ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Por su meritoria trayectoria profesional, el Máster en Ciencias Juan Carlos Alfonso Fraga recibió recientemente la Orden Carlos Juan Finlay, máxima condecoración que confiere el Consejo de Estado en el sector científico. Foto: Raúl López Sánchez

Graduado de la carrera de Sociología en la Universidad de La Habana en 1974, el hoy Máster en Ciencias Juan Carlos Alfonso Fraga no concibió inicialmente que su vida profesional estuviera consagrada a las investigaciones demográficas, en particular las relacionadas con los temas de población y desarrollo.

Habanero de nacimiento que muestra un fuerte sentido de pertenencia hacia el batey del antiguo central Cunagua (ubicado en el hoy municipio avileño de Bolivia), donde transcurrió su infancia y adolescencia, refiere a Granma que, al egresar de la capitalina casa de altos estudios, lo pidieron para trabajar como profesor en la Facultad de Humanidades, del propio recinto docente.

«Pero al final hice el servicio social en la Junta Central de Planificación, específicamente en el Departamento de Demografía de la Dirección Central de Estadística. Allí comencé a familiarizarme con el manejo de datos oficiales de la población cubana, en cuanto a nacimientos, defunciones, matrimonios y divorcios por edades, territorios, zona urbana y rural, y otras características.

«Ello definió mi vocación hacia tan importante rama de las ciencias sociales. Han pasado más de 40 años y para mi satisfacción  personal mantengo esa motivación permanente de indagar en el conocimiento de la dinámica demográfica del país y analizar las formas en que se comportan las diferentes variables, elementos de suma utilidad a la hora de elaborar planes y programas de desarrollo socioeconómico».

Con el paso del tiempo, dicha dependencia devino en la actual Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), en la cual Juan Carlos Alfonso ha ocupado diferentes responsabilidades desde técnico, jefe de grupo, sección y departamento, hasta director del Centro de Estudios de Población y Desarrollo (Cepde), labor que desempeñó entre 1996, cuando se creó la entidad, y finales de 2018.

La obra de quien es considerado uno de los especialistas más avezados de Cuba y Latinoamérica en los tópicos mencionados incluye la obtención de cinco Premios Nacionales de la Academia de Ciencias de Cuba en condición de coautor, los tres últimos en el 2005, 2010 y 2014; la publicación de una selección de artículos suyos en 11 libros editados en el exterior por organismos especializados del Sistema de Naciones Unidas; y haber asumido la conducción de diez proyectos internacionales en temas de estadísticas de población, fecundidad, dinámica demográfica, monitoreo y evaluación de programas de Salud y de Sida, que el Gobierno cubano ejecutó con Agencias y Fondos de Naciones Unidas.

Resalta, además, la dirección nacional de los Censos de Población y Vivienda efectuados en el 2002 y el 2012, y la conducción del desarrollo del Sistema de Encuestas de Hogares de la onei, como instrumento único de información y análisis utilizado en el país.

Profesor Titular de la Universidad de La Habana y asesor de los Programas Nacionales de Planificación Familiar y Envejecimiento del Ministerio de Salud Pública, Alfonso Fraga es miembro de la Comisión Gubernamental para la Atención a la Dinámica Demográfica. Dentro de ella dirige y coordina el Subgrupo de Estudio e Investigación.

Entre otras significativas tareas ha elaborado los informes anuales sobre la situación demográfica nacional al cierre de cada año, los referidos al comportamiento de las migraciones externas y su impacto en la dinámica demográfica, y los análisis de fecundidad.

Analista de los Informes de Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en dos ocasiones ocupó la presidencia del Comité Especial de Población y Desarrollo de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), y es el representante permanente de nuestro país ante la Comisión de Población y Desarrollo de la ONU.

Consagrado a su faena en el Cepde y dotado de cualidades oratorias que lo convierten en un excelente comunicador, califica al envejecimiento poblacional como uno de los asuntos más complejos del país en los años venideros.

«Resultado de la avanzada transición demográfica y epidemiológica derivada del desarrollo social alcanzado en las últimas seis décadas, se trata de un proceso que impactará a toda la sociedad en su conjunto, y de modo particular en la esfera de la salud y el mercado laboral».

Si bien para el experto el incremento sostenido de la presencia de adultos mayores en Cuba es reflejo del notable desarrollo humano logrado en nuestros indicadores sociales, donde sobresalen –por ejemplo– la baja mortalidad infantil, la elevada esperanza de vida al nacer y los altos niveles de escolaridad prevalecientes, junto a políticas favorables de salud sexual y reproductiva, empleo y seguridad y asistencia social, sin duda traerá consigo una significativa afectación en la renovación del capital humano y disponibilidad de fuerza de trabajo, un aumento notable en el número de pensionados y jubilados con un cambio en la relación activos/pasivos en la economía, además de una marcada reducción en la cantidad de estudiantes en los diferentes niveles de enseñanza.

Indicó que una singularidad del envejecimiento de nuestra población, vinculado en gran medida a la disminución de la tasa de fecundidad por debajo del nivel de reemplazo acaecida desde 1978, radica en la rapidez con que tal fenómeno se ha dado.

«Mientras en Europa tomó alrededor de dos siglos y fue propiciado por la Revolución Industrial, el desarrollo del colonialismo y el capitalismo, en Cuba ello ocurrió en apenas cinco decenios y en condiciones económicas no del todo favorables», apuntó.

Tras enfatizar en la prioridad concedida al asunto por el Estado cubano, plasmada en los Lineamientos 144 y 119 de la Política Económica y Social aprobados en el 6to. y 7mo. congresos del Partido Comunista, respectivamente, referidos a brindar la máxima atención al estudio e implementación de estrategias encaminadas  a enfrentar esta compleja situación demográfica, Juan Carlos Alfonso resaltó la necesidad de recuperar los niveles de fecundidad, pues constituye la variable que más incide en el crecimiento de la población.

«El carácter irreversible de la tendencia al envejecimiento poblacional demanda, asimismo, el desarrollo acelerado de la informatización de la sociedad y la automatización de los procesos industriales, junto al mejoramiento de las condiciones de vida con énfasis en los adultos mayores», indicó.

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