ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Esta imagen fue captada en la carretera central, en la recta Florida-Ciego ¿Por qué poner en riesgo la seguridad vial en la carretera más transitada del país?. Foto: Cic, Alejandra

Las cifras encienden el bombillo rojo: 1 054 accidentes con reporte de 12 muertes y 279 personas lesionadas, en el lapso de cinco años, por ganado suelto en la vía.

Los datos corresponden al lustro 2010-2014 y sirven de termómetro para un tema que convoca, por un lado, a gestionar cambios de actitud de propietarios de animales y, por el otro, a repensar ciertas decisiones que —en tanto factor de riesgo— hacen vulnerable a accidentes la circulación de los disímiles usuarios de la vía pública.

El 2014 cerró su capítulo por encima del promedio anual del quinquenio en cuestión.

Este fenómeno, cada vez más común en nuestras carreteras, tiene mayor incidencia en las provincias de Cienfuegos, Pinar del Río, Villa Clara y Guantánamo.


DEL CÓDIGO A LA REALIDAD

Sobre el (des)control de ganado en arterias públicas, la Ley es meridiana: queda vedado conducir animales a pastar o abrevar y permitir su permanencia en la faja de emplazamiento de la vía, así como tenerlo en zonas aledañas y en condiciones que le permitan acceder a ella. Regulaciones que peinan canas, al estar igualmente contenidas en sus predecesoras, las leyes 28 y 60.

“Desde entonces, se prohíbe la circulación de ganado por las vías pavimentadas. No obstante, cuando no exista otra alternativa y re­sulte necesario cruzarlo o desplazarlo por un tramo de ellas, podrá hacerse durante las ho­ras comprendidas entre el amanecer y el anochecer”, señala a nuestro periódico la teniente coronel Teresa Albentosa Rodríguez, jefa del departamento de Educación Vial, de la Di­rección Nacional de Tránsito.

Esas prerrogativas imponen a quienes po­seen la responsabilidad del desplazamien­to del ganado, a realizar el cruce con gran agi­lidad y adoptando las precauciones pertinentes, in­cluyendo en las intercepciones ferroviarias. Si se trata de un rebaño, el cruce deberá efectuarse con un conductor ubicado a 100 me­tros, a cada lado, y con banderas rojas vi­sibles a distancia, uno delante y el otro de­trás del ganado.

“En los caminos o terraplenes —insiste Albentosa Rodríguez—, el cruce o la utilización de un tramo puede hacerse en cualquier horario, adoptando las precauciones necesarias, y durante la noche se utilizarán señales lumínicas. En ningún caso puede trasladarse ganado solo o en rebaños, por las zonas urbanas, a no ser transportado en vehículos”.

¿A quiénes corresponde velar por el orden, con vistas a evitar eventos trágicos? ¿Cuál es el marco sancionador para los que infringen lo establecido?

Acerca de este particular, el Código de Se­guridad Vial faculta como autoridad competente a las instancias administrativas, los agen­tes de la Policía Nacional Revolucionaria y los inspectores del Ministerio del Transporte, pa­ra disponer de la recogida del ganado procli­ve a generar incidentes letales en el tránsito. En tanto, fija en el Ministerio de la Agricultura (Minag) la responsabilidad de la recepción final de los animales involucrados, la disposición de las locaciones para su depósito y, en ca­sos de reincidencia, proceder al decomiso de ese patrimonio, o sea, del animal.

Quienes quebrantan las reglas se exponen a sanciones que van, desde la imposición de multas de diferentes cuotas hasta el decomiso del ganado, y se hace extensivo a los contraventores que efectúan el pastoreo en la faja de la vía férrea. Todo ello está amparado en la le­gislación vigente, contentiva de responsabilidades y mecanismos de sanción.


MÁS ALLÁ DE LA CASUALIDAD, IR A LA CAUSALIDAD

Con el incentivo de neutralizar reportes de accidentalidad por la confluencia de ganado, el Minag ha concebido una agenda puntual para atajar malas prácticas y prevenir secuelas mayores. Entre las acciones realizadas están operativos en carreteras, en conjunción con la Policía, visitas a poseedores legales o responsables de ganado.

De los recorridos llevados a cabo en el 2014, se derivaron aplicaciones de 3 438 multas y 438 decomisos de animales, de acuerdo con información tácita en el documento final del Balance de trabajo de la Comisión Na­cional de Seguridad Vial, correspondiente a ese año.

¿Qué causas propiciaron los fatídicos de­senlaces? Estas son, en lo fundamental, de ín­dole subjetiva, como irresponsabilidades a la hora de poner en letra viva lo que dice la Ley, excesiva confianza de quienes tienen a su car­go el cuidado de dichos animales, el no cercar también las áreas colindantes con accesos pa­vimentados o próximas a calzadas, por sus pro­pietarios o poseedores legales, y otras in­dis­ciplinas arrastradas en cadena.

