ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: RAÚL LÓPEZ SÁNCHEZ

La Gaceta Oficial de la República de Cuba en su edición extraordinaria No. 21 publica hoy un conjunto de normativas cuyo propósito fundamental es el de otorgar más independencia y autonomía a la empresa estatal socialista, de manera tal que esté en condiciones de ocupar el verdadero papel que le corresponde en el desarrollo de nuestra economía.

Según explicó a Granma Grisel Tristá Arbesú, jefa de Área de Perfeccionamiento de Entidades de la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo, en la Gaceta aparecen las modificaciones al Decreto Ley 252 y al Decreto 281 del Consejo de Ministros, que rigen el trabajo para las empresas donde se aplica el perfeccionamiento empresarial, proceso que en estos momentos se actualiza fundamentalmente, como parte de la implementación del Lineamiento No. 15 que plantea que el Perfeccionamiento Empresarial se integrará a las políticas del modelo económico a fin de lograr empresas más eficientes y competitivas.

Aparecen, además, otras tres resoluciones (aplicables a todas las empresas del país) de los ministerios de Trabajo y Seguridad Social y Finanzas y Precios que establecen las regulaciones en cuanto a la vinculación del salario a los resultados, precio mayorista para la venta de las producciones que constituyen excedentes del encargo estatal y las nuevas relaciones financieras de las empresas.

En tal sentido, resulta importante destacar también, que la  implementación de los Lineamientos aprobados en el Sexto Congreso del Partido, sienta las bases para paulatinamente separar las funciones estatales de las empresariales, crear condiciones para potenciar el desarrollo de las fuerzas productivas, así como incrementar las facultades al sistema empresarial estatal del país. Es por ello que las directivas del Plan de la Economía para el 2014 incorporaron las medidas que se han autorizado como parte de la ejecución de las políticas aprobadas para la actualización del modelo económico cubano, que contribuyen a la ampliación de las facultades del sistema empresarial estatal.

Entre los cambios más importantes Tristá Arbesú destacó la flexibilización de los objetos sociales de las empresas, en las cuales recae la facultad de decidir qué actividades secundarias y de apoyo derivadas de su objeto social está en condiciones de realizar, lo que les permite producir aprovechando mejor todas sus potencialidades.

Al respecto, la directiva enfatizó en que las empresas, luego de cumplir con su encargo estatal, podrán comercializar sus excedentes o inejecuciones al precio que fije la relación entre la oferta y la demanda.

Otra de las novedades es que se define un sistema de indicadores directivos más concentrado para medir el desempeño de las mismas. A partir de ahora serán siete: las ventas netas totales, las utilidades del periodo, el encargo estatal, las ventas para la exportación, el aporte por el rendimiento de la inversión estatal, la rotación del capital de trabajo y el aporte en divisas, este último, mientras exista dualidad monetaria.

“El Plan de la empresa lo aprueba ahora el Presidente de la Organización Superior de Dirección Empresarial (OSDE), algo que hasta el momento hacía el Ministro del ramo o el Presidente del Consejo de la Administración Provincial, si la entidad es de subordinación local. Esto constituye un cambio fundamental, y por tanto, seguimos en el camino de la descentralización de facultades”, precisó.

Igualmente, con las directivas del Plan 2014 se eliminaron las restricciones administrativas para la formación del salario en el sector empresarial. “Las empresas podrán distribuir el salario hasta el  límite de sus posibilidades económicas y financieras y hasta tanto no sobregiren el gasto de salario por peso por valor agregado bruto planificado. Con estos preceptos se aprueban los sistemas de pago, por las propias empresas en caso de que ellas se encuentren en perfeccionamiento empresarial y por las OSDE para el resto.

En las nuevas relaciones financieras las empresas no tendrán que aportar la depreciación y amortización de activos fijos tangibles e intangibles, ni las reservas no utilizadas en años anteriores. Igualmente, podrán retener hasta el 50 % de las utilidades después de impuesto al cierre del año, lo que significa un 20 % más que lo que hasta ahora estaba establecido.

Las reservas que se creen se utilizarán para incrementar el capital de trabajo, financiar inversiones, desarrollo e investigaciones y capacitación, así como para amortizar créditos bancarios. En este sentido, se incorporan nuevos conceptos: se podrá crear una reserva denominada Fondo de Compensación para cubrir desbalances financieros a nivel de la OSDE y otras para uso específico de la organización superior.

Además, se generaliza para todas las empresas la posibilidad de distribuir utilidades entre los trabajadores como estímulo por la eficiencia económica, siempre y cuando tengan una auditoría financiera con resultados satisfactorios o aceptables en los últimos 18 meses, se cumplan los indicadores directivos y no se deteriore la correlación ingreso medio productividad.

En el transcurso de este año, la implementación de estas y otras medidas, irán “creando condiciones para que las empresas puedan desarrollarse progresivamente en correspondencia con sus posibilidades económicas y la capacidad de dirección de sus cuadros, de quienes se requerirá mayor preparación y capacitación”. Todo este proceso de aprobación de la distribución de utilidades, ya no es una función de los Organismos o Consejos de Administración Provincial; a partir de este año, será facultad de las Juntas de Gobierno —donde estén creadas— de las Organizaciones Superiores de Dirección Empresarial o de las empresas, según corresponda.

No olvidemos que este es un proceso gradual de descentralización de facultades —apuntó Tristá Arbesú— con el cual aumenta la responsabilidad de los directivos en las decisiones que competen a sus propias empresas. En consecuencia, resulta indispensable prepararse desde la base hasta el más alto nivel, de manera tal que lo diseñado hasta el momento arroje cada vez mejores resultados.

