ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Vilma Espín en la Sierra Maestra en 1958, junto a Celia Sánchez. Foto: Archivo

Antes de 1959 burló a más de un esbirro batistiano con astucia e inteligencia en las calles de su Santiago querido. Auxilió a compañeros de lucha heridos o perseguidos. Subió a la Sierra Maestra. Luego, posterior al triunfo de la Revolución, se encargó de levantar las banderas que claman por los derechos de la mujer. Participó en trabajos voluntarios, desfiles o movilizaciones. Fue una soldado intachable. Fue una mujer, heredera de la estirpe de Mariana Grajales y Ana Betancourt.

Hablamos de Vilma Espín Guillois, la combatiente, la madre, la amiga, la heroína, la compañera de trabajo, la federada. O hablamos, simplemente, de Vilma. Una mujer que caló hondo en el corazón de los cubanos. Una mujer que, hoy 7 de abril, cumpliría 84 años de vida.

La valiente colaboradora de Frank País en la clandestinidad, la amiga inquebrantable de Fidel, la compañera en la vida de Raúl, se entregó por completo a su trabajo; primero dentro de las filas del Movimiento 26 de Julio, luego como presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas y, como fundadora del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.

Describir su huella o caracterizar su obra es una tarea fácil y difícil a la vez. Fácil porque todos los cubanos sabemos cuánto hizo por la Revolución, en especial por las mujeres y los niños; y difícil porque aún no comprendemos de dónde sacaba fuerzas para cumplir cada tarea, proponer ideas, materializar sueños, dirigir, organizar y apoyar donde su presencia hiciera falta.

Siempre con una sonrisa para transmitir seguridad y ecuanimidad ante los retos más grandes. Siempre con su voz, delicada y firme para reclamar un papel activo e igualitario de la mujer dentro de la sociedad.

Materializó numerosas aspiraciones de la mujer cubana que hoy son vitrinas de los logros alcanzados por nuestro país. Así era Vilma, un huracán de ideas que a su paso dejaba la certeza del deber cumplido, y la respuesta necesaria ante la misión encomendada.

Hoy, físicamente, no nos acompaña, pero su coraje y determinación están sembrados en cada mujer cubana que tiene ante sí el deber de continuar enarbolando las conquistas que Vilma Espín dejó cimentadas en la historia de Cuba.

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Vinicio Peguero Albuez dijo:

16

17 de junio de 2014

16:11:56


A Mariela, debe sentirse orgullosa de el reconocimiento que todo el mundo le hace a su querida madre, que por su trayectoria en vida es recordada para siempre. Desde R. D. Vinicio Peguero Albuez

Raúl A. Rubio Cano dijo:

17

7 de abril de 2015

15:22:03


Conoci a Vilama y nos brindó una entrevista para el arquitecto Héctor Benavides del programa Cambios en TV Canal 12 en Monterrey N.L. México...la entrevista fue en La Habana...enero de 1994...fue así como Monterrey conoció a una gran mujer...a una revolucionaria, constructora del socialismo en Cuba...Viva Vilma!!! Viva Cuba!!! Siempre 26!!!

yaime dijo:

18

17 de junio de 2015

12:14:13


me gustaria tener mas informacion sobre vilma ya que estoy haciendo un trabajo de investigacion sobre ella me gustaria que me ayudaran

Nelvis dijo:

19

5 de abril de 2016

14:35:51


Una mujer muy valiente, siempre la recordare por su dedicaciòn a los niños.

Paula dijo:

20

7 de abril de 2016

20:01:48


Vilma es ejemplo de coraje y valentía para todas las mujeres. Vilma vive en nuestros corazones.