A lo anterior, se unen brechas propiciadas por decisiones de organismos estatales que, en ocasiones, entran en conflicto con disposiciones legales de mayor jerarquía, es decir, que poseen carácter de ley.

Pero pongámosle nombre al ejemplo. Años atrás, el Minag aprobó una resolución que autorizaba la adquisición de ganado mayor (es­pecíficamente, vacuno y équido), por personas naturales que no poseían tierras. De tal suerte, los propietarios conducían el ganado a pastar donde hubiese comida, que en parte de los casos coincidía con fajas de desplazamiento cercano a vías de uso público, situación contradictoria que generó esta normativa, en relación con lo dispuesto por la propia Ley 109.

Ante esta disyuntiva, Granma quiso escuchar la visión del Centro Nacional de Control de la Tierra y Tractores, en calidad de ente fiscalizador y gestor de la vigilancia en el tema de te­rrenos o parcelas con funciones agropecuarias.
Su director general, Eddy Soca Baldoquín, explicitó que —en su momento— la apertura que significó esa decisión respondía a una necesidad, si bien hoy genera una crisis para cuya solución se están adoptando varias me­didas. Entre estas, se resolvió detener el proceso de emisión de licencias para la tenencia de ganado mayor, bajo los preceptos de otrora, y se empezó a exigir que el solicitante tuviera disponibilidad de un fondo de tierras con es­tos fines.

Este constituye un ejemplo fehaciente del gran trecho por recorrer entre lo escrito y lo ejercitado, entre legislación y realidad. Más allá de que existan mecanismos impositivos y pu­nitivos, el quid está en la prevención, tó­pico que obliga a repensar decisiones y ex­pe­rien­cias, desde las buenas prácticas. Dicho en un argot más personalizado: tomar al toro por los cuernos y a la responsabilidad vial, por su timón.

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preocupa dijo:

1

14 de mayo de 2015

02:54:07


'gran trecho por recorrer entre lo escrito y lo ejercitado, entre legislación y realidad'. Desafortunadamente el respeto a las leyes (y en ocasiones desde la Constitución) está en el origen en gran parte de las noticias de Granma, donde se analiza críticamente algo - cualquier cosa. Logremos eso, como personas civilizadas y lograremos vivir con menos preocupaciones. Haría falta escribir, analizar y debatir sobre eso, es decir, cómo lograr (pues parece que es difícil) que nos atengamos a lo establecido, que cumplamos y hagamos cumplir la ley, que respetemos las normas y que nos eduquemos en esa cultura.

cheng dijo:

2

14 de mayo de 2015

08:46:12


Creo que se olvidaron del litoral norte de Mayabeque, perteneciente al municipio Sta Cruz del Norte. Via Blanca, via rápida con superflujo de vehículos en las 24 horas del día. Siempre se deja ver ganado suelto por el lado derecho en el sentido Habana-Matanzas. Causa de accidentes fatales ya que los carros desarrollan velocidades que no dejan opciónes de escape. Y si ocurre de noche, como casi siempre, en la mañana nunca aparece la chapa del animal que identifica al responsable; vaya, amanece sin oreja. Algo así como una complicidad mágica, ganado que vino al mundo sin orejas.

ricardo dijo:

3

14 de mayo de 2015

08:47:35


igual estudio sugiero hagan con los accidentes producidos por los camiones que cargan personal sin las condiciones necesarias y a velocidades no establecidas, creo la cifras duplican o triplican las de los animales que igual son alarmante. APLICAR LA LEY Y SI NO ESTA LA LEY PUES A HACER LA LEY.. SI ME equivoco acepto las criticas. muchas gracias.

sergio linietsky rudnikas dijo:

4

14 de mayo de 2015

08:51:11


Es interesante ver la prohibicion del paso de toros por carreteras y caminos vehiculares. Me recuerda en La Florida carteles prohibiendole el uso de las vias de transito a los cocodrilos. En Cuba no tenemos toreros, nuestros ganaderos y vaqueros quizas precisen de un curso de capacitacion para evitar que los toros atraviesen por vias donde van automoviles, camiones, guaguas y rastras. Pero tendremos que comprender que nuestros toros revolucionarios poseen un alto grado de independencia y han rehusado asistir a las clases de alfabetizacion. La ultima vez que trate explicarle estos principios a un toro termine escondiendome por hora y media debajo de unas matas de henequen ya que el taurino no result ser muy amistoso.

Antonio Vera Blanco dijo:

5

14 de mayo de 2015

10:00:17


Hay intereses comunes. Los animales no deben alimentarse de las hiervas y aguas más contaminadas. Tampoco se desea que se accidenten, se dañen o mueran. Solo para ello hay una explicación, el facilismo de los encargados de esos animales. Y contra el facilismo, se debe actuar con severidad.