Tengo la necesidad de reconocer la valía de nuestros jóvenes. “La honradez debía ser como el aire y como el sol, tan natural que no se tuviera que hablar de ella”, José Martí. Aunque compartimos este aforismo martiano, consideramos oportuno referirnos a un suceso que marca diferencias.
Recientemente, el primero de mayo, durante los festejos por el Día Internacional de los Trabajadores, en el que el pueblo cubano expresa su compromiso con la Patria, el Socialismo y los líderes de nuestra gesta revolucionaria, perdí mi teléfono celular. Con la tristeza que suele ocasionar cualquier pérdida, regresé a mi casa y aproximadamente una hora después recibí la llamada de Fermín Rivas Sotomayor, estudiante de cuarto año de Informática y secretario general de la UJC, del Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría (CUJAE), quien me estaba localizando para la devolución del teléfono, que había sido encontrado por los jóvenes Janet Rodríguez Acosta, presidenta de la FEU de la Facultad de Ingeniería Industrial y Robic Peña Pedre.
Le he comentado a muchas personas el hecho, y para todas, ha constituido una demostración de la presencia en nuestros jóvenes, de uno de los valores que más necesitamos en estos tiempos convulsos: la honradez. Y otra vez Martí nos asiste para invitarnos a la reflexión “(...) Honrar a los que cumplieron con su deber es el modo más eficaz que se conoce hasta hoy de estimular a los demás a que lo cumplan”.
Atentamente,
Iraida Barrientos Pérez,
Calle D e/ Tercera y Güinera,
Arroyo Naranjo,
La Habana



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vascocubano dijo:
6
23 de mayo de 2016
14:31:40
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