LAS TUNAS.—Magnánima como de costumbre, la Revolución llega a cada rincón de la geografía cubana. Elevar la calidad de vida del pueblo es un objetivo que siempre ha defendido nuestro sistema social, y que se pone de manifiesto de las formas más diversas, como muestra de que el programa del Moncada se ha hecho realidad en Cuba.
Precisamente en saludo al aniversario 62 de esa gesta, varias obras sociales se materializaron en esta provincia, gracias a la unidad de diferentes instituciones. Sin embargo, quizá una de las más impactantes fue la inauguración de la primera comunidad agropecuaria del territorio, denominada Fernando Chenard Piña, con la cual se benefician 77 familias y se busca dar un impulso a la producción de alimentos. La misma, ubicada donde otrora funcionó un preuniversitario rural, forma parte del Consejo Popular (CP) no. 8, Vázquez, en el norteño municipio de Puerto Padre.
La inversión ascendió a 2 millones 800 000 pesos y para su terminación colaboraron no solo sus habitantes, sino brigadas de toda la provincia, la Empresa de Proyectos de la Agricultura y más de 200 trabajadores del sector. Gracias a ese esfuerzo mancomunado, además de las viviendas confortables, con instalación eléctrica e hidráulica de calidad existen también una pequeña escuela, un consultorio del médico de la familia, una bodega, una farmacia y una guardería infantil.
De ahora en adelante, el reto mayor corresponde a los propios pobladores del lugar.
UN IMPULSO A LA AGRICULTURA
Esta comunidad tiene como objetivo esencial el de convertirse en un polo productivo de vanguardia, destinado sobre todo a la sustitución de importaciones. Por esa razón, existen allí más de 500 hectáreas bajo riego, que cuentan desde ya con la tecnología necesaria para materializar los fines propuestos.
De acuerdo con Omar Yoel Pérez López, delegado provincial de la Agricultura, se han ubicado en la comunidad siete máquinas de riego y se utiliza un sistema de regadío semiestacionario, asociado a ocho estaciones de bombeo. También serán beneficiados con otros suministros tecnológicos que permitan a los pobladores preservar esta obra.
De esa meta tienen claridad los residentes, como es el caso de Yanir Osorio Utria, jefe del pelotón de maquinarias de preparación de tierras, quien asegura que el reto mayor radica en colaborar con el desarrollo de la agricultura, que equivale al desarrollo del país. Aquí vivimos unidos, dijo, y eso nos permitirá detectar a tiempo los problemas y revertir las dificultades.
A partir de ahora, eficiencia y control deben constituir prácticas cotidianas como clave para sacar a la tierra sus mejores frutos.

VIVIENDA, SALUD Y EDUCACIÓN
Mercedes Arredondo Rodríguez presidenta del CP No. 8 Vázquez, ha visto la alegría de los pobladores. De acuerdo con su visión, este es un paso importante en la producción de alimentos y trae muchos beneficios para la familia. Los hogares que han recibido son de primer nivel, es el regalo que soñaría cualquier persona, añadió visiblemente orgullosa.
Sin embargo, las viviendas no son el único regalo, esta comunidad cuenta con todos los servicios primarios que se necesitan.
En conversación con la MsC. Yamila García Ávila, directora de la escuela primaria Julio Antonio Mella, pudimos conocer que la misma cuenta con una matrícula de 29 niños y cuatro aulas desde preescolar hasta el sexto grado. Existe además una cobertura docente completa y mobiliario nuevo, con televisores y un pequeño laboratorio de computación. La satisfacción de padres y niños es evidente, aseguró, y eso es lo más importante.
Otro servicio vital al alcance de los residentes es la salud, y por eso cuentan no solo con el consultorio, sino con un médico y una enfermera de la familia. Manuel Alejandro Pérez Díaz, residente de primer año de Medicina General Integral, explicó que el local del consultorio está en un proceso de acondicionamiento y organización para brindar al pueblo la atención que se espera. Dijo además que el primer reto ahora es el proceso de dispensarización, que es el más complejo, para conocer a fondo las características de la población.
La comunidad agropecuaria Fernando Chenard Piña se yergue hoy como una joya en medio del campo, donde la voluntad de sus habitantes deberá mantenerla y demostrar que si el hombre sirve, la tierra también. Otra obra, fruto de la grandeza de una Revolución que ha devuelto a los hombres su honor y dignidad.












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ashly dijo:
1
23 de julio de 2015
05:28:41
walter dijo:
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23 de julio de 2015
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Amado dijo:
3
23 de julio de 2015
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Alberto Naranjo Paz dijo:
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abelardo dijo:
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TOKIN dijo:
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Luis dijo:
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23 de julio de 2015
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MSc. Enrique Cortiñas Caballero dijo:
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23 de julio de 2015
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Anar dijo:
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23 de julio de 2015
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El Ninja dijo:
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26 de julio de 2015
09:05:26
Antonio Reyes Rodríguez dijo:
12
4 de febrero de 2016
03:53:08
Antonio Reyes Rodríguez dijo:
13
4 de febrero de 2016
03:56:09
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