ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Elisa Ortúzar Menesia. Foto: Ismael Batista

Melasma o cloasma, como también se le conoce, derivado del griego melas (que significa negro), es un término utilizado para describir una hiperpigmentación de color castaño, localizada en la cara, dis­tribuida de forma simétrica, irregular, que puede confundirse con la piel normal. Es más frecuente en mujeres de origen his­pano y habitantes de países de fuerte in­so­lación como los caribeños y los medi­te­rrá­neos.

Son varias las causas que originan es­te trastorno, indica la doctora Elisa Or­tú­zar Menesia, especialista de Primer Gra­do en Dermatología, Profesora, y Máster en Enfermedades Tropicales. Y precisa: se invoca la interacción de factores raciales, hormonales, nutricionales, cosméticos, me­dicamentos y las radiaciones ultravioletas, padecimientos suprarrenales y tiroi­deos.

—¿Hay también alguna base genética y hereditaria que predisponga a esta afección cutánea?

—Sí, existe una predisposición genética para desarrollar esta enfermedad en pa­cientes asiáticos y latinos de piel oscura.

—¿Los anticonceptivos orales están implicados como factores de riesgo?

—Están dentro de los factores de riesgo, al igual que la terapia hormonal sustitutiva o de remplazo en pacientes menopáu­sicas.

—¿Cuáles son las características fundamentales del melasma?

—Las lesiones características son manchas de color marrón, tono usualmente homogéneo que oscila de claro a oscuro, uniformes, en ocasiones pueden ser ne­gruzcas, lo cual está relacionado con el co­lor de la piel del paciente; son irregulares, se localizan predominantemente en ca­ra, mejillas, frente, nariz, con distribución si­métrica.

—¿Esos “parches de piel oscura” presentan alguna particularidad cuando las mujeres están embarazadas?

—Aparecen en el segundo y tercer trimestre del embarazo. La hiperpigmentación no solo es en el rostro, también en la lí­nea alba, areola mamaria y los genitales, que en la mayoría de los casos desaparece gradualmente después del parto, pero aparece y con mayor intensidad en los embarazos subsecuentes.

—¿Es igualmente común en el sexo masculino que en el femenino y en cualquier color de piel?

—Afecta a los dos sexos, con mayor frecuencia a las mujeres en edad mediana (9:1 con relación al varón). Las pieles mo­renas son las más dañadas.
—¿En general tiene “predilección” por áreas determinadas del cuerpo?

—La afectación es en áreas expuestas al sol.

—¿Qué pruebas y exámenes se re­quieren para establecer el diagnóstico?

— Lo primordial es el diagnóstico clínico y para ello nos auxiliamos con la lám­para de Wood que permite diagnosticar y clasificar el melasma. Ella emite una luz ultravioleta de onda larga, donde la pigmentación de la piel se hace más evidente bajo esta iluminación. Además posibi­lita conocer si la pigmentación es superficial (epidérmico) o más profundo (dérmico). También se practica un examen histo­ló­gico.

—¿Tiene algún tratamiento eficaz? ¿En qué consiste?

—Sí, existe un protocolo de tratamiento con buenos resultados, pero la terapéutica está basada en el control de las causas que lo pueden provocar.

—¿Las personas con melasma activo o ya curado deben protegerse del sol para evitar recaídas?

—Deben evitar la exposición al sol de la región o regiones que fueron afectadas; los baños de sol están contraindicados, unido al uso de protectores solares con Factor de Protección Solar (FPS 30).

—¿Y en cuanto al estrés?

—El estrés nos enferma y envejece, pero no está involucrado en las causas di­rectas del melasma.

—Le comento, si bien la única manifestación de este trastorno es un cambio en el color de la piel, ello puede originar en los enfermos hondos sufrimientos con relación a la apariencia…

—Ciertamente para la mayor parte de los pacientes se convierte en un grave problema de salud. El rostro es nuestra carta de presentación y todos queremos tener bue­na presencia. A una piel saludable es a lo que aspiramos.

—¿Cuál es el pronóstico de estos pacientes?
—Está sujeto a la localización del pigmento en la piel. A medida que se deposite más profundamente, la respuesta al tratamiento es menor.

—¿Alguna precisión final?

—Subrayar la importancia de la protección de la piel con bloqueadores solares, la no exposición en horarios-pico, usar medios físicos para protegerse, como gorras y anteojos que tengan filtro solar y pantallas.

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eduardo dijo:

1

4 de agosto de 2014

01:57:00


Falta una foto de un melasma porque ahora todo el que tenga una mancha en la piel piensa que es un melasma. No especifíca el tipo de tratamiento, láser?, cremas? etc.

Haymee dijo:

2

4 de agosto de 2014

08:44:52


Coincido con el comentario de Eduardo. Además quisiera que me indicaran algún facultativo que atienda eficazmente esta enfermedad, yo soy de piel morena, llevo muchos años padeciéndola y no he encontrado solución.

Sergio dijo:

3

4 de agosto de 2014

09:19:33


Efectivamente, Eduardo tiene razón, faltaría una foto de la afección y el tratamiento. En un primer momento pensé que la foto correspondía a una persona afectada, pero veo que se trata de la Dra Elisa Ortuzar, especialista en el tema y que por suerte tiene su hermoso rostro libre de esta afección.

Bárbara dijo:

4

4 de agosto de 2014

10:19:49


Yo la padeci en una etapa de mi vida y alguien me recomendo la triancinolona en crema me la aplique y en periodo no muy largo desapareciron

Yeny Armas Méndez dijo:

5

4 de agosto de 2014

10:36:59


Me gustaría saber un tratamiento específico para combatir los daños de esta afectaciíon.. Por favor podría ser menos general?