Hay dos fenómenos en la vía pública (carreteras y autopistas) que tienden cada día a incrementarse más, jugando de forma inescrupulosa e irresponsable con la vida de las personas.
Primero, los huecos en la autopista nacional, causantes a diario de serios problemas en los vehículos que circulan por ellas (gomas reventadas, llantas y parrillas partidas, etc.) e incluso accidentes de carácter grave.
¿Cómo es posible que en las provincias, los organismos encargados de velar por esto sean tan indiferentes a tan grave problema?
Porque no son cientos de huecos, hay muchos, pero al menos los que atentan con la vida de las personas que sean resueltos de inmediato. Yo que viajo con frecuencia los tengo marcados por kilómetros y los trato de evitar, sin embargo, el día 13 de enero por la noche cogí uno en el kilómetro 225, aproximadamente, que me desbarató goma y llanta.
Si yo y muchos otros choferes los conocemos de memoria, ¿cómo los directivos de los organismos responsables de resolver esto pueden dormir tranquilos sabiendo que a diario se producen situaciones muy graves? Y seguro estoy que dar solución a esto no va a perjudicar la economía del país. Cada provincia tiene su tramo y debe tener la responsabilidad de dar solución a esos problemas muy puntuales.
El otro fenómeno tan amenazante como los huecos y que con tanta naturalidad los encuentras en todas las carreteras, desafiando leyes, autoridades y a la vida misma de las personas, son los carretones, tractores y arañas oscuras en la noche. Estoy totalmente convencido de que no existe un accionar riguroso por parte de la policía que haga tomar conciencia a esas personas del inminente peligro que ellos representan en la vía.
Jorge Eduardo Núñez Delgado,
Calle E, No. 20-A, entre 5 y 9, Primero de Enero.



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JOSE dijo:
1
23 de febrero de 2018
11:50:18
lagardere dijo:
2
23 de febrero de 2018
15:47:02
Jb dijo:
3
27 de febrero de 2018
13:13:27
Guasín dijo:
4
14 de marzo de 2018
14:40:37
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