ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Ernesto Londoño(a la izquierda) en la Redacción Nacional de Granma junto a los periodistas Lissy Rodríguez(a la izquierda), Karina Marrón, Sergio Gómez(al fondo) y el Director del Periódico, Pelayo Terry. Foto: Juvenal Balán

Confieso que, con el ajetreo diario, había pensado no escribir sobre la visita de Ernesto Londoño, editorialista del New York Times (NYT), al periódico Granma. Pensé dejarle esa misión de contar acerca de los intercambios con este redactor quizás a otro de los que seguramente conversarán con él durante su visita a Cuba. Sin embargo, tanta gente ha preguntado después de ver su twitter (@londonoe), que decidí aventurarme a resumir los principales temas sobre los cuales compartimos criterios por espacio de dos horas.

Fue un diálogo diáfano, aunque se sabe que entre periodistas las conversaciones siempre están acompañadas de esa especie de termómetros personales o instintos, como quieran llamarles, con los que constantemente estamos evaluando a nuestro interlocutor. Al menos es así para mí. Uno está atento a las preguntas, la introducción de estas, el tono… en fin, todas esas otras variables que intervienen en una conversación y que sobrepasan las palabras. Londoño se me reveló entonces como un entrevistador sagaz, un periodista al que admiré y del que sin dudas aprendí esa tarde, por ser justamente la entrevista el género que más “respeto”.

No tengo que decir que es una persona inteligente, de eso habla su currículo y su juventud, pero sí creo que decirles de su cordialidad y su serenidad, pueden traducirles un poco la imagen del periodista con el que tuve la posibilidad de conversar, junto a otros cinco colegas del Granma, entre los cuales estaba el director.

Lo primero que nos preguntó fue sobre la encuesta que recientemente se publicó en las páginas de nuestro diario y el modo en que los resultados de esta pudieran incidir en las transformaciones del periódico. Fue esa una oportunidad para explicarle los pasos que se han ido dando para cambiar a nuestro querido “Yate” —como la nueva página web, la apertura de los comentarios en ella y el trabajo en las redes sociales— y también la decisión de continuar haciéndolo en el diseño de la publicación impresa, los formatos de salida de la información y sobre todo en los contenidos.

La encuesta es el momento final de un estudio de lectoría que resulta vital para poder replantearnos las cosas sin hacerlo a ciegas: quiénes nos leen, qué buscan, qué quisieran leer… En fin, pistas para no solo imaginar sobre lo bueno o lo malo que estamos haciendo, sino tener una idea más clara y cercana a la realidad.

Londoño indagó entonces por el modo en que nos reta hoy la pluralidad de voces que existen en la red, incluso a pesar de la baja penetración que tiene Internet en nuestra sociedad. Diversidad de sitios web y publicaciones digitales, blogs e incluso las cuentas de twiter y facebook, entre otras redes sociales, forman parte de ese pintoresco panorama en el que la información ha dejado de ser un patrimonio exclusivo de los medios.

Sobre ello dialogamos y compartimos experiencias de ocasiones en las que las redes nos han servido como fuente primaria de información, o las veces en que ha sido un blog quien ha destapado un asunto, en fin, la competencia e interacción que naturalmente se va produciendo.

Darle mayor participación a la gente a partir de la publicación de las cartas en las páginas de viernes, abrir el espacio a los comentarios en la web, la realización de entrevistas online y su traslado luego al impreso para que llegue la información a quienes están desconectados y secciones como En twitter, han sido formas de convivir con el mundo virtual; un camino en el que falta aún mucho por recorrer.

Y por supuesto, hablamos sobre el modelo de prensa cubano y sus diferencias con el norteamericano, que al final es en el cual él ha ejercido la profesión.

