Por primera vez me dirijo a esta sección del periódico Granma con la esperanza de que alguien a lo largo y ancho de este país tan pequeño me dé una respuesta clara y acertada.
Les escribo en esta ocasión porque decidí hacer pública la preocupación de varios vecinos de la localidad donde vivo.
Mi preocupación surge a raíz de las inundaciones que ocurrieron en el mes de mayo en Baracoa que afectó a gran parte de la población y a muchos de mis vecinos, pues la magnitud alcanzada por las aguas del río Macaguany fue sorprendente. ¿Y qué nos dejó esta inundación? Desesperación, fango, preocupación, y a un gran número de vecinos los colchones mojados.
Ya en fase de recuperación la delegada junto a la trabajadora social y otros miembros de la comisión pasaron por nuestros hogares para evaluar los daños y ver la situación de cada vecino. Eso lo veo correcto. ¿Pero dónde empieza mi preocupación?
Ya ha pasado más de un mes y apareció la tan esperada lista con los nombres de las personas a las que las aguas del río les mojaron los colchones. Pero ¿cuál es nuestro asombro?, el precio de estos. Cada colchón para los damnificados vale 2 120 pesos y ahora aparecieron otros de 1 800.
Entonces me comienzan a surgir varias preguntas:
1- ¿Por qué esos precios tan elevados?
2-¿Por qué esa diferencia de precio?
3- ¿No se supone que los mismos son para los damnificados?
Yo he escuchado a varias personas decir que se acabaron las gratuidades, pero considero que es un mal proceder hacia nosotros en esta ocasión porque no todo el mundo posee esa cantidad de dinero para efectuar esa compra.
Es de nuestro conocimiento que en muchas ocasiones en este y en otros lugares de Baracoa y fuera de ella los colchones se han regalado, se han vendido a través de bonificaciones, o a un precio más asequible a la población. Creo que deben valorar estos precios porque en los momentos actuales los salarios buenos no acompañan a todo el mundo, y todo el mundo no puede tener 6 000 pesos en el banco.
Hay algunos vecinos que ya han comprado los colchones, pero muchos de ellos son cuentapropistas, otros tienen familia o están de misión, algunos pueden recibir dinero del extranjero, hay otros que tienen animales de corral y los pueden vender.
Y en mi caso que soy profesora de un IPU ¿con qué compro mis dos colchones de cama? El mío y el de mi papá que es combatiente, retirado, y vive de una chequera, además del colchón de cuna de mi hija.
¿Con qué compra el colchón mi vecina que es pensionada?
¿Con qué lo va a comprar una ama de casa?
Nadie sabe el porqué de esos precios tan elevados.
En nuestra localidad nos dan una solución, nos van a dar un cupón para ir al Banco y solicitar un crédito, para el cual hay que llevar dos codeudores (todos ustedes saben que es más fácil encontrar una aguja en un pajar que encontrar dos codeudores para solicitar un crédito), una vez con el dinero en la mano, vas a la tienda, los compras y te lo empiezan a descontar. Ahí va mi otra pregunta:
¿Cuánto te va a cobrar el banco de interés por el préstamo?
¿Entonces no es 2 120 ? Es 2 120 más el interés que te va a cobrar el banco.
En más de una ocasión hemos sido víctima de estas inundaciones, pero no nos habían dado la oportunidad de que se nos asignaran los colchones.
Creo que es el momento de que alguien analice y verifique esta situación, creo que no todo el mundo está en condiciones de hacer esa compra con esos precios tan elevados aun teniendo necesidad de ellos.
Espero que alguien me dé un respuesta rápida ante esta situación que no afecta a una sola persona sino a una comunidad. Reitero que no quiero que se me regalen los colchones, pero sí que verifiquen esos precios.
Serdania Cardoza Milhet,
Acueducto Turey No. 34,
Baracoa, Guantánamo



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Alejandro Díaz dijo:
1
14 de agosto de 2015
12:16:18
Palax dijo:
2
17 de agosto de 2015
13:01:51
nilda dijo:
3
3 de septiembre de 2015
10:06:53
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