ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Accidentes como este, ocurrido el 20 de abril pasado en la Carretera Central vía Oriente, cerca del centro gastronómico Jimbambay, en el municipio de Jimaguayú en Camagüey, demuestran lo peligroso que pueden ser estos vehículos cuando circulan por la vía. Foto: Miguel Febles Hernández

La presencia de tractores en faenas agrícolas resulta un garante indiscutible para llevar a buenos términos producciones agropecuarias. Nadie lo dude. Pero eso sí, la circulación de estas “moles de hierro” en la vía pública está sujeta a limitaciones muy estrictas, al no ser esta última su razón de ser, ni de uso. O lo que es igual, no está en sintonía con el objeto social para el que fue concebida su introducción. Y así está legislado.

Pareciera entonces que lo anterior, lejos de incidir en la disminución del índice de accidentes en los cuales participan conductores de tractores, este último crece a ritmo preocupante. Entre el 2010 y el 2014 se reportaron 938 accidentes, cuyos responsables condu­cían las potentes maquinarias agrícolas. Su saldo: 132 víctimas fatales y 941 lesionados.

“Para garantizar la seguridad vial de todos los usuarios de la vía, incluyendo a los conductores y ‘pasajeros’ de los tractores, nuestra legislación prohíbe la circulación de estos ve­hícu­­los por las vías del país. Esta prohibición es expresa e irrefutable cuando se refiere a la circulación por las autopistas, vías expresas o multicarriles de interés nacional”, explica a Granma la te­niente coronel Teresa Al­ben­tosa Rodríguez, jefa del departamento de Educación Vial, de la Dirección Nacional de Trán­sito.

“Sin embargo, cuando hace mención a las restantes vías, dígase de interés nacional, provincial y municipal, considera una excepción: un tractor (extensivo a los equipos especializados agrícolas, industriales y de la construcción) podrá circular por estas, siempre que esté debidamente autorizado por la dependencia correspondiente del Ministerio del Interior, en este caso, por la Policía Nacional Revolucionaria”, acota.

Una vez concedido ese permiso especial, nada exime al conductor de un tractor de “te­ner al día” los documentos pertinentes para la circulación y las condiciones técnicas. Mucho menos da margen a la más mínima violación en cuanto a las arterias por donde debe desplazarse, los horarios pautados y las normas generales a cumplir, según la Ley 109, Código de Seguridad Vial.

El límite máximo de velocidad que se es­tablece para los tractores es de 20 kilómetros por hora. Además, requiere de otras provisiones asociadas al sistema de luces para condiciones especiales de visibilidad.

El Decreto 229, De los tractores y cosechadoras autopropulsadas, su control técnico, explotación, registro y contravenciones (fe­chado el 30 de enero de 1998), establece que “toda persona natural o jurídica debe coordinar con el Ministerio de la Agricultura la realización de inspecciones técnicas o verificación de documentos de los tractores en su po­sesión o propiedad, según sea el caso, en función de comprobar sus condiciones de seguridad para operar”.

De no vencer satisfactoriamente dicha revisión, se le da baja provisional y se le retira la licencia de circulación hasta que los fallos técnicos sean subsanados.

ENTRE LA VÍA Y LA VIDA, LA RESPONSABILIDAD SOCIAL
Datos oficiales confirman que, al cierre del 2014, por cada diez accidentes que involucran tractores, se registran dos muertos y diez lesionados. En el curso del primer trimestre del 2015 hubo en la nación 50 sucesos de esta índole y fueron declarados responsables los choferes de tractores en 40 de ellos.

Por provincias, registran en el 2014 mayor afectación Granma, Mayabeque, Artemisa, Camagüey, Guantánamo y Las Tunas, superando entre ellas el 22 % del total de hechos de esa naturaleza. Las causas se reiteran: negligencias en la conducción, desperfectos técnico-mecánicos y exceso de velocidad, al querer maniobrar el tractor como si fuese un auto ligero. Craso error.

Las estadísticas apuntan que, de producirse un incidente vial donde haya una mole so­bre ruedas como estas, pueden devenir armas letales. “Se estiman en un 20 % las probabilidades de perder la vida y en más del 90 % de resultar lesionados”.

