El pasado 17 de abril mi padre sufrió un infarto en la parada del hospital Salvador Allende. Dos mujeres, madre e hija, a las que no conocía, enseguida lo auxiliaron; pararon un carro y fueron hasta el Cuerpo de guardia. Llamaron a mi casa al chequear mi móvil en el de mi papá. Le daban partes a mi madre. Mi padre falleció y lo lloraron junto a mí, pues no se movieron del lugar hasta que llegué. Han sido muchas las llamadas y he perdido el número de ellas. Por eso quiero agradecerles su hermoso gesto solidario, también al chofer, al oficial del Minint que estaba de guardia en el hospital y a los médicos. También a los compañeros de servicios necrológicos de la capital y de Quivicán, a donde llevaron los restos de mi padre.
Giselle Calero Hernández,
Estrada Palma, No. 152 e/ Alcalde O´Farril y Heredia, Diez de Octubre, La Habana.



COMENTAR
moraima dijo:
1
20 de junio de 2019
09:27:36
victor j Sanchez dijo:
2
4 de julio de 2019
08:43:27
Responder comentario