Conozco el interés de nuestro Ministerio de Salud Pública por el bienestar del pueblo y los esfuerzos que dedica a la prevención, que tanto dolor y recursos ahorran al pueblo y al Estado, en particular la fumigación (…).
No tengo el dato exacto, pero sí conozco que un altísimo por ciento de las familias, a sabiendas de que se trata del fumigador, cuando se presenta no le abren la puerta, no obstante la gratuidad y los beneficios que esta actividad representa.
Algunas familias solo están unos minutos fuera de la casa y con ella cerrada, incumpliendo lo orientado por las autoridades sanitarias.
Otras, se quejan de las «molestias» que ocasiona esta simple interrupción y de lo «inoportunos» que son los funcionarios, como si resultase posible a algún organismo adaptarse a cada familia o persona (…).
En ocasiones se entrega el visto o control al funcionario, para que este lo firme, con la intención de no acceder al trabajo. Con frecuencia es el funcionario quien solicita el visto, cuando los demás realizan la tarea en la cuadra, pero se retiran sin cumplir con lo establecido.
Si la familia no lo exige, algunos funcionarios se muestran con mucha prisa y solo irrigan un poco de líquido (…) sin acabar con el vector.
Heriberto Ferro Valdés,
Avenida 37 no. 4607, apto. 3, entre 46 y 48, Playa, La Habana.



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loriet dijo:
1
17 de mayo de 2019
14:38:16
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