ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Cuba cuenta con más de 400 bibliotecas públicas en todo el territorio nacional, incluidas las situadas en las montañas. Foto: Yordanka Almaguer

“La biblioteca cubana hoy tiene que estar a la altura tecnológica, científica y conceptual del siglo XXI. Hay que pensar qué biblioteca queremos, aspiramos y necesitamos”.

Así expresó el doctor Eduardo Torres Cuevas, historiador y director de la Biblioteca Nacional José Martí, en su conferencia magistral “Transformación e integración de las bibliotecas”, la cual dejara inaugurado el XIII Congreso Internacional de Información INFO 2014, que sesionará hasta el viernes 18 de abril.

La creación de la Biblioteca Nacional Digital, como medio de preservación de nuestra memoria histórica y la riquísima información que atesora Cuba, fue el tema central de su intervención. En ese sentido, el doctor Torres Cuevas subrayó que la Biblioteca Nacional tiene la responsabilidad de la preservación del patrimonio documental y bibliográfico de la nación cubana, para lo cual la modernización y colocación de la información que atesora en otros soportes es fundamental.

Se trata de un trabajo sistemático en el rescate de nuestro patrimonio, que permita conservar la memoria histórica y colocar esta información al alcance de las nuevas generaciones, dijo.

Añadió que “el catálogo de la Biblioteca Nacional, conformado por cerca de seis millones de ejemplares, se está digitalizando completo actualmente”. Dentro de un mes debe estar listo el catálogo completo de la colección cubana. Se está priorizando la colección nacional, los documentos raros y valiosos, y antes de finalizar el año debe estar concluido todo el catálogo de las salas especializadas, refirió el profesor. Posteriormente se pasaría a digitalizar los materiales de las salas generales.

Asimismo, señaló, no se esperará a concluir la digitalización para poner a disposición de los lectores los documentos en el nuevo formato, pues antes de concluir el 2014, debe estar online el nuevo sitio web de la biblioteca.

Otras instituciones como el Instituto de Historia, el Archivo Nacional, el Instituto de Literatura y Lingüística, Cubarte, la Casa de las Américas, y la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado cooperan con este proyecto, que busca materializar una biblioteca digital nacional en la que todos participen, y tributen información, mediante una red nacional que permita enlazar todas las bibliotecas del país.

Al respecto, el profesor titular de la Universidad de La Habana, Pedro Urra, quien disertó sobre las bibliotecas digitales como espacio de aprendizaje, cooperación y construcción colectiva, enfatizó en que “la biblioteca de los nuevos tiempos no puede dejar de ser la biblioteca cultural que hemos construido. Vivimos en una época donde la defensa y la reconquista del papel del Estado y de las organizaciones nacionales con capacidad de movilizarse para defender nuestros bienes públicos y comunes es ineludible, sobre todo en un entorno donde cada vez es más fuerte la globalización y el mercado”.

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Francisco Porto dijo:

1

15 de abril de 2014

06:47:26


Algo necesario. Un buen esfuerzo, que debe ser amplio, imparcial y desprejuiciado.

Dr. José Luis Aparicio Suárez. dijo:

2

15 de abril de 2014

08:27:59


A QUIENES CUSTODIAN LA CULTURA EN SALUD Vale reverenciar a los que rinden honor al conocimiento y se convierten en referentes para gestionar información y compartir el saber. Las nuestras no son hoy las bibliotecas tradicionales que un día fueron. Ni siquiera se ajusta la definición etimológica, que las define como locales donde se tienen o colectan libros para la lectura. El significado de ayer resulta insuficiente a la luz de hoy y parece insignificante cuando miramos al futuro. La majestuosidad del conocimiento no puede ser hoy encerrado en locales; pero sí puede ser gestionado por el talento y la dedicación de los hombres y las mujeres que dignifican las modernas bibliotecas. Cada 7 de junio convoca al homenaje mayor, recordando con gratitud a Antonio Bachiller y Morales, Padre de la Bibliografía Cubana y paradigma de lujo para una noble profesión. Estimula saber que son muchos los que beben de tan valioso legado y hoy se destacan por amar, clasificar y ordenar la producción científico-técnica que permitirá el progreso continuo. Nos enorgullece que su razón de ser sea el «usuario»”, profesional, técnico o estudiante, a quienes se deben, para que asimilen las riquezas intelectual y espiritual que atesoran las bibliotecas. Mucho se ha hecho hasta hoy, pero mucho más queda por hacer en función de ensanchar el horizonte cultural y científico en salud. Hay confianza en este ejército de gladiadores de la información y el conocimiento que, con ética, actitud ejemplar y humanismo revolucionario, sabrán enaltecer siempre tan encomiable labor, a veces anónima, pero siempre útil e imprescindible. La exhortación principal es a desarrollarse como «promotores del saber»; a estimular la lectura de lo bueno y el estudio del ser humano en el complejo mundo en que vivimos; a renovarse pertinentemente con el devenir, para ofrecer un mejor servicio, precisamente el que se espera, con calidad y rapidez. Sabemos de su capacidad y compromiso, del espíritu que los anima para, con una infraestructura técnica que tiende a mejorar y un diseño organizacional que se enriquece, lograr una eficaz conjugación de lo tradicional y de las infinitas posibilidades digitales que se abren paso. Aplaudimos sus esfuerzos por «convertir la información científico-técnica en un componente esencial al servicio del perfeccionamiento de la salud cubana», y vemos con renovado entusiasmo cómo se eleva la eficiencia de la «red de conocimientos» que defienden con ilimitada pasión. Abracen la integridad en el desempeño para que se estudie y publique más, con las plataformas ideales en cuanto a tecnología, o sin ellas. Sean consecuentes con una labor que hace historia y forma generaciones, con una profesión que se va dignificando, con el desarrollo de la especialidad de Información Científica y Bibliotecología, con las destrezas y habilidades que se necesitan para satisfacer a los usuarios, con la posibilidad que la vida les ha dado de contribuir a forjar el futuro. Cultiven la motivación que los identifica y multipliquen la pasión por el más profundo y amplio saber. Nunca se amilanen ante las dificultades, ni permitan que la rutina los derrote. Sean abanderados de la creatividad, y aproxímense con la virtud y el buen hacer a la excelencia que deseamos en la red de bibliotecas que honra a la Universidad Médica Cubana. Llegue el agradecimiento infinito a los que han ofrecido y ofrecen amor a una labor que enaltece. Sientan el reconocimiento sincero de quienes los admiramos por la humildad de su obra grande. ¡Felicidades!

Almagor Stein dijo:

3

15 de abril de 2014

11:43:01


Debería establecerse una colaboración con la Biblioteca del Congreso de los EEUU donde hay muchísimos documentos sobre Cuba y en particular sobre José Martí que a los cubanos nos interesaría conocer y estudiar.

milo dijo:

4

15 de abril de 2014

14:26:48


Hola soy bibliotecaria en salud aunque hace varios años trabajé en bibliotecas de Educación y Públicas también, me alegra mucho que se estén dando estos pasos, con la creación de biblioteca Nacional Digital, ojalá algún día a las bibliotecas de salud se le vuelva a conceder la importancia que tuvieron cuando se comenzaron a formar los proyectos de batalla de Ideas, al principio todo fue maravilloso, luego con la reducción de plantilla se perdió el sentido real y con el la gran importancia que tiene hoy para nuestro país la digitalización de las bibliotecas y en especial para el personal de la salud. Muy contenta con la creación proyecto de creación de la Biblioteca Digital Nacional. Éxitos.

Juan Miguel dijo:

5

16 de abril de 2014

00:46:24


Soy un asiduo lector, pero cuando digo asiduo, estoy hablando en serio. Para mi son fascínate los libros digitales, hasta el punto que me resulta tremendamente incómodo y anacrónico los libros de papel y caratula. En línea - y esta es mi sugerencia- he bajado por PDF un par de cientos ¿podría la Biblioteca Nacional ahorrarse tiempo y recursos, incluyendo en su digitalización los libros que ya están en línea? Estas bibliotecas virtuales no prohíben su reproducción, solo, que no se le de uso comercial. Y me alegra muchísimo que nuestra Biblioteca Nacional ponga a disposición de sus lectores, sin ánimo de lucro, algunos millones de libros. Pero en honor a la verdad, hay muchos sitios maravillosos en línea que bondadosamente ofrecen el servicio gratis, pero muy limitados. También hay que destacar, hay que ser honesto, que en los Estados Unidos -donde vivo- el sistema de librerías público es, y por mucho, el más completo y eficiente del mundo, hasta el punto que mandan a buscar los libros a otros estados y lo depositan en la librería de tu elección, y te avisan por teléfono o envían una nota por correo ¡maravilloso! Pero ¿porque la gente no lee? ¡Yo que sé!