ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Trabajo creador y tecnologías sustentan los resultados en el Complejo. Foto: Pastor Batista

LAS TUNAS.—El flujo de personas es constante. Todas, co­mo norma, compran algo y siguen su camino, satisfechas por algo que no suelen encontrar con los carretilleros revendedores, ni en otros puntos fijos estatales o privados: vegetales frescos, calidad en el producto, precios más asequibles, buen trato, am­biente acogedor, deseos de volver…

Con esos atributos al alcance de la mano y del bolsillo gana cada vez más aceptación el Complejo Agroproductivo Raíz del Caguairán, curioso proyecto que ha revertido diametral y alentadoramente la faz de un área ociosa o subutilizada dentro del perímetro urbano tunero y solicitada para su aprovechamiento y ex­plotación en usufructo por Argel Frank Fundora Acosta, a quien algunos supuestamente cuerdos llegaron a calificar de “lo­co”.

“Para llevar a cabo mi idea —explica— contaba con lo principal en un hombre: la voluntad, los deseos de hacer bien las cosas y la confianza en uno mismo. Por eso no dudé en iniciar la inversión con el dinero que acumulamos honradamente mi antigua esposa y yo, mediante colaboración exterior; ella en salud y yo en agricultura”.

Argel había regresado de Venezuela en el 2012, no solo con la experiencia de años trabajando aquí en tareas del agro en general y sobre todo en agricultura urbana, sino también con lo aprendido allá, como asesor en la gerencia de una empresa mixta, donde incursionó en asuntos de mercado, gestión económica, empresarial…

“En verdad mi intención era reincorporarme al organopónico Los Vegetales. Lo había dirigido durante cuatro años y llegó a ser el primero del país en obtener la doble excelencia. Pero ante algunas trabas opté por solicitar esta área para hacerla producir y vender sobre la base de una mayor calidad y a precios más justos”.

COMPLEJO SIN COMPLEJO
“Siempre fui enemigo de hacer las cosas mal o de ejecutarlas solo a medias. Por eso mi proyecto se sustentó en un complejo que me permitiera aprovechar con la mayor eficiencia y resultados posibles este pequeño terreno. Como puede apreciarse, aquí he introducido tecnología de cultivo semiprotegido, hay un área de huerto intensivo, experiencia de organopónico, condiciones en ascenso para encurtir o conservar vegetales, así como un punto para la comercialización directa de los productos, pues estoy, además, asociado al cooperativismo.

“A lo anterior se suma que con mis siete trabajadores produzco una buena parte del abono orgánico que necesito, a partir de residuos de cosecha, aserrín y otros componentes; pienso introducir la lombricultura, la producción de medios biológicos de forma natural y el uso del biogás, no solo para reducir gastos, aumentar rendimientos y mejorar resultados, sino también para preservar el medio ambiente y que este lugar sea una es­cuela en materia de agroecología”.

Entre las “cuerdas locuras” de Argel también está complementar la venta de productos frescos con materiales gráficos y audiovisuales, acerca de la importancia de los vegetales que allí oferta, valor de las vitaminas que ellos contienen, recetas para su elaboración, etc.

Por supuesto que este inquieto hombre ha debido sortear y superar obstáculos, pero ni los tropiezos, ni incomprensiones como las que han pretendido retirarlo de ese terreno o cuestionar la venta de productos allí, ni la animadversión de revendedores que pierden su tiempo queriendo comprarle productos baratos para revender caro…, nada de ello siembra desánimo en un predio como ese, con raíz y resistencia de Caguairán.

Por el contrario, a la par de unos 80 000 tuneros ya, compradores de organismos, entidades estatales, instituciones de la defensa han coordinado y realizan compras allí, animados por tres elementos vitales: calidad, precios y seriedad.

De acuerdo con sus controles, el Complejo le ha donado más de 8 000 pesos en productos a hogares maternos y para ancianos, casas donde residen niños sin amparo filial e instalaciones de educación.

“Esto ya no tiene marcha atrás”, opina Argel; lo hecho en un corto tiempo demuestra cuánto podemos sacarle a la tierra en provecho personal y familiar, pero también a favor de la sociedad.

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Anar dijo:

1

16 de marzo de 2015

08:46:23


Argel, felicidades, por suerte existen personas como usted, gracias por estar.

Nicolas dijo:

2

16 de marzo de 2015

10:46:41


Felicidades a Ángel y su colectivo por los logros alcanzados,es una lastima no se den datos de que área de terreno se explota y de los ingresos por trabajador para tener una mejor idea de los resultados productivos

Joel Lazo dijo:

3

16 de marzo de 2015

19:11:08


Argel y Leticia,felicidades por los resultados alcanzados,espero visitarlos y probar sus productos,saludos desde Brasil y que continúen los éxitos.

DENIA dijo:

4

16 de marzo de 2015

22:19:02


LETY Y ARGEL, USTEDES SE MERECEN, SOY TESTIGO DESDE LA SEMILLA DEL CAGUAYRÁN, EL OPTIMISMO CONDUCE ESE PROYECTO Y LO ALIMENTA EL AMOR DE ESA LINDA PAREJA. QUE DIOS LOS BENDIGA. BESOS

Leticia dijo:

5

16 de marzo de 2015

22:22:04


Raul Castro dijo: ¨Hay que desatar los nudos que atan y frenan el desarrollo de las fuerzas productivas¨por lo que considero que se debieron poner sobre la mesa, las trabas y obstaculos que enfrento este productor para llevarle un servicio de calidad al pueblo.