Esos elevados índices de accidentalidad ponen sobre el tapiz, cuestiones cardinales: uno, si bien se ha insistido con frecuencia en el tema de la seguridad vial, los casos de accidentes aumentan; dos, para algunos conductores la responsabilidad en la vía muchas veces no trasciende del ámbito de la enunciación y recaen en prácticas indebidas que, a la postre, tienen nefastos desenlaces; y tres, no hay una justa percepción del riesgo hasta que no tropezamos por “timón” propio.

Ante la tendencia actual de la frecuente confluencia de esos vehículos en calles y ca­rreteras —rurales o urbanas—, sin poseer el permiso policial ni contar muchas veces con  los requerimientos básicos, Granma quiere propiciar el debate a partir de un ejemplo hipotético y no tan casual.

En comunidades rurales, donde el tractor actúa —más allá de maquinaria agrícola— como medio de transporte público y ambulancia, ¿qué sucede si, ante una emergencia dada, solo se puede apelar a este para trasladarse a un centro de atención médica?

A esa hora, la prioridad de salvar una vida puede superar la emisión del autorizo legal y sería engorroso iniciar un trámite burocrático en lo que podría fallecer un individuo. Máxime si es de noche, cuando los papeleos se complican. Además, un accidente es justo eso: una contingencia, un imprevisto. ¿Qué hacer en­ton­ces?

La respuesta es otra pregunta: ¿cuán fortuita realmente es una eventualidad de este tipo? No se podrá prever tal vez la dimensión de los daños (y esto también es discutible), pero sí se puede planificar en comunidades de esta tipología, el contar previamente con el visto bueno de la autoridad competente para que un pe­queño parque de tractores pueda tomar partido en circunstancias atípicas.

Para que ello estribe, precisamente, en una apología a la vida, el parche no puede ser peor que el descosido. Traducción: en la tentativa de resolver una emergencia sin que el tractor cumpla con lo legislado, la decisión de pasar “por en­cima de la Ley” debido a fines justificados podría resultar en la ocurrencia de nuevos accidentes.

Por consiguiente, la cuestión medular en seguridad vial comienza con el conocimiento de lo que debemos y podemos hacer “al vo­lan­te”, pasa por la asimilación real de la percepción de riesgo y termina con la responsabilidad y el compromiso de cada persona para con la vida de los otros y la suya misma. Y en prevenir, decía Martí, está el arte de salvar.

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Lázaro Tito Valdés León dijo:

6

13 de mayo de 2015

07:56:21


Según dice un refrán en la viña del señor hay de todo un poco. Es hora ya de que se acabe con la indiciplina social que hay en el país, los tractoristas andan suelto como les viene en ganas, borrachos, sin respetar señalaes de transito, ni el derecho de vía, en fin se3 han convertido en un peligro potencial para la vida de cualquier ser humano. Pedro además de estos artefactos que stan acabando y no se saben cuando se aparecen de pronto y sin freno en la vía, están los arañeros, esos vólidos salvajes que andan con un trasto llamado arañas un caballo que es maltratatdo sin escrupuloi para que alcance cualquier velocidad, andan juntos no respetan las leyes, se emborrachan, dada esta situación por cualwuier cosa vociferan tantas malas palabras que aturden el cerebro de cualquier persona y nada pasa, los animales sueltos en las carreteras de día y noche, donde poner a esos nuevos inventos que ya hasta motores es han situado a los llamados bicitaxis o riquimbilis, algunos son oprados por personas con discapcidad mental, otros con tan mala cara y aspecto personal que es mejor andar a pie que entregarle la vida a esos semejantes, que no respetan leyes. ni señalalesz, tal parece que uno anda entre manadas de fiereas descontroladas. Que decir de los que no sueltan la latica o botella, no de Tu Kola, si no de ron o cerveza y con el timón en la mano, lo mismo un botero, que un chofer de guagua, con chapa de cooperativas o empresas estatales que salen chillando goma para qwue vean la fortaleza de sus motores y al final el muerto lo pone otro. Sin animo de criticar, muchas vecews se pasan semana y yo no veo un polícia por ninguna vía, ni a pie, ni en moto, ni en Lada, la situación es preocupante, pero no podemos seguir viendo los muertos a través del periódico, la radio o la TV, hay que accionar y pronto, porque todos los días hay algo y nos quedamos con los deseos de saber que ha pasado.

