ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Cercano al día de las madres compramos un ventilador de pie en la Casa Mimbre (…). Nos habían dicho los vendedores que no nos recomendaban ese, debido a que estaban devolviéndolos casi todos por su mala calidad. A mi pesar reconozco que debí haberlos escuchado (…), pues el ventilador, muy bonito, costó 55,95 cuc, con una garantía de 90 días, pero exactamente a los 60 dejó de funcionar.

El viernes 5 de julio nos personamos en el taller de Punta Cotica pensando que nos repararían el equipo en poco tiempo; para nuestra sorpresa nos dijeron que había que dejarlo allí, porque ese equipo era baja, que tal vez la pieza pudieran mandarla de La Habana y que para eso ellos tenían 30 días. (…)

Me pregunto, ¿por qué se ofertan equipos que no tienen la calidad necesaria? ¿Por qué esa baja calidad, que parece ser conocida, no se refleja en el precio (…)? ¿Quién responde por tan mala decisión en la importación? (…)
Todavía tengo confianza en que tendré ventilador antes del invierno, pero me gustaría más que este mal trance no tuviera que pasarlo otro cubano como yo.

Ana Lilia Castillo Coto, Ave. 50 No. 3318, entre 33 y 35, Cienfuegos.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

yi dijo:

1

30 de agosto de 2019

08:36:59


Disculpa querida, si los dependientes te están comunicando la mala calidad del equipo para que lo compraste. Según tú tenian que reflejar la mala calidad en el precio ¿como reflajarias en el precio la mala calidad de un producto?

Ameth dijo:

2

12 de septiembre de 2019

14:21:16


Tiene razón Ana Lilia, si no tiene calidad que no se haga esa compra, además los precios no son nada bajos, cuánto tiene que trabajar un cubano para reunir 59CUC, porque todos no tenemos familia en el extranjero que nos ayude, ni buenos trabajos que nos aporten divisa, entonces quien paga las consecuencias es el pueblo.