ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Otrora vivienda del hacendado dueño del ingenio Triunvirato, reabierto como Museo al Esclavo Rebelde. Foto: Bárbara Vasallo

MATANZAS.— Recorrer las áreas del viejo ingenio Triunvirato, en las cercanías de la ciudad de Matanzas, es palpar la historia de aquellos hombres y mujeres con la dignidad descuartizada por el látigo y los grillos, seres sin destino ni esperanzas que un día fueron separados de su tierra africana de origen y traídos por la fuerza a América como instrumentos de trabajo.

No hace falta mucha imaginación para ver los rostros asustadizos, a veces furiosos, de los negros esclavos en sus barracones o en medio de las plantaciones cañeras, “propiedades con alma” reducidos al trabajo agotador, la obediencia y la sumisión.

Una humillación que el oprobioso régimen esclavista conseguía a través de la aplicación de numerosos castigos y una estricta vigilancia, ejercida por los mayorales y lacayos de los amos. Basta un golpe de vista a las ruinas del ingenio para ver las huellas de la época y del sistema de explotación instaurado a lo largo y ancho del archipiélago cubano.

En respuesta a la explotación y el maltrato a que eran sometidos, los negros se rebelaron constantemente como una forma de lucha por su libertad. Así ocurrió el 5 de noviembre de 1843 en Triunvirato, cuando la dotación de esclavos, liderada por la negra Carlota, se alzó con ira y violencia contra el imperio de sus dueños.

El acontecimiento transcendió su marco puramente local y se transformó en un suceso de la época, una leyenda que llega hasta nuestros días.

PRECURSORES DE NUESTRAS REVOLUCIONES SOCIALES

Estudiosa de la esclavitud como régimen social y económico, la historiadora matancera Isabel Hernández realza la importancia del referido hecho y su trascendencia en las lu­chas futuras por la independencia de la na­ción.

Antigua casa del mayoral de las plantaciones cañeras. Foto: Bárbara Vasallo

Recuerda que a finales del siglo XVIII ocurre un crecimiento acelerado de la industria azucarera, con su mayor esplendor hacia la primera mitad del siglo XIX. Los territorios que hoy conforman la provincia de Matanzas se convirtieron en el emporio azucarero cu­bano, y por consiguiente la zona más poblada de esclavos con un número superior a los 100 000.

Sostiene que una de las tantas fábricas de azúcar que utilizó mano de obra esclava fue el ingenio Triunvirato, donde según el investigador José Luciano Franco existía una dotación de 250 esclavos para atender 112 caballerías sembradas de caña.

El 5 de noviembre de 1843, hace 172 años, se alzó en pleno la dotación de aquel lugar, insurrección extendida a los ingenios de Ácana, La Concepción, San Miguel, San Lorenzo y San Rafael, donde finalmente fue aplacada violentamente por las tropas coloniales.

En la sublevación sobresalió la figura de Car­­lota, esclava de origen lucumí, cuya valentía y es­píritu rebelde forman parte de la herencia libertaria del pueblo cubano. De ahí que mu­chos años después y en su homenaje, la misión in­ter­na­cionalista de Cuba en la República Po­pular de An­­­gola llevara su nombre: Operación Car­lota, que este jueves cumpe 40 años.

Sintetiza Isabel que alentados por sus éxitos iniciales, los rebeldes del Triunvirato liberaron a los esclavos de zonas limítrofes. Al regresar al ingenio de San Rafael en busca de más rebeldes y luego de un rudo combate, fueron cercados y aniquilados cruelmente por tropas españolas.

En la espeluznante carnicería cayó también la esclava insurrecta, cuya historia simboliza de algún modo el drama de la trata de negros y de la esclavitud en nuestro continente.

El 26 de julio de 1974, el líder de la Re­vo­lución Fidel Castro dijo al referirse a aquellos hechos: “Esa fue una página heroica y hermosa de la historia de nuestra patria, porque no podemos olvidar que hace prácticamente me­nos de un siglo todavía había esclavitud en Cu­ba. Y podemos decir que aquellos hombres fueron como precursores de nuestras revoluciones sociales. Y algún día habrá que erigir también un monumento a la memoria de aquellos heroicos esclavos”.

En acto legal de justicia de las luchas libradas por los negros esclavos en Cuba, y en homenaje a aquellos hombres y mujeres que arrancados de su tierra natal vinieron a sembrar su sangre y su cultura en nuestro continente, en 1991 se levantó en Triunvirato un Monumento al Esclavo Rebelde.

Es una forma de honrar la memoria de la esclava Carlota y de quienes ayudaron a construir el nuevo mundo, que hoy no se explica sin ellos. Una influencia que ha calado en lo más profundo de nuestra sociedad y de nuestra cultura.

Para Isabel Hernández la sublevación de Triunvirato constituye un paradigma de la rebeldía esclava, que por coincidencia del destino histórico recoge también muy cerca de allí otro hecho trascendente en la historia patria, cuando el 24 de febrero de 1895, en la finca La Ignacia, se levanta en armas Juan Gualberto Gómez, un descendiente de esclavos de la estirpe de Carlota.

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carlos duarte dijo:

1

4 de noviembre de 2015

15:30:25


Xuarte ! Aí vai algo mais sobre Carlota.

julio cesar ramos ramos dijo:

2

5 de noviembre de 2015

15:47:48


exelente , la expocición del antiguo ingenio de Triunvirato, y el recordatorio de la memoria de la exclava Carlota y su rebeldía.