Con fecha 19 de abril del presente año, salgo de la terminal de ómnibus de La Habana, a las 4:30 p.m., con destino a Holguín y me encuentro con el primer problema: la comida se planificó por los choferes en una paladar, sin otra opción que la ración que ofertan por un valor de 50 pesos.
Los choferes sustentan los ingresos de los particulares, sin tener en cuenta que la mitad o más se quedó sin alimentos y con mal estado de opinión.
Segundo problema: las cafeterías de las terminales, incluyendo «los conejitos», han disminuido sus ofertas a menos del 50 %, es difícil encontrar un refresco de diez pesos y a veces no hay ni en cuc. Los vendedores que salen de la oscuridad hacen la zafra. ¿Dónde está la protección al viajero?
Tercer problema: Gibara se pretende desarrollar como polo turístico y Velasco se considera «el granero de Cuba» por su desarrollo agrícola, sin embargo, estos pueblos tienen una pésima comunicación, solo dos viajes al día, cuando aparece un ómnibus que su chofer hace que camine. Después de las 2:00 p.m. no se puede viajar a Gibara. Los sábados y domingos parece que aplican el concepto de que el pueblo no tiene necesidades de ningún tipo y entonces suspenden el transporte; para llegar al pueblo intermedio de Bocas hay que pagar diez pesos en coche o en lo que aparezca.
El regreso lo realicé el 28 de abril del 2018, con salida a las 7:30 a.m., con buena atención de los empleados en una terminal hermosa y decorosa. Sugiero una cafetería estatal para que la particular no venda el pan con una telita de jamón.
Segunda situación: en la terminal de Camagüey desapareció la cafetería de los que menos tienen, siempre que paso por ahí se ofertan productos en cuc o su equivalente. Lo más crítico allí es la venta de galleticas, son de la peor calidad del país, que pesan al vender o las preparan antes con un faltante de más de media libra y no hay tiempo para reclamar en diez minutos de estancia. La conducta de los empleados es pésima, solicité el cambio de la jabita y me dieron otra con menos peso (...).
Tercera situación: los choferes decidieron, sin previa coordinación, no detenerse en «el conejito» de Aguada. (...)
Todos estos problemas tienen solución a los diferentes niveles, si los dirigentes tienen claro el concepto de pueblo y lo aplican con el respeto que nos merecemos (...). Las deficiencias de unas pocas personas no deben dañar a la mayoría de nuestra población. (...)
Alberto Rodríguez Jorge
Calle 11 No. 4212, entre 4ta. y ave. Ciudamar
San Miguel del Padrón, La Habana.



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danilo santiesteban mayor dijo:
1
29 de septiembre de 2018
13:04:24
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