ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
A ocho de iniciado el plan de recuperación y desarrollo del transporte ferroviario, los avances realizados son discretos. Foto: Juan Carlos Dorado

Ante la pregunta de si viajaba con frecuencia por el ferrocarril, Alicia Hernández Alar­cón, originaria de Niquero, provincia de Granma, responde que “casi siempre”, y comenta en medio de la estación central de La Habana: “Yo te digo que no veo la mejoría en muchas cosas, en el trato sí, pero en la higiene del tren no, sigue siendo mala, hay coches en los que usted ve cómo caminan las cucarachas y a las nueve de la noche no hay quien entre a un baño; se siente peste en todo el coche. Cuántas personas con enfermedades distintas orinan en esos baños y toda esa contaminación está en el ambiente. Los pasajes son difíciles de conseguir, yo por ejemplo, ahora no viajo de vacaciones sino por problemas familiares, y los trenes están desbordados”.

Carmen Ramírez Reyes, quien también alega viajar siempre por este medio, recalca que el problema no está tanto en las condiciones de la estación como en las de los trenes.

En entrevistas realizadas en la estación central ferroviaria de La Habana por un equipo periodístico de Granma, varios viajeros coincidieron en que las condiciones higiénicas allí son aceptables a pesar de la escasez de agua, pero la salubridad de los trenes sigue siendo pésima.

Los criterios recogidos, el estado de apuntalamiento, las filtraciones cuando llueve, la carencia de agua potable y el deterioro del departamento donde los pasajeros guardan su equipaje mientras esperan el tren, son se­ñales que generan preguntas entorno al plan de reanimación del ferrocarril.

En el año 2006 se inició un programa nacional para recuperar y desarrollar el sistema ferroviario cubano, que se actualizó en el 2010 y que hoy se revisa por el Ministerio del Trans­porte (Mitrans) y el Ministerio de Eco­nomía y Planificación (MEP).

Ronald Boffill Peña, director de la Dirección de Transporte Ferroviario del Mitrans. Foto: Alberto Borrego

Con el propósito de conocer cómo se ha ido desarrollando y cuáles son los resultados del programa de recuperación, entrevistamos a Ronald Bofill Peña, al frente de la Dirección de Transporte Ferroviario del Mitrans.

—¿Por qué el transporte ferroviario, siendo el medio económicamente más sustentable para el país y más accesible a la población, y un sector objeto de importantes in­versiones desde que inició su programa de recuperación y desarrollo en el 2006, aún no se ha posicionado como el principal transportista de pasajeros?

—El ferrocarril es un sistema de transporte de cargas y de pasajeros que tuvo un impacto muy negativo durante el periodo especial. Por su importancia estratégica para el desarrollo de la economía y teniendo en cuenta sus características tecnológicas complejas, se organizó un proceso de recuperación estructurado en tres fases: la primera comprendía la recuperación y el sostenimiento de las vías; la segunda, de las locomotoras y vagones de cargas, de conjunto con la modernización de los talleres ferroviarios de mantenimiento; y la última etapa contempla las inversiones necesarias para la recuperación de las transportaciones de pasajeros.

“No significa que hubiera que esperar a que terminara una fase para comenzar la otra, lo que sucedió fue que aun cuando se pudo disponer de recursos financieros para este sistema de transporte a lo largo de estos años, ellos solo cubrieron una pequeña parte de lo que realmente se necesitaba para la total recuperación.

“Varias de las fuentes de financiamiento que se habían identificado fallaron, y en co­rres­pondencia con el orden de prioridades establecido se pudo avanzar en las vías, los equipos de cargas y los talleres, no así en las estaciones y los coches de pasajeros, fundamentalmente los vinculados con los servicios na­cionales.

“Estos elementos del sistema, si bien recibieron determinadas asignaciones de financiamiento, debido al nivel de envejecimiento de toda esta técnica solo alcanzó para reparar y dar mantenimiento a los medios existentes sin que pueda apreciarse hoy una evolución significativa.

“En síntesis, se han utilizado cuantiosos recursos en la recuperación del ferrocarril y existen avances en la vía y las transportaciones de carga. Y con respecto al servicio de los trenes nacionales de pasajeros, se trabajará en los próximos años de acuerdo con la actualización del programa de recuperación que se realiza, el cual comprende otros elementos como la calidad del servicio a bordo de los trenes y la disciplina ferroviaria en general”.

—A partir de lo que se pudo recuperar y mantener en el servicio de transportación de pasajeros, ¿cuáles son las posibilidades reales que tiene la población para usar este medio como una alternativa más?   

