ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Biodigestor Tubular ó Plug Flou. Foto: Ismael Batista

En los últimos años se ha intensificado en nuestro país el uso del biogás a partir del manejo de los residuos orgánicos, lo cual ha contribuido a las acciones realizadas para minimizar la emisión de los gases de efecto invernadero.

El biogás es una mezcla de gases, compuesta básicamente por el metano (CH4), dióxido de carbono (CO2) y otros gases en volúmenes de trazas, que son resultado de un procedimiento denominado digestión anaerobia (sin oxígeno). Entre los elementos que pueden utilizarse para obtenerlo figuran los desechos de la agricultura, las excretas de los animales y el hombre, así como otros residuos de la industria alimentaria.

Roberto Sosa, director del Centro de Pro­moción y Desarrollo del Biogás (CPDB) del Instituto de Investigaciones Porcinas (IIP), señaló a Granma que esta mezcla constituye un proceso natural que el ser humano ha perfeccionado mediante la búsqueda de sistemas ingenieriles para aprovecharlo.

De esta forma, el CPDB de conjunto con otros organismos, desarrolla acciones orientadas a promover la utilización del biogás en el sector estatal y en el cooperativo-campesino, a partir del tratamiento correcto de los residuales porcinos.

USO DE BIODIGESTORES

Actualmente Cuba cuenta con mil biodigestores aproximadamente, entre el sector estatal y el cooperativo-campesino. Foto: Ismael Batista

Todas aquellas instalaciones técnicamente diseñadas que producen biogás son denominadas plantas de biogás o biodigestores. Un biodigestor, señaló Sosa, es una instalación donde se garantiza la digestión anaerobia o la no inclusión de aire para procesar y tratar residuos y excretas, y que a su vez está diseñada para aprovechar el biogás y el material orgánico (efluente), obtenidos de las reacciones bioquímicas.

El tratamiento de los residuos constituye actualmente una necesidad para evitar la contaminación del medio ambiente, además de traer consigo otras ventajas. El efluente, por ejemplo, puede ser empleado como fertilizante orgánico mientras que el biogás es un combustible que se utiliza para generar electricidad y calor, así como en la cocción de alimentos, de acuerdo con Sosa, el uso más extendido que existe en el país.

“Aunque ya hay instituciones como la agropecuaria del MININT en Pinar del Río, Sancti Spíritus y Ciego de Ávila, que generan energía eléctrica a gran escala e incluso entregan al Sistema Electroenergético Nacional (SEN). Actualmente existen tecnologías en el mundo que, por cada metro cúbico (m³) de biogás entregan dos kilowatt hora (kw/h). Hay también plantas muy grandes y eficientes que pueden generar incluso por cada metro cúbico, 2,2 kw/h”, destacó.

En el uso de estas instalaciones en Cuba existen básicamente dos etapas. De acuerdo con Sosa, “la primera vez que se emplearon fue en los años 80, con un proyecto realizado con las Naciones Unidas para las vaquerías, mediante el cual se construyeron alrededor de 500 unidades del tipo campana flotante. Des­pués se interrumpió, quizás porque teníamos un abastecimiento importante de combustible de la antigua Unión Soviética.

“Durante los años 90, el Instituto de Inves­tigaciones Porcinas (IIP) comenzó un proyecto con la colaboración de Alemania para la generalización de biodisgestores del tipo cúpula fija o tipo chino y la capacitación de otras instituciones del país”.

Actualmente Cuba cuenta con 1000 biodigestores aproximadamente, entre el sector estatal y el cooperativo-campesino. De ellos, alrededor de 800 son de cúpula fija y el resto tubulares.
“Los de cúpula fija o tipo chino requieren de una buena cantidad de materiales de la construcción, como cemento, áridos, bloques, ladrillos, acero, recursos que son necesarios para edificar viviendas. Además, en su realización deben participar albañiles muy especializados, que respeten todos los detalles ejecutivos.
“Los tubulares son una especie de tubo flexible hecho con materiales que puede ser polietileno o Poli Vinil Cloruro (PVC), que solo necesitan instalarse en una zanja apropiadamente construida. Su realización es muy rápida y mucho menos costosa, lo que más demora es hacer los registros de entrada y salida”, manifestó.