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Francisco Porto dijo:

1

27 de abril de 2014

22:52:45


"se generaliza para todas las empresas la posibilidad de distribuir utilidades entre los trabajadores como estímulo por la eficiencia económica..," Esto es positivo. No puedo criticar lo que siempre consideré que era correcto.

Armando Cardona dijo:

2

28 de abril de 2014

00:54:21


Me uno al comentario del amigo Francisco Porto y añado que la eficiencia en la administración de una empresa es valor fundamental a proteger, independientemente del sistema económico. No hay, por ejemplo, una contabilidad socialista y otra capitalista, ni una eficiencia productiva socialista y otra capitalista. Los principios para la operación eficiente de una empresa son los mismos. Lo único es que en la empresa estatal socialista --como ocurre en empresas estatales en el mundo capitalista, que las hay, incluso en Estados Unidos-- se exige una mayor disciplina y responsabilidad social, porque se trata de recursos y haberes públicos. En todo caso, la noticia es muy positiva.

Nardo dijo:

3

28 de abril de 2014

05:07:18


Al compañero Francisco sugiero el interesante artículo "Las reformas económicas en Cuba, los intelectuales contestatarios y la cuadratura del círculo" que la web Rebelión, la más importante de la izquierda en lengua española ha publicado en el link http://www.rebelion.org/noticia.php?id=183762 donde se aborda el tema y también el debate que suscitó el artículo "Cultura de la propiedad privada o ¡Cuidado con ese culto!" del estudioso martiano Luis Toledo Sande disponible en el link http://luistoledosande.wordpress.com/2014/03/13/cultura-de-la-propiedad-privada-o-cuidado-con-ese-culto/. En ambos se aborda el tema de la propiedad estatal. Saludos

Pablo LML dijo:

4

28 de abril de 2014

07:43:50


Yo creo que “La Empresa Estatal Socialista”, es igual que cualquier empresa estatal que exista en cualquier país. Habrán países con economías de diferentes estilos y orientaciones, pero la verdad es que de forma masiva o no, de forma sectorizada o no, no hay prácticamente ningún país que no tenga una empresa estatal. Siguiendo el hilo a esta introducción, pienso que Cuba debe de tener un sector estatal dentro de su economía, el cual debe de existir en parte de algunos sectores estratégicos y que además de esta mencionada empresa estatal, deben existir cooperativas en casi todos los sectores de la economía y en casi todos los niveles de los mismos. La combinación de la empresa estatal, con las cooperativas, con las empresas extranjeras, con las empresas mixtas y los cuentapropistas, harán una economía más dinámica. Aparejado a esto está el tema de aplicar leyes antimonopolio, con las cuales obtendremos que una cooperativa pueda competir con una empresa extranjera o con una mixta, e inclusive, evitar que una sola cooperativa, sea agropecuaria o no, tenga el dominio de un nicho, subsector o sector del mercado. La competencia facilita el desarrollo, genera iniciativas y mejora los precios al consumo. No hay nada difícil en esto. Desgranemos como ejemplo los Ministerios de la Construcción o de la Industria Ligera, y digamos dentro de su estructura estatal monopolizada, donde debemos y tenemos posibilidades de generar nuevas formas de gestión y de propiedad y seguramente que podremos ver fuentes importantes de generación de riquezas, de empleos, de desarrollo tecnológico, de sustitución de importaciones y generación de exportaciones. Cuando hagamos esto, también vamos a descubrir muchas oportunidades de negocio que irían a nutrir la nueva ley de inversiones. El tema es trabajar y no hacerlo solo con la experiencia interna de Cuba, sino abriéndonos al mundo, a país por país para abrazar lo bueno y desechar lo malo. También es necesario señalar que en todos los países que he visitado y estudiado, de economía capitalista de mercado, las empresas estatales no tienen que funcionar como una empresa privada. No pueden tener pérdidas y los beneficios serían los justos pues están vinculadas a temas que afectan a la población en general. Para acceder a un puesto de una empresa estatal hay que rendir con unas convocatorias y concursos y los que aspiran a formar parte de ellas, sabrán que tendrán una estabilidad salarial y un empleo garantizado pero que si quieren beneficios y utilidades, mejor lo deben de intentar en el sector privado.

mejias dijo:

5

28 de abril de 2014

07:46:01


A mi modo de ver el principal problema que existe con la empresa socialista es el divorcio que existe con el principal consumidor, el pueblo. Esto se refleja muy bien en el contenido del trabajo periodístico, que aclaro no tiene nada que ver ni con el periodista ni con el periódico, ellos solo están transmitiendo la política estatal al respecto. Y para ejemplificar el divorcio solo subrayo las líneas del propio artículo. “Al respecto, la directiva enfatizó en que las empresas, luego de cumplir con su encargo estatal, podrán comercializar sus excedentes o inejecuciones al precio que fije la relación entre la oferta y la demanda.”. ahora si quiero comprarle una cámara fría para mi paladar, para almacenar los productos, abaratar los costos y aumentar la calidad, debo comprarlo a no sé qué precio, pues de eso no existe oferta y demanda, pues el estado no se lo comercializa al consumidor final, pues a ello no teníamos derecho (no sé si hoy lo tenemos). Me pregunto que es el encargo estatal, pues una obra hecha por el estado para el beneficio del pueblo. y el hombre que trabaja por su cuenta, no trabaja también para el beneficio del pueblo. Ambos lo hacen bajo la misma filosofía, dar un beneficio obteniendo un beneficio. Hasta que no resolvamos este dilema seguiremos con la corrupción estatal, el robo estatal, y el coge pa mi casa en la empresa estatal lo que no puedo obtener en las tiendas.