ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Dedicar tiempo a los menores para es­cucharlos y compartir sus problemas, es también una forma de prevenir el abu­so. Foto: Anabel Díaz

Considerado por los especialistas como un fenómeno “oculto”, el maltrato o abuso infantil implica cualquier acción u omisión no accidental en el trato hacia un menor de 18 años, por parte de padres o cuidadores, que le ocasiona daño físico o psicológico y que amenaza su posterior desarrollo.

De acuerdo con las pediatras Francisca Cruz, responsable del Grupo Nacional de Adolescencia del Pro­grama Materno Infantil del Ministerio de Salud Pública, y Silvia León, responsable en la capital, el tipo de maltrato más frecuente en las edades más tempranas es la negligencia o el abandono físico; y en la adolescencia, el maltrato emocional a través de palabras, gestos, apatía e imposición de criterios.

En estos menores, indicaron, generalmente se observan patrones de baja autoestima, incapacidad para confiar en otros, conducta agresiva, retraimiento, miedo de realizar ac­tividades nuevas, problemas escolares, hiperactividad, insomnio, abuso de drogas o de alcohol y tendencia a interrupciones en su estabilidad vivencial, su sentido de comunidad y estructura familiar.

La doctora Cruz comentó que “muchos estudios demuestran que cuando alguien es maltratado o abu­sado durante la niñez, existen grandes posibilidades de que sea violento en la adolescencia o adultez o que tenga tendencia a la depresión, padecer de trastornos psicosomáticos, psiquiátricos y psicopatológicos. Hay personas que son capaces de sobreponerse a la adversidad y resultan fortalecidos, pero hay otros que no, y se enferman.

“El maltrato infantil llega con di­ferentes caras a nuestros hospitales y somos los especialistas los que de­bemos estar alertas para descubrirlo. A veces dicen que el niño se cayó y no que lo dejaron caer, que se fajó con el hermanito, y no que fueron ellos quienes le dieron el golpe.

“Siempre se piensa en el maltrato de adultos hacia niños, pero también existe entre los propios mu­chachos pues algunos se consideran con más poder porque son más grandes”.

Las especialistas indicaron que cuando a los centros hospitalarios llega algún caso con signos de violencia, se diagnostica con el médico que lo recibe y se establece una comunicación con las áreas de Psicología y Salud Mental, y si el abuso es sexual, se informa directamente al Centro de Atención a la Víc­tima.

“Generalmente todas estas situaciones ocurren en familias disfuncionales, hay organismos comunitarios que ya tienen bien identificados los problemas; por ejemplo, es muy importante el trabajo del médico de familia, la enfermera, el oficial de prevención y organizaciones como la Federación de Mujeres Cubanas”.

Para las entrevistadas, uno de los escenarios más importantes continúa siendo el ámbito familiar, por la responsabilidad que tienen en la educación formal de los menores.

En ese sentido, Francisca Cruz expresó que en la etapa de la adolescencia hay grandes cambios hor­monales, el cerebro se está formando y la zona donde debe aflorar el raciocinio y el control de im­pulsos, no está completamente desarrollada, pero sí la emocional.

“Entonces desde la niñez debe empezarse a trabajar en la educación emocional, para que aprendan a controlarse. Es bueno que les den responsabilidades, los interesen en la lectura, actividades culturales y deportivas para que sean capaces de desarrollar habilidades y sepan después cuando venga algún problema, autorregularse”.

Al concluir la entrevista, la doctora León se refirió a la importancia del evento. “Todas estas reuniones e in­tercambios nos van a ayudar a perfeccionar el sistema de vigilancia y de protección a la infancia; aún hay que trabajar en la invisi­bilidad de la violencia pues hay muchos casos que nunca se llegan a conocer”.

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wil dijo:

1

30 de mayo de 2014

08:45:08


qué bueno que alguien habla sobre maltrato a los menores. estoy harto de ver como cualquiera le da un bofetón a un niño en la calle , entre otras cosas... y no pasa nada. Debería haber algún tipo de castigo para estos padres "castigadores". El que no se sienta preparado para criar a un niño con todo el amor y la paciencia que se merecen, que simplemente no lo traiga al mundo y punto. A la periodista gracias por traer a colación este asunto y la exhorto a escribir sobre el maltrato a las personas de la tercera edad.

yarelis dijo:

2

30 de mayo de 2014

11:43:38


Me alegro muchisimo que se toque el tema, pues siempre he pensado mucho que en nuestro pais todavia debemos preocuparnos mas por nuestros ninos y adolecentes. Y no solo maltratos fisicos son peligrosos en la crianza de un nino, mas peligrosos son los maltratos psicologicos durante la nines, tener padres alcoholicos o con mala conducta que no son un buen ejemplo. Debemos tener leyes fuertes, que nos permitan hacer algo cuando vemos a un nino en dificiles condiciones, ya sea de un vecino, conocido o de cualquier familia. Los padres necesitan un poco de presion, para que crien con amor y paciencia a la familia que crean o pueden perder su paternidad, siempre que alla una persona dispuesta a dar todo el amor e interes a un nino. muchas veces nos encontramos con casos de abuelas que crian a sus nietos con todo el amor del mundo y con toda la paciencia que le ha dejado la experiencia, pero los padres que no se preocupan o en ocasiones son mas infantiles tienen todo el derecho de hacer con el nino lo que les venga en gana. Una ley que proteja a nuestros ninos para que sean felices pues ellos son la esperanza del mundo.

Fernando dijo:

3

30 de mayo de 2014

19:57:05


Hay que disernir entre maltrato y educación, a mi mis padres me dieron buenas tundas cuando hacía algo grave, aunque la mayoría de las veces bastaba una regañina, hoy se lo agrarezco y los adoro. Ahora se estila que los hijos se crien con todas las libertades y luego no respetan a nadie, no reconocen ninguna autoridad ni control. Aquí en España la protección al menor ha llegado a limites de falsas denuncias de abusos de hijos a padres y la condena de estos con ordenes de alejamiento y hasta pago de indemnización. Hay que tener medida.