Pero de acuerdo con Sosa, los biodigestores de cúpula fija se hacen en el país, mientras que los tubulares se importan, por un costo de 600 dólares la unidad, por lo cual se están desarrollando acciones de investigación y pruebas para fabricarlos aquí.

“Buscamos tecnologías económicas, efectivas, rápidas y que no tengan mucho margen de error humano. Actualmente hay unos nue­ve proyectos —en tramitación o ejecución— de colaboración con el Programa de Pequeñas Do­naciones (PPD) de las Naciones Unidas que comprenden más de 500 unidades de este tipo que se van a instalar durante este año y el que viene. Estos proyectos se están trabajando conjuntamente entre el Grupo de Producción Porcina del MINAG y la ANAP”.

Las proyecciones previstas hasta el 2020 establecen la fabricación de mil biodigestores por año. Del Plan previsto para este 2014, hasta junio ya se habían terminado 305, en construcción se encuentran 216 y en preparación 479.

Las estimaciones de los especialistas indican que la cantidad de biodigestores que funcionan en el país permite beneficiar entre 4 mil y 8 mil personas en el campo.

“No es muy difícil hacer un biodigestor —indicó Sosa—, existen varios modelos que ha construido la población, incluyendo el uso de tanques desechados por la industria donde logran estas condiciones anaerobias”.

El entrevistado puntualizó que para realizar un biodigestor es necesario disponer de residuos orgánicos que sean de fácil degradación biológica; tener el espacio necesario para la instalación del sistema y el almacenamiento de los efluentes o líquidos que salen de él y contar con el abasto de agua suficiente.

“Los interesados pueden dirigirse a las instituciones que tienen experiencia en construcción de biodigestores como nuestro centro; la Estación Experimental de Pastos y Forrajes Indio Hatuey; la Sociedad Cubana para la promoción de las Fuentes Renovables de Energías y el Respeto Ambiental (CUBASOLAR), la cual tiene una representación en cada provincia, la dirección de Energías Renovables del MINAG, entre otras.

El entrevistado también mencionó que el Instituto de Investigaciones Porcinas y la ANAP realizan capacitaciones a lo largo de todo el país con los campesinos interesados. “Existe un programa para que ellos mismos aprendan a hacerlo y transmitan los conocimientos. Si bien aún queda un segmento por familiarizarse con su uso, la gran mayoría de nuestros productores ya conocen las ventajas de estas instalaciones. Alrededor del 90 % de los biodigestores existentes se encuentran en el sector cooperativo-campesino”.

Las provincias más adelantadas en el uso del biogás son Pinar del Río, Villa Clara y Ciego de Ávila. “Hoy las zonas que tenemos priorizadas son aquellas que tienen convenios porcinos y que están sobre cuencas hidrográficas de interés nacional, local o provincial y las que puedan afectar las bahías”, enfatizó Sosa.

Sosa también indicó que actualmente se realizan licitaciones con empresas extranjeras para construir grandes plantas industriales (con el objetivo de tratar las aguas residuales porcinas), a partir de la importación de tecnologías.

“Estos sistemas tienen mayores requerimientos pues están compuestos de biodigestores de hasta 1000 m³ de capacidad, equipos de bombeo y purificación de biogás, censores, grupos electrógenos, etc. Está previsto que se hagan dos en Artemisa, una en  Matanzas, una en Cienfuegos y dos en Santiago de Cuba. Tenemos planes de construirlas entre este año y el que viene”.

