ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
El doctor en Ciencias Médicas Miguel Ángel Martínez Alfonso es actualmente el jefe de Servicio de Atención Médica Internacional del Centro Nacional de Cirugía de Mínimo Acceso. Foto: Anabel Díaz

Han pasado casi cinco décadas y el hoy doctor en Ciencias Médicas Miguel Ángel Martínez Alfonso no olvida la ocasión en que de manera fortuita vio una necropsia practicada a un recién nacido.

«Mi padre era tornero y trabajaba en un taller situado al fondo de un hospital materno infantil. Yo tendría por entonces alrededor de 11 años y como él debía llevarme a una consulta de pediatría, prefirió entrar al recinto médico viniendo de su local de trabajo».

Dice que con la curiosidad propia de la edad se acercó a una puerta entreabierta y al mirar hacia dentro pudo observar momentos de aquella autopsia en pleno desarrollo, escena que mucho lo impresionó.

Poco tiempo después le regalaron un microscopio, el cual conserva hasta hoy. Como refiere a Granma, piensa que a partir de ese momento empezó su interés por el conocimiento del cuerpo humano.

A nadie en su familia, ni entre las amistades, sorprendió entonces que al terminar la enseñanza preuniversitaria en el instituto René O. Reiné, de la Víbora, Miguel Ángel matriculara la carrera de Medicina, que comenzó en septiembre de 1974.

Si bien desde el principio se sintió atraído por la cirugía, es el curso 1976-1977 cuando al pasar a la etapa de estudio en áreas clínicas en el habanero hospital General Calixto García, deviene en alumno ayudante de esa especialidad.

En la centenaria y prestigiosa institución hace el internado vertical en cirugía general y al graduarse de médico en 1980 permanece un año trabajando en el municipio especial de Isla de la Juventud.

«Cuando termino allí vuelvo para el Calixto y comienzo la residencia de cirugía general en 1981. Dos años más tarde parto a cumplir misión internacionalista en la República de Benin y al regresar culmino finalmente la mencionada especialidad en 1987, año en que obtengo también la condición de militante del Partido Comunista».

ROBÓTICA EN LA MIRILLA

Dotado de una notable sagacidad a la hora de realizar el interrogatorio y examen físico de los pacientes, afable en el trato y siempre con una palabra de aliento y esperanza para los enfermos y sus familiares, el doctor Miguel Ángel, como todos le llaman, es fundador del otrora Centro de Cirugía Endoscópica creado en la primera mitad de la década de los noventa del pasado siglo, devenido luego en el actual Centro Nacional de Cirugía de Mínimo Acceso (CNCMA), ubicado en el capitalino municipio de Diez de Octubre.

Ha estado vinculado de forma muy directa a la introducción, desarrollo y difusión de técnicas laparoscópicas de vanguardia en Cuba, utilizadas por ejemplo en la cirugía del hiato esofágico, colorectal, pancreática, baritátrica y de órganos sólidos.

Profesor Titular en Cirugía General, Miguel Ángel tiene una reconocida trayectoria como docente, donde sobresale la impartición de numerosos cursos y entrenamientos de posgrado de carácter nacional e internacional en temáticas referidas a procederes básicos y de avanzada en cirugía laparoscópica.

Coautor de tres libros de la especialidad, ha participado en la publicación de más de 60 artículos científicos en revistas del país y del exterior. Forma parte, además, de la Comisión Nacional de Cirugía Endoscópica y es miembro fundador de la Asociación Latinoamericana de Cirugía Endoscópica (Alace), miembro de Honor de la Sociedad Cubana de Cirugía y vicepresidente de la Sociedad Cubana de Cirugía Endoscópica.

Para el doctor Miguel Ángel Martínez ser médico implica ante todo compromiso, altruismo, tener pasión por lo que se hace, sin reparar en horarios y privaciones de gustos personales, luchar hasta lo imposible por salvar la vida del paciente aun cuando las posibilidades de supervivencia sean mínimas, y estudiar mucho a fin de mantenerse actualizado de lo que ocurre en el mundo en su especialidad.

Recuerda con particular emoción cómo en los años más difíciles del periodo especial el gobierno cubano dio el apoyo necesario para poder adquirir el costoso equipamiento que demandaba el uso y generalización de la cirugía laparoscópica. Haber figurado entre los iniciadores de este proceder y verlo aplicado hoy en todas las provincias, es algo que de veras reconforta, aseveró.

