El pasado 11 de julio en la farmacia de Melones y Municipio, en Luyanó, se negaron a venderme un antibiótico que llevaba una semana esperando. Según los de la farmacia, la receta (del 4 de julio) estaba vencida. Les dije que pasé siete días aguardando y que justo en el séptimo llegó y que no podía interrumpir el tratamiento. La dependiente contó con los dedos, le dio ocho días y dijo: ¡El próximo! La administradora me dijo que hay que contar como el día uno la fecha en que se emite la receta... Les recuerdo a ellas las palabras de nuestro vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, doctor Roberto Morales Ojeda, cuando habló sobre la presencia de los medicamentos en las farmacias, recogidas en el suplemento del periódico Granma, precisamente el pasado día 11 de julio: «esta es una batalla para la tranquilidad de la población», e insistió en que «el amor y la ternura no necesitan de insumos» y llamó a los trabajadores a que pusieran sus mayores dosis de comprensión para entender las necesidades de quienes acuden a comprar medicamentos.



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yls dijo:
6
2 de agosto de 2019
20:27:32
Orlando dijo:
7
5 de agosto de 2019
10:24:22
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