De acuerdo con Sosa, actualmente existe una de estas plantas en el país, en el municipio capitalino de Marianao, donde se tratan residuos sólidos orgánicos de la ciudad. “Este sistema dispone de un grupo electrógeno de 60 kilovolt amper (KVA) y genera electricidad para las necesidades internas de la empresa de Comunales que se encuentra en sus cercanías”.

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Jge dijo:

1

8 de julio de 2014

22:29:47


Pienso que generalizar esta idea en el país sería una buena opción, magnífica pero para los que están directamente asociados a esta forma de energía les sería muy difícil el acceso a la información debido a que pueden ser campesinos, hombres de campos, por lo que sería muy bueno que se explicaran en los medios noticiosos provinciales, se ofrezcan seminarios zonales , locales por especialistas para enseñarles a los encargados de la importancia y lo que les beneficiaría a todos aquellos que hoy mantienen contratos con la empresa de porcino, algo que ha aumentado en los últimos años. Arriba Cuba

sonia dijo:

2

9 de julio de 2014

08:03:35


Hay que aprovechar todos los recursos que tengamos, los paises desarrollados lo hacen,( por que nosotros no lo podemos lograr?)...Como dice Jorge hay que orientar a la poblacion de la importancia y beneficios que esto genera y de forma natural...

Capitan Chucho Paniagua dijo:

3

9 de julio de 2014

09:41:59


Saludos! Este tema habia sido discutido en los Foros del Periodico Vanguardia hace varios años, creo que fue en el 2008. En mis trabajos he construido/diseñado varios equipos de esta clase en Vietnam y Laos. Estoy de acuerdo con lo que dicen aqui en este articulo. Una de las cosas en que diferimos es que la mayoria de los proyectos que construimos en vez de usar el biogas para cocinar, lo usabamos como combustible para una plantica electrica. Aunque se require un poco mas de capital, nuestra razon fue por la practicalidad: en Cuba hay electricidad en todos lados pero el uso de biogas require TUBERIAS y tuberias de gas no existen en todos lados, especialmente en sitios rurales, donde tipicamente estan los recursos biologicos (bagaso, madera, desechos de plantas, etc) Pero admito que en una zona urbana el sitio donde mas abundancia ocurre el "combustible" es en la planta sanitaria. Si uno hace un survey/sondeo mundial, la grann mayor parte de la capacidad de generacion electica esta localizada en las plantas de sanidad. Un punto fiinal: Muchas veces los diseñadores han decidido en vez de usar el biogas para combustible en una caldera o para cocinar como en el ejemplo, lo usan como combustible en unas generadoras diesel. Este tipo de generador dura mucho tiempo y en muchos lados, incluyendo a Cuba hay muchos mecanicos/tecnicos con experiencia diesel. Capitan Chucho Paniagua

Antonio Vera Blanco dijo:

4

9 de julio de 2014

10:12:37


Casi siempre se comete el error de buscar la manera de que parezca fácil el manejo del sistema. Se tiende a que funcione solo. Mala opción, esa que tomamos. Todos los sistemas requieren de conocimiento, mantenimiento, vigilancia y control. Éste no estará exento de ello. Aún, en el mundo, los biodigestores se perfeccionan, y eso de que se usa más allá de la época de Marco Polo.

laura dijo:

5

9 de julio de 2014

12:08:00


Falta haría que se pudiera incrementar el uso del biogás para la cocción de alimentos, incluso en las zonas urbanas, resolvería el problema de muchas familias, disminuiría el consumo de electricidad, y se evitaría la liberación del gas metano que tanto daña el medio ambiente. Se generarían nuevos empleos, que podrían subsidiarse con la venta del producto. Aunque no sabemos que tan costosa pudiera ser la producción. Una vez leí en un artículo que en Pinar del Río se llenaban bolsas con biogás y se distribuían a la población. Espero que no tomen esto como una idea disparatada, sino como un deseo de resolver mi problema , el de otros tantos cubanos y de la economía del país.