, se intentó el vínculo con la industria alimentaria nacional, mas no se lograron los permisos necesarios. “Sin embargo, hoy se nos ofrece una gran oportunidad de inversión que nos tiene muy emocionados porque queremos aprovechar lo que Cuba puede darnos, fundamentalmente en lo relacionado con encadenamientos productivos”, acota Chapela.
De forma inicial, las materias primas se traerán de la nación azteca para satisfacer los niveles de calidad en la venta a los consumidores. No obstante, asegura la especialista a Granma Internacional, se prevé ayudar al desarrollo de los propios productores domésticos, con el fin de sustituir importaciones.
“Es un proceso muy lento, por la preparación y la capacitación que exige este tipo de industria, pero apoyaremos mediante la transferencia de conocimientos y el suministro de pienso y otros materiales, a los pequeños, medianos o grandes productores interesados en abastecer a Richmeat”, agrega.
Amén de que hasta la actualidad- según aclara Chapela-, el picadillo de pavo, las salchichas y el perro caliente destacan entre los productos más demandados, se comenzará solamente con la fabricación de picadillos, porque es un proceso más limpio y fácil de adaptar a la infraestructura inicial.
Acota, además, que los productos que se hayan aquí se han adaptado a las preferencias cubanas, en cuanto a sabores, texturas, etc.
UN PLUS: UBICACIÓN ESTRATÉGICA
Mientras agradece el apoyo de la Oficina del Mariel, la responsable de Richmeat de Cuba afirma que la Zona (que ocupa 465, 4 kilómetros cuadrados y ofrece un régimen especial de incentivos fiscales), es una posición estratégica para proveer a mercados de consumos similares, como es el caso de Venezuela, pero siempre de la mano con Cuba.
Si bien se ha pensado que la planta crezca gradualmente y permita expender presentaciones y productos para industrias y servicios gastronómicos en el turismo y otros sectores, el primordial enfoque está en surtir las cadenas de tiendas asociadas al consumo poblacional.
Informa Alejandra Chapela que, en lo que se tramitan las licencias pendientes, deben empezar a construir para fines de 2015 y estiman que la edificación demorará entre nueve y doce meses.
Una vez en funcionamiento y con la mayoría de capital humano contratado en Cuba, la fábrica (con capacidad máxima de 1500 toneladas) pretende producir mensualmente entre 400 y 500 toneladas.
Cabe resaltar que el estreno de Richmeat en la iniciativa comercial del Mariel coincide con el reciente relanzamiento de las relaciones entre Cuba y México, que se propuso aumentar la presencia de empresas mexicanas en la Isla.
















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