
Un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Lovaina, Bélgica, identificó 452 compuestos orgánicos volátiles que son emitidos por el cuerpo humano tras la muerte, refirió BBC Mundo.
Los investigadores aseguran que el hallazgo podrá ayudar a un mejor entrenamiento de perros policías y buscadores de cadáveres.
El proyecto, publicado en la revista PLOS ONE, fue llevado a cabo en un laboratorio con seis cadáveres humanos y 26 restos animales durante un período de seis meses.
Los científicos tomaron muestras de tejidos y órganos y los colocaron en recipientes sellados. Periódicamente tomaron muestras de los gases emitidos en cada uno de ellos y analizaron los compuestos químicos en cada una de las muestras a medida que comenzaban a descomponerse.
Los restos del cerdo, dicen los científicos, fueron cruciales, porque anatómicamente estos animales son muy semejantes al humano.
Pero hasta ahora no se sabía si el proceso de descomposición de estas dos especies es similar y si ambos emiten compuestos orgánicos parecidos.
Durante los seis meses del experimento descubrieron que el cuerpo humano al descomponerse libera un coctel químico muy singular, que podría diferenciarlo del resto de las especies en descomposición.
Sin embargo, algunos expertos aseguran que los resultados todavía son preliminares porque el estudio estuvo basado sólo en análisis químicos de laboratorio.
Es decir, el análisis del proceso de descomposición de tejidos específicos aislados en recipientes podría ser muy distinto del proceso de descomposición de un cadáver completo en el que los factores del medio ambiente pueden tener un impacto tras la muerte.
Los científicos de la Universidad de Lovaina aseguran que ahora planean llevar a cabo más estudios para confirmar el hallazgo.
Como le dijo a la revista Science la doctora Eva Cuypers, quien dirigió el estudio en Bélgica, "el siguiente paso será ver si se pueden encontrar los mismos compuestos en cuerpos completos, enterrados, que se están descomponiendo en el terreno".
"Y ver si perros entrenados pueden responder a la búsqueda de los compuestos que son específicos de los cuerpos humanos en descomposición"
Según la investigadora, si se logra confirmar el hallazgo esto podría conducir no sólo al mejor entrenamiento de los perros policías para la búsqueda de cadáveres, sino también al desarrollo de un dispositivo electrónico capaz de llevar a cabo esta misma tarea.








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