En lo personal dije al respecto que quien quisiera conocer las fallas de nuestro modelo de prensa o del periodismo que hacemos en Cuba solo tenía que leer las actas o resúmenes de los congresos de la Unión de Periodistas de Cuba para saberlos. Más recientemente y con un basamento científico sin lugar a dudas, está incluso la publicación del libro del profesor Julio García Luis, el cual hace una disección de la prensa cubana y los beneficios y perjuicios que han tenido para nosotros las circunstancias internacionales, como la guerra mediática que existe contra el país, y las internas, como las relaciones con el Partido, las diferentes instancias del Estado y las fuentes informativas.

Más allá de esto, las distancias siempre van a existir, pues en primer lugar, se trata de la misión social en función de la sociedad a la que se debe, y que es lo que hace que aquí pueda ser un motivo de preocupación y reflexión en la prensa la música que escuchan los jóvenes, mientras en otro lado meterse en esos asuntos puede verse como una intromisión en las libertades de las personas.

Leyendo un ejemplar de Granma del viernes 21 de noviembre de 2014. Foto: Juvenal Balán

El diálogo fluyó en torno a los intereses del capital y su impacto sobre las agendas de los medios en un modelo de prensa y el ejercicio de la crítica y la investigación en el otro. Un momento en el que compartimos puntos de vista y también mostramos que a pesar de las lagunas profesionales, las ausencias y esa permanente carrera por alcanzar desde la agenda mediática esa agenda pública cubana tan diversa, polémica y profunda (no olvidar el nivel de instrucción del pueblo cubano), nuestros medios no son tan mansos como nos presentan.

De los editoriales de NYT Londoño no dijo más de lo que ya ha mencionado en otras entrevistas. Él es parte de una junta editorial que cuenta con 19 miembros, se reúnen tres veces en la semana, proponen los temas, debaten, se hacen preguntas… Este viaje a Cuba es parte de ese trabajo de preparación necesario y conllevará encuentros con actores de la sociedad tan disímiles como intelectuales, funcionarios gubernamentales y blogueros.

Tomamos café mientras hablábamos, recorrimos nuestras modestísimas redacciones y locales de trabajo, y hasta se llevó consigo un libro: De la confrontación a los intentos de ‘normalización’. La política de los Estados Unidos hacia Cuba, de los historiadores cubanos Elier Ramírez Cañedo y Esteban Morales Domínguez.

La semana próxima pudiera haber una saga de esta historia, pero para entonces, prometo no esperar y escribir.

Durante el intercambio con periodistas de Granma. Foto: Juvenal Balán
Junto al director recorrió diversas áreas del periódico. Foto: Juvenal Balán
En el departamento de Fotografía le interesó la colección de cámaras antiguas. Foto: Juvenal Balán
El periodista Sergio Alejandro Gómez, jefe de la Redacción Internacional, le regaló un libro sobre las relaciones Cuba-Estados Unidos. Foto: Juvenal Balán
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Ernesto dijo:

1

26 de noviembre de 2014

23:48:02


el usuario en twitter de Londoño es @londonoe

Gualterio Nunez Estrada dijo:

2

27 de noviembre de 2014

02:49:55


Seria interesante y ganancioso para ambas partes intercambiar articulos que serian publicados en ingles y espanol en ambos periodicos previo acuerdo por las redacciones de "Granma" y "The New York Times"., tambien deberian intercambiar corresponsales en las mesas de redaccion y establecer un sistema de videoconferencias para verificar la credibilidad de las informaciones.. Por un periodo de seis meses periodistas de "Granma trabajarian en "The New York Times" y de este periodico en "Granma" ya que el 90% del periodismo, sea de izquierda o de derecha, sea en Cuba o Estados Unidos, responde a un protocolo tecnico basado en la necesidad etica y al balance informativo que aporte al lector informacion util para su actividad activa y hay al presente multiples patrimonios culturales y de parentesco entre Cuba y Estados Unidos que avalan ya esta necesidad urgente de intercambiar informacion por encima de cualquier espejismo ideologico motivado por cincuenta anos de un bloqueo a Cuba historicamente pirrico porque evidentemente ha chocado contra una pared esta politica rechazada por anos en el seno de la comunidad internacional..Todo es ponerse de acuerdo en temas utiles a ambos paises.

