Durante varios domingos de feria agropecuaria en el mercado estatal Los Pilongos, de Santa Clara, he visto cómo los inspectores piden documentos a los vendedores y no exigen que se cobre el precio que se ve en la tablilla. Allí se anuncia col a 1,20 la libra y la venden a cinco y la grande a diez; lo mismo pasa con la frutabomba, que se lee a 1,95 y se vende a tres. Eso lleva meses, a pesar de las denuncias por la prensa radial. Es hora de que los que toman decisiones en la base escuchen y pongan en práctica lo que expresa y hace nuestro Presidente.
Ramón Rodríguez Díaz, Calle Principal, no. 23, Carretera del Acueducto, Santa Clara, Villa Clara.



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Mildreth Andrade Manso dijo:
1
12 de junio de 2019
09:04:16
yosvanis dijo:
2
2 de julio de 2019
13:36:10
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