Actual jefe de Servicio de Atención Médica Internacional del  CNCMA, del cual fue vicedirector de Asistencia Médica hasta el 2013, el reconocido cirujano afirma que a lo largo de su carrera profesional tuvo el privilegio de contar con la ayuda de excelentes profesores, entre los que menciona a los doctores Alejandro García Gutiérrez, Eugenio Selman, García Fonseca, Pérez Oramas y Julián Ruiz.

«Ellos más que teorías y técnicas quirúrgicas, me enseñaron el valor de profesar amor, mucha entrega y dedicación en cada una de nuestras acciones como médico».

Casi a los 62 años de edad (nació en La Habana el 18 de octubre de 1955), el doctor Miguel Ángel Martínez proyecta notable energía y aspira a que en fecha no lejana Cuba incursione en la llamada cirugía robótica, disciplina que hace apenas dos décadas solo era concebida dentro de la ciencia ficción.

«No hay dudas de que esta abre la posibilidad de llegar a espacios muy limitados del cuerpo humano con toda la maniobrabilidad requerida para garantizar una exitosa cirugía, ofreciendo solución a muchas de las limitaciones existentes. Pero resulta muy costosa y se nos hace más difícil acceder a ella por nuestra condición de país bloqueado».

A pesar de ese inconveniente, indicó, nuestro centro, que es referente nacional, tiene entre sus planes la introducción y desarrollo de la robótica. Por eso no estamos con los brazos cruzados y desde hace algún tiempo venimos preparando a especialistas nuestros en prestigiosas instituciones internacionales con experiencia en tan promisorio campo, resaltó.  

El reconocido galeno recuerda emocionado la primera operación que hizo, consistente en una apendicetomía. «Todo salió bien y me sentí muy complacido con el resultado, ese día supe de veras que definitivamente la cirugía sería mi destino».

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Dr. José Luis Aparicio Suárez dijo:

1

1 de abril de 2017

03:31:55


Tuve el privilegio de conocer al profesor en la Consulta de un caso, y en breve tiempo comprobé las virtudes sintetizadas en el artículo. Sin dudas, su tenacidad deviene ejemplo, y su magisterio es de referencia. ¡Felicidades profesor!

miguelon75 dijo:

2

1 de abril de 2017

08:10:23


mis felicitaciones al doctor y gracias a orfilio pelaez por este escrito es doctor y profesor opero a mi tia de 87 años con un tumor en el colon y con esa tecnica de minimo abceso fueron pocas las complicaciones y despues de un año y medio de operada ya con 89 años esta totalmente recuperada gracias a ese doctor y la medicina cubana

Manuel Calviño dijo:

3

1 de abril de 2017

09:14:07


Profesional de altísimo quilate. Médico auténtico, genuino, humanista. Cirujano certero y de avanzada. Pero por sobre todas las cosas una persona excelente, sensible, altruista, que se entrega a sus pacientes con el don de la sabiduría y la amabilidad. Conocerlo es una suerte. Ser su paciente un privilegio que no hay como agradecer. Pretender su amistad, un lujo que uno se permite, del que solo el intento vale la pena. Muchas gracias, estimado amigo, por ser quién eres, como eres. Por ser así para todo el mundo. Que la felicidad siempre te acompañe, a ti y a toda tu familia.

armando dijo:

4

1 de abril de 2017

14:12:19


Además de ser un cirujano de primerísimo nivel, el doctor Miguel Ángel es una de las personas mas amables, educada, sencilla y dedicada por entero a su profesión que he conocido, Felicidades doctor, muy merecido el artículo

Gilberto Otero Moncada dijo:

5

1 de abril de 2017

14:41:38


El mas grande respeto y admiracion a quien me ha salvado la vida dos veces . A ese ejemplo de humildad le envio mi abrazo mas fuerte y seguro nos veremos pronto. Todo bien doctor.

Asbel Alfredo Vicente de la Cruz Respondió:


17 de mayo de 2017

19:35:47

La modestia hecha persona, no se cuantos años hace que lo conozco, pero son bastantes y siempre ha sido excelente en todos los sentidos, admirable como persona, como cirujano, como todo lo que ha sido, es y sera´, pues le faltan muchos años para seguir siendo de los imprescindibles, muchos mas éxitos y que la salud te siga acompañando para ese valioso aporte que hay hecho en la vida de los demáas