Leandro dijo:

3

27 de noviembre de 2014

06:23:36


El NYT como ha dicho Fidel, es un diario influyente en la política de los EE.UU. y a mi juicio, esta visita forma parte del proceso que está teniendo lugar en los EE.UU. para lograr un cambio en la política hacia Cuba, que considero que no implica un cambio en el objetivo final de los grupos de poder de ese país hacia Cuba, que consiste en lo que llaman "cambio de régimen", sino en las vías para lograrlo, ya que las empleadas hasta la actualidad han fracasado. Es parte de la política de "poder inteligente" o "poder suave". Al respect, en el 2013, en Miami, Obama decía: "….tenemos que seguir actualizando nuestras políticas. Tengan en cuenta que cuando Castro llegó al poder yo acababa de nacer. Así que la idea de que las mismas políticas que pusimos en marcha en 1961 de alguna manera serían todavía tan efectivas como lo son hoy en la era de Internet y de Google y de viajes mundiales, no tiene sentido." Los editoriales de NYT respecto a Cuba lo que hacen es apoyar esa idea de Obama, que por supuesto, es la idea de importantes círculos de poder de los EE.UU. En esos editoriales se puede leer: “…abrir el camino para reanudar lazos diplomáticos, … permitiría que Estados Unidos tuviera mayores oportunidades de fomentar cambios positivos en la isla mediante la expansión de comercio, turismo y mayor contacto entre cubanos y norteamericanos”. “Miembros de las nuevas generaciones tienen distintos puntos de vista (a los de la vieja generación cubano-americana), y muchos sienten que el embargo ha sido contraproducente para fomentar un cambio político” “Cuba y Estados Unidos tienen sedes diplomáticas en sus capitales, conocidas como secciones de intereses, que desempeñan las funciones de una embajada. Sin embargo, los diplomáticos estadounidenses tienen pocas oportunidades de salir de la capital para interactuar con el pueblo cubano y su acceso a los dirigentes de la isla es muy limitado”. “El nivel y envergadura de la relación podría crecer significativamente, dándole a Washington más herramientas para respaldar reformas democráticas” Una relación más saludable… crearía nuevas oportunidades para fortalecer la sociedad civil…» “…un acercamiento con la isla más poblada del Caribe … ayudaría a mejorar las relaciones de Estados Unidos con varios países de América Latina y a impulsar iniciativas regionales que han sufrido como consecuencia del antagonismo entre Washington y La Habana.” Se trata pues, de ampliar las "herramientas" para lograr el salto hacia atrás en nuestro país, hacia el capitalismo subordinado a los intereses de los EE.UU. y con ello, a la vez, detener los procesos progresitas e integracionistas que tienen lugar en Nuestra América. No olvidemos el llamado que hiciera el G.E. Raúl Castro en el 50 aniversario de la Revolución "no reblandecerse nunca con los cantos de sirena del enemigo ….que por su esencia, nunca dejará de ser agresivo, dominante y traicionero." No obstante, con conocimiento de causa, bienvenido sea el cambio, aceptemos el reto.

Wilfredo dijo:

4

27 de noviembre de 2014

07:43:47


Me gusto mucho el artículo, encuentro amistoso, respetuoso e intercambios positivos. Felicidades a la Redacción Internacional y en especial a Karina. Desde Río Grande do Norte, Brasil.

salvador dijo:

5

27 de noviembre de 2014

09:05:50


Muy bueno el intercambio y se están dando pasos muy importantes, ojalá que sea para bueno y es muy posible que así sea pues el NYT es uno de los editoriales más influyentes en EE.UU, le tienen que hacer ver la realidad a la opinión pública norteamericana.