—Este año se inició la fabricación en Cuba de pequeños cochemotores para las transportaciones en cortas y medias distancias, que son las que no superan los 50 km, pero todavía no tenemos ni coches de pasajeros de largas distancias, ni coches cafetería, ni locomotoras adecuadas para este servicio.

“Con las consabidas deficiencias en el servicio, en el país circulan cinco trenes categorizados como nacionales: La Habana-San­tiago de Cuba; La Habana con destino Ba­yamo-Manzanillo, La Habana-Guantánamo y San­tiago de Cuba con destino a Santa Clara, que operan con una frecuencia de cada tres días, así como el servicio desde La Habana con destino a Sancti Spíritus que circula un día sí y uno no.

“En análisis realizado sobre la puntualidad de los trenes nacionales durante el pasado año 2014, se pudo comprobar que el 74,8 % de los viajes salieron en tiempo, mientras que solo el 43,6% arribó a su destino en hora, lo cual demuestra la baja calidad de este servicio, afectado por el grado de envejecimiento de los 61 coches en explotación, que poseen más de 40 años desde su fabricación y que arribaron a Cuba de segunda mano. Los fallos de las locomotoras, las insuficiencias del servicio a bordo y los problemas de disciplina y organización del sistema en su conjunto, permiten catalogar este servicio como malo.

“En la actualidad los talleres ferroviarios trabajan arduamente en mejorar en todo lo posible esos coches envejecidos, en cuanto a confort y seguridad en la circulación, a fin de que contribuyan un poco más al servicio de los trenes nacionales de largo recorrido, hasta la llegada de los nuevos coches y locomotoras que permitirá dar un vuelco total a este servicio.

“En cuanto a las estaciones ferroviarias, la situación no es mejor. Las mayores afectaciones están vinculadas con las cubiertas, los baños, el servicio de agua, mobiliario para la espera, lo cual se agrava con los problemas de disciplina y organización no resueltos.

“Estamos concentrados en inversiones significativas en cuatro estaciones principales: La Habana, Santa Clara, Camagüey y Santiago de Cuba, en las cuales se trabaja en proyectos millonarios. La Estación Central de La Ha­bana, por ejemplo, es objeto de una inversión cuya ejecución durará aproximadamente tres años y tendrá un costo por encima de los 15 millones de pesos”.

—¿En qué fase o nivel de resultados valora está el programa de recuperación actualmente?

—Si consideras los ocho años que han pasado, el avance es discreto. Pudiera decir que estamos en una fase intermedia. La vía central ha sido prácticamente reconstruida, las limitaciones de velocidad por mal estado disminuyeron de más de 100 a menos de diez, y co­mo consecuencia los trenes de pasajeros ya pueden circular a 100 km/h y los de de carga a 80 km/h.

“En el 2014 se transportaron 16 millones 341 000 toneladas de carga, 29 % más que en el año 2006 en que comenzó el programa. También se adquirieron 767 equipos entre locomotoras y vagones de carga.

“Se acometió la inversión del Mariel, la cual reviste gran importancia para el país, ejecutándose una doble vía de alta calidad que enlaza el puerto del Mariel y las instalaciones de la Zona Especial de este con el sistema ferroviario nacional. Se continúa el reacondicionamiento de los principales talleres ferroviarios, entre los cuales se encuentran el taller de Luyanó y Ciénaga en La Habana y el de Camagüey”.

—Si la reactualización del plan de recuperación para el periodo 2015-2020 avanza sin grandes afectaciones, ¿cuáles son las perspectivas del ferrocarril en Cuba para el próximo quinquenio?

—Esperamos duplicar las transportaciones de cargas en correspondencia con las proyecciones de la economía nacional, trasladando hacia este medio la mayor cantidad de transportaciones masivas y homogéneas que todavía se desarrollan de forma menos eficiente por vía automotor.

“También consideramos la posibilidad de restablecer los trenes diarios de pasajeros a los principales destinos nacionales, circulando a velocidades superiores a los 100 km/h, con una menor duración de los viajes, un servicio a bordo de calidad, en un ambiente de confort y puntualidad satisfactorios.

“Por último, pretendemos comenzar la re­cuperación de las vías cañeras para lograr la reactivación gradual de las transportaciones de pasajeros y cargas en las regiones rurales del país”.