Rey dijo:

7

13 de mayo de 2015

08:09:07


Llueve sobre mojado(no por la informacion que es siempre necesaria si no por las estadisticas que no indican mejoria),pero no se hace nada en concreto para disminuir los accidentes,parece que es imposible delimitar o senalizar donde pueden o no circular bicicketas,carretones y los temibles tractores cuyos conductores entran y salen de una via sin mirar para ningun lado la mayoria de las veces y no creo que los casos de urgencia tengan un gran peso en las estadisticas,pienso que invertir en la construccion de al menos terraplenes para no pedir carretera en los tramos mas congestionados y peligrosos esta del todo justificado tratandose de vidas humanas (hay algo mas importante?) ademas el control por parte de los agentes o policia del transito considero que la probabilidad de encontrarse con uno en la carretera actualmente es del 1% por eso es que la carretera se convierte en algo asi como una selva donde no rige ninguna ley,cuando la gente vea aumenta el peligro de multa disminuyen los peligros para la vida porque aunque muchos conductores se comportan correctamente en la via lamentablemente otros tantos no lo hacen y hasta juegan con la vida de los demas.

Hector dijo:

8

13 de mayo de 2015

08:36:44


NADIE PUEDE ESTAR POR ENCIMA DE LA LEY . La interrogante en este articulo ,nos lleva a lo sentimental.Una vida humana puede perderse ,VIOLEMOS LA LEY. Pudiera usar un tractor en tales circunstancias ocasionar un accidente y ser varios los fallecidos y heridos ?. Las normas juridicas se hacen para respetarlas y hacerlas cumplir o simplemente no se hacen. Todos sabemos que la indisciplias cotidianas que se comenten en las vias . Los primeros infractores son los choferes estatates (y lo del TURISMO UH UH UH) . Conducir por la senda izquierda es una costumbre hace anos,cuando esta senda debe utilizarse solo para rebasar otro vehiculo. El exceso de velocidad es sorprendente . Conduccir contrario al transito en las calles casi se ve como norma . A toda esta lista de VIOLACIONES desde mi punto de vista existe solo una pregunta . Donde estan los Policias, los jefes de transportes de las empresas .Imponer la correspondiente multa seria muy sano. Pienso que dentro de los planes de contigencia para cualquier caso emergente y de los lugares distantes donde no existe el transporte adecuado debe tenerse planificado la solucion correspondiente y la forma que debe actuarse . En eso sobra experiencia. Pero es impostergable elevar la seguridad de nuestras calles y carreteras . Erradiquemos de una vez la indisciplina social.La prensa critica puede contribuir muchisimo a ello.

Royma dijo:

9

13 de mayo de 2015

08:39:15


eso es lo mejor que pueden hacer pero de todas las carreteras del país, no solo son un peligro que andan como locos con esos equipos sino que ensucian y destruyen las calles muchos de ellos con sus equipos para trabajar la tierra o tráiler en mal estados acabando con todo lo que tanto le cuesta al estado, si quieren un ejemplo de esto vallan al poblado de Bainoa en la provincia de Mayabeque que esta rodeado de cooperativas agropecuarias y verán desastre de pueblo un lugar que por sus temperaturas lo visitan muchas personalidades.

Leandro dijo:

10

13 de mayo de 2015

08:51:07


En Cuba existen todas las leyes pocibles, para cualquier indisciplina; pero no se corresponden ninguna con la gravedad que en si entrañan. Ejemplo, Conducir en estado de embriaguez o despues de haber ingerido una x cantidad, esta legislado, pero la sancion es minima, teniendo en cuenta la gravedad. ¿ Por qué, nuestro sistema de multas es tan fragil? No sería prudente por elemplo, imponer sanciones, entre cinco y dies mil pesos, por estas y otras causas. Sierto sería que no se corresponderian con los salarios, pero tambien cierto es, que no se debe hacer y como no les duele, lo seguiran haciendo.