Refiriéndome a la respuesta dada por la Dirección de Finanzas y Precios de Cienfuegos, referida a la carta sobre los altos precios de los cuentapropistas sobre los medios de entretenimientos para los niños, soy del criterio que aunque estos se fijan de acuerdo a la oferta y la demanda, sí deben regularse en cierta medida los precios, no solo en esta esfera, sino en muchas de las actividades, de los trabajadores no estatales, porque en muchas ocasiones estos son abusivos y demuestran falta de solidaridad y hasta se observan indicios de aprovecharse de las dificultades que atravesamos, para explotar sin consideración a sus compatriotas; entonces ¿quién va a protegernos de estos individuos inescrupulosos?
Haciendo referencia a un aspecto tan sensible (para el que tenga aunque sea un mínimo de conciencia) porque se trata del esparcimiento de nuestros niños, fundamentalmente los escolares después de los buenos resultados del curso escolar. ¿Será posible que los hijos de los que no recibimos remesas, ni cumplimos misión en el extranjero y solo dependemos de un salario que devengamos, no tienen derecho a disfrutar de estos medios que tanto gustan a los pequeños, debido a los altos precios?, y si a esto agregamos los elevados precios de los juguetes y golosinas que venden estos mismos “compañeros” cuentapropistas estos son irremediablemente imposible de pagar.
En lo único que estoy de acuerdo con la respuesta divulgada en nuestro diario, es que esos “compañeros” no se van a enriquecer (pero sí viven ellos y sus familiares por encima de las posibilidades del mayor por ciento de las familias cubanas, porque siempre los impuestos van a estar acorde con la ganancia) y valga la redundancia, estos incrementos de impuestos a ellos no les perjudica, porque van a ser pagados por los padres, afectando prioridades del sustento familiar (gastos alimentarios, vestuario etc.)
Como a otras cosas, sí se le puede poner un coto a estos precios, no para que no se enriquezcan por los motivos antes expuestos, sino para que nuestros niños (todos en general) puedan disfrutar de su verano e iniciar un nuevo curso escolar con alegría y nuevas motivaciones.
Soy del criterio que con la respuesta que le dieron al compañero estamos justificando los altos precios y me pregunto: ¿Si en años anteriores una vuelta en estos aparatos costaba 2, 00 pesos, en moneda nacional —y los impuestos de que eran objeto los dueños de estos le proporcionaban buenas ganancias a tal punto que hubo que aumentarle los mismos— por qué debido a esta nueva imposición, los dueños de estos equipos, subieron a 5,00 MN, el precio de una vuelta, o sea más del doble?, no soy especialista en precios pero la matemática es una sola. O sea que no había necesidad de subirlos a no ser que quisieran mantener la misma ganancia. Es por ello que soy del criterio, basado en lo expresado por uno de ellos al preguntarle el por qué había subido el precio, y cito: “si me siguen subiendo los impuestos subo los precios”, que a estos individuos no les importa que nuestros niños se diviertan, solo conocen el signo de dinero.
Me vuelvo a preguntar: ¿Cuál es el límite? Porque según las palabras de la compañera de Finanzas y Precios de Cienfuegos ellos no pueden hacer nada.
Aunque me extienda un poco, y quiero que me disculpen por ello, quiero referirme a mi inconformidad con lo planteado por otros dos compañeros, en misivas a este diario.
En primer lugar, opino que aunque es cierto que hay déficit de los productos que menciona el compañero Osvaldo Legon, o sea insecticidas, nuestro pueblo no va a estar a merced de los insectos, y mucho menos de las epidemias ya que por todos es conocido el prestigio que tiene nuestro sistema de salud y más aún la medicina preventiva, para evitar el surgimiento de epidemias, actividad en la que desempeñan también un importante papel nuestros medios informativos (Prensa, Radio y Televisión). No son meras palabras, los hechos lo demuestran, en ocasiones somos demasiados críticos y no ayudamos o colaboramos con los nobles propósitos de nuestra Revolución para prevenir enfermedades y epidemias, por ejemplo no cooperamos para hacer más efectiva la campaña antivectorial.
En segundo lugar, me referiré a lo planteado por el compañero de Banes, respecto a la irregularidad con la entrega de la prensa, es justa su preocupación para que se respete la entrega de la prensa y se tomen medidas al respecto, pero él está abogando por lo antes expuesto o priorizando la defensa de los compañeros encargados de cumplir con su labor quienes han de exigir sus derechos desde su puesto de trabajo, más aun teniendo en cuenta que de ellos depende el brindar un buen servicio a la población. Si abandona su trabajo, causa irritación en sus clientes y así no se resuelven los problemas. Tenemos que exigir que nuestros directivos cumplan con sus obligaciones.
No podemos estar de acuerdo con las malas actitudes.
Eduardo Hechavarría Villalón,
Calle 27 No. 30 A,
E/ 28 y Goycuría,
Rpto. Fernando Betancour,
Las Tunas



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Palax dijo:
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31 de agosto de 2015
07:28:36
john dijo:
7
31 de agosto de 2015
10:44:09
José Acevedo Suárez dijo:
8
31 de agosto de 2015
11:47:20
Ileana dijo:
9
31 de agosto de 2015
14:48:13
HRPérez dijo:
10
31 de agosto de 2015
14:51:00
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