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ym,inerva de la victoria dijo:

41

22 de enero de 2015

17:35:10


que dichosos son uds. los cubanos que tienen trenes para viajar,pero que triste que no cuiden y padezcan de los males de indisciplina, poco importa igual que acá, centro américa. los males de los mismo males ,indisciplinas y ,poco importa

cubano dijo:

42

23 de abril de 2015

13:14:41


yo soy maquinista del tren comercial de matanzas de matanzas cuya locomotorastenemos ahora es la 52579 cuya locomotora es del 2012 esas locomotoras no son malas , malas son el personal que en ellas operan porque por confor ni se diga una computadora que te dice los errores del sistma aire acondicionado y asientos medioparecidos a los de yutones,ir a un taller en la habana ejemplo zienaga nos quitan la locomotora dicen que para que trabaje en el patio de carga y a veses estamos asta dos diasesperando una locomotora ojala entrn nuevas locomotoras y chinas porque no son malas

pablo hernandez dijo:

43

13 de julio de 2015

10:58:51


Es muy importante checar los itinerarios de los trenes de pasajeros, para despues de la restauracion del ese transporte, para que no suceda de nuevo, lo mismo que pasó con la llegada en 1975 de ese material rodante de primera okm de Argentina, todos salian a partir de las 6pm y en todo el dia no salia ninguno, al principio salia uno en la mañana y los demas todode 6pm a 1am, cuando esos trenes regresaban a la Habana tenian que tener por lo menos unos 200 o mas empleados entre mecanicos, tecnicos limpiadores revision de coches, inspectores de terminado, por eso regresaban a las ciudades con fallas a veces dejaban coches por el camino porque no tenian la calidad requerida para seguir viaje, todo como si se pudieran comprar otros 300 coches cada 5 años, el itinerario es una especialidad compleja, por eso hay que estudiar y ahora con la tecnica y ciencia y computacion las personas que realizaen ese trabajo deben tener un buen nivel y sobre todo dedicacio0n y que le guste ese trabajo. En el caso de a bordo, si es que se militariza el ferrocarril, espero que no hayan mas ferromozas durmiendo en los trenes, los de bufet hacer su trabajo con dignidad y diciplina e higiene, pues esos individuos que venden agarran los productos con las manos sin servilleta o tenaza y el pan que es lo que dan, si dan, viene en una caja que da mas deseos de no comerlo y no llega envuelto, pasa de coche en coche sin envoltura recibiendo salibas estornudos, sudor, lagrimas y de cuanto hay, o sea lo que se llama buffet, no lo es, esto que digo está filmado en YOUTUBE por alguien que viajó en un tren que salió de la Habana como a las 2 o 3 pm. con los precios del pasaje, se puede ir pensando en crear una empresa destinada solamente a los buffet ferroviarios pero que radique en todo el pais, pues ningun tren viaja vacio y vende mas que muchos restaurantes juntos, o lograr que partuiculares se hagan cargo de eso en el ferrocarril, como una cooperativa de buffet para trenes de pasajeros y es otro dolor de cabeza menos para el gobierno, así hacen muchos paises y no les va mal.

Francisco dijo:

44

6 de diciembre de 2015

08:10:52


¿Tanto cuenta proveer para cada viaje, dos bidones de lavandina o acaroina, un balde, una escoba un trapo de piso... y una persona que se haga cargo de mantener esos baños en situación de higiene??? El tema es muy sencillo, a esa persona se le entrega cada equipo de limpieza al comenzar el viaje, y una libreta de control que, en cada estación que se detenga, su jefe suba al tren, revise los baños y observe en la libreta si están en perfectas condiciones y su firma. Finalmente al llegar al destino final, el Jefe de la estación que reciba el tren haga su control final... y si los baños han llegado limpios le firme la libreta autorizandole a "cobrar su correspondiente salario" por el "normal servicio prestado". ¿Es acaso algo tan difícil de planificar?

Antonio Santana dijo:

45

28 de octubre de 2016

16:08:18


Senores todo lo que ha expresado el senor Ronald Boffill en la entrevista es lo real, el dinero no ha dado para mas, la unica mejora que considerable y palpable que ha tenido los ferrocarriles de Cuba despues de los anos 55 y pico fue en 1975, cuando se ingreso al sistema FCC un considerable parque de coches FIAT Argentino y locomotoras M62k de URSS, asi como las 50 Locomotoras canadiense; Se capacito personal y se tomaron diferentes medidas que a largo plazo arrojo mejores resultados. Llegaron loos anos 85 y pico y el PE Mas los cambios en Europa las cosas cambiaron. Y mas para decir; Pero dentro de todo este deterioro y falta de recursos, hay la falta de estimulacion y remuneracion constante del empleado que al final con la escases se ve obligado a : no poner atencion en su trabajo y y resolver con recursos que encuentra a la vista e igual hacen los superiores en mchos casos. Por eso nunca van a mejorar mientras no hayan recursos suficientes para sostener el actual y hacer